|
|

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.
Jesucristo es nuestro Dios cercano que cuida de cada uno por su misericordia y es el Dios inmenso y poderoso haciendo que elevemos los ojos hacia Él con profunda admiración.
Homilía nde3016a, predicada en 20190109, con 4 min. y 58 seg. 
Transcripción:
El Evangelio de hoy está tomado del capítulo 6 de San Marcos, es la continuación de la multiplicación de los panes. Hemos visto el día de ayer que la multiplicación de los panes fue algo así como una preciosa manifestación no solo del poder de Dios, sino de la ternura con la que Él toma nuestro límite y lo hace infinito por su amor. En la continuación de este pasaje, encontramos una vez más la misericordia de Cristo hacia los discípulos. Cristo les dice a los discípulos que se vayan por adelantado. Y Él, que tenía que ser el que estaba más agotado, se queda para despedir a la gente.
Yo no me puedo imaginar lo que es esa despedida de la gente, porque este servidor que les habla es un pobre mortal y un pecador. Y muchas veces, cuando hay predicaciones, cuando hay congresos, yo veo que las personas se acercan donde uno, quieren un abrazo, quieren una bendición. Ha habido ocasiones en que uno tiene que gastar bastante tiempo, solamente eso, atendiendo un poquito a las personas, abrazándolas, dándoles una bendición o bendiciendo algún objeto que traen. En el caso del Papa Francisco, ha habido audiencias en que él, estando en la Plaza de San Pedro, después de la audiencia que dura menos de una hora, ha tenido que gastar más de dos horas, solamente saludando a las personas. O sea, yo destaco esto porque son cosas que uno casi nunca piensa, pero están ahí.
Cristo se queda despidiendo a la gente y, repito, yo no me imagino cómo fue esa despedida, pero después de esa despedida se va a orar y después de orar como quien ha recuperado sus fuerzas, mira nuevamente hacia sus discípulos, los ve batallar en el lago, el viento era contrario, los ve batallar en el lago y nuevamente se compadece de ellos. Los había enviado por adelantado para que pudieran descansar, pero no están pudiendo descansar, porque el viento es contrario. Entonces, va hacia ellos en una nueva muestra de compasión. O sea que una luz importante en el pasaje de hoy es la misericordia, la compasión, o sea, Cristo es luz de misericordia.
Luz de misericordia, que tiene el detalle de despedir personalmente a la multitud. Luz de misericordia, que siente ternura y pesar del esfuerzo tan terrible que están padeciendo los discípulos. Cristo es luz porque es luz de misericordia. Pero lo más hermoso de este pasaje es que, junto a esa luz de misericordia, está la luz de su poder. Si tú miras todo el Antiguo Testamento, te das cuenta que el único que domina el agua es Dios, solo Dios domina las aguas. Yo tengo que volver a recordar aquí el famoso pasaje del libro de Job, cuando Dios le dice a Job: «¿Quién le puso un límite a las aguas? ¿Quién le dijo a las olas: Aquí se romperá vuestra arrogancia? Solo Dios».
Solo Dios es el que separa las aguas, solo Dios es el que hace retroceder a las aguas, solo Dios es el que divide las aguas, solo Dios es el que seca las aguas, solo Dios es el que retiene la lluvia, solo Dios es el que hace caer la lluvia. Y ahora Cristo obliga al agua a sostenerlo, Cristo domina el agua, es una proclamación de la divinidad de Cristo. Entonces, fíjate que lo más hermoso de este pasaje es que tenemos al mismo tiempo la cercanía de un Dios que se compadece hasta el punto de querer despedirse de la multitud y la grandeza de un Dios que domina sobre las aguas. Ese es nuestro Dios, el Dios cercanísimo que cuida de cada uno de nosotros y el Dios inmenso y poderoso que domina hasta el viento más fiero, hasta el agua más encrespada.
Ese es, ese es nuestro Dios, ese es nuestro Cristo, el que tiene, al mismo tiempo, semejante cercanía y semejante grandeza. Y por eso Catalina de Siena lo llama puente, porque está cerca de nosotros por su misericordia y porque eleva con admiración nuestros ojos por su inmenso poder. A Él sea el honor y la alabanza por los siglos. Amén.

Derechos Reservados © 1997-2025
La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico, está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente: http://fraynelson.com/.
|