Esta es tu casa!

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.

En los evangelios de estos días se muestran distintas epifanías, o sea, revelaciones del poder mesiánico y la realeza de Jesucristo; por eso la multiplicación de los panes. En su Primera Carta el apóstol nos revela que Dios es amor pero también nos cuenta en qué consiste el amor.

Homilía nde2006a, predicada en 20110104, con 4 min. y 7 seg.

Click derecho para descargar versión MP3

Transcripción:

Así como la Navidad no se limita a un solo día y por eso en nuestra liturgia tenemos lo que se llama la octava de Navidad, que va desde el veinticinco de diciembre hasta el primero de enero. Así también esa otra fiesta, la Epifanía del Señor. Lo que comúnmente se llama la fiesta de los Reyes Magos, también tiene su propia prolongación. No es exactamente una octava, no es la octava de la Epifanía, pero se parece mucho, porque especialmente los Evangelios durante la semana después de la Epifanía, tienen todos ese carácter de revelación de la grandeza.

Podemos decir, del poder soberano de Jesucristo. Jesús aparece verdaderamente como Rey en los textos de estos evangelios. Por ejemplo, hoy, en el capítulo sexto del Evangelio según San Marcos, vemos a Jesús en la multiplicación de los panes. Él es el que puede preparar un banquete en el desierto. No se trata simplemente de sacar alimentos, diríamos de la nada. Hay mucho más que eso. De lo que se trata es de superar todo obstáculo, manifestar quién es el Señor. En la aridez del yermo y del desierto, parece que la muerte se impone, pues ahí Jesucristo manifiesta su realeza dando de comer a su pueblo.

¿Y qué hay de la primera lectura? Pues la primera lectura, durante todo este tiempo litúrgico de Navidad, está tomada casi en su totalidad de la primera carta del apóstol San Juan, que ya hemos dicho en otra ocasión. Es como una especie de meditación sobre la encarnación del Señor, o si lo queremos poner de otra manera. ¿Qué significa eso de que Dios se hizo carne y puso su morada entre nosotros? Y el texto de hoy es precioso, es uno de los más conocidos, porque esta es una de las ocasiones en que San Juan nos dice en su primera carta, Dios es amor. Se puede decir que es la definición más perfecta de Dios que tenemos en la Escritura.

Dios es amor. ¿Qué es Dios?, ¿Quién es Dios? Dios es amor. Pero hay que destacar que el pasaje que nuestra Madre, la Iglesia, nos ha regalado para hoy, no solamente nos dice qué es Dios o quién es Dios, sino que nos cuenta qué es amar. Y esta es una parte que no se suele subrayar, me parece lo suficiente. No se trata solo de decir que Dios es amor, como sugiriendo que cualquier amor viene de Dios. Hay amores que son ilícitos, hay amores que son violentos, agresivos, posesivos. Hay amores que, por decirlo de alguna manera, abusan del significado de amor.

Y por eso en este breve pasaje no solo se nos cuenta que Dios es amor, sino que se nos dice, ¿Qué es el amor? Nos dice el apóstol, en esto consiste el amor, no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que Él nos amó primero, mostrando así que la definición de amor hay que buscarla en la revelación que Dios nos ha dado, es decir, en Jesucristo. Amar es obrar como Jesucristo, sentir como Cristo, vivir como Cristo. Una vez que comprendemos que eso es amar, también entendemos que Dios es ese modo de amar, que Dios ama así, que la esencia misma de Dios es esa clase de amor. Estuvo contigo Fray Nelson Medina de la Orden de Predicadores.

Publícalo en Facebook! Cuéntalo en Twitter!

Derechos Reservados © 1997-2025

La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico,
está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente:
http://fraynelson.com/.

 

Volver a las homilías de hoy.

Página de entrada a FRAYNELSON.COM