Esta es tu casa!

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.

La paz de Simeón es la armonía profunda del Antiguo y el Nuevo testamento.

Homilía n29d015a, predicada en 20141229, con 3 min. y 4 seg.

Click derecho para descargar versión MP3

Transcripción:

La figura de Simeón es importante porque nos presenta al mismo tiempo lo mejor del Antiguo Testamento y una anticipación de los frutos del Nuevo Testamento. Podemos decir que Simeón es un embajador de aquello que el Antiguo Testamento llama los pobres de Yahvé. Es un hombre humilde. Es un hombre irrelevante para la sociedad de ese tiempo. Es un hombre que no cuenta para los poderosos de la época. Y es un hombre, sin embargo, fiel a Dios, convencido del Señor.

Estas son las características propias de los pobres de Yahvé, gente desencantada de los poderes de este mundo invisible para los poderes de este mundo. Y sin embargo, fiel a Dios. Gente convencida del poder y del amor de Dios. En este sentido, Simeón es como una expresión del Antiguo Testamento. Alguien ha dicho. Como los brazos extendidos del Antiguo Testamento que por fin logran tocar al Mesías.

Pero por otro lado, fíjese que en el pasaje de hoy tres veces se menciona al Espíritu Santo. Se dice el Espíritu Santo oraba, moraba en él. Luego se dice el Espíritu le había avisado, no vas a morir antes de sostener en tus brazos al Mesías. Y le había dicho el Espíritu Santo Ahora ve al templo para ir al encuentro precisamente del Ungido del Señor.

O sea que Simeón, si uno lo piensa bien, Simeón es un hombre que vive una especie de Pentecostés anticipado. Es mucho decir aquello de que el Espíritu Santo moraba en él. Este lenguaje solamente lo vamos a encontrar después de Pentecostés. Entonces, es muy interesante esta figura y es muy interesante descubrir que en aquellos que ponen toda su esperanza en Dios, ya hay una especie de Pentecostés, en aquellos que no se fían de sus propias fuerzas, ni se fían de los poderes de este mundo. Ya hay una especie de Pentecostés.

De modo tal que cuando Él dice Ahora puedes dejar a tu siervo irse en paz. Esa paz que experimenta Simeón no es solo su propia paz, sino es la armonía profunda entre la antigua y la nueva Alianza. Que el Señor nos conceda también esa paz para que la vivamos, la practiquemos y la compartamos.

Publícalo en Facebook! Cuéntalo en Twitter!

Derechos Reservados © 1997-2025

La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico,
está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente:
http://fraynelson.com/.

 

Volver a las homilías de hoy.

Página de entrada a FRAYNELSON.COM