|
|

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.
La ceniza habla de indignación, duelo, humildad, penitencia, conciencia del propio límite...
Homilía kmce013a, predicada en 20130213, con 9 min. y 15 seg. 
Transcripción:
Queridos hermanos, es rica la enseñanza que nos ofrecen las lecturas de hoy, una invitación a la penitencia, en las palabras del profeta Joel. Una invitación a la reconciliación con Dios en las palabras del apóstol San Pablo y una invitación a la sinceridad en las palabras del Divino Maestro, Nuestro Señor Jesucristo. Esas tres palabras son útiles no solamente para hoy, sino para todo el camino de la Cuaresma.
La penitencia, fruto de un corazón arrepentido.
La reconciliación con Dios, fruto de descubrir que Él es nuestro verdadero bien.
Y la sinceridad, fruto de darse cuenta que el camino de la mentira acaba mal.
Tres palabras que podemos llevar a nuestra casa. Pero este día es único en el año por la palabra ceniza. No tenemos ningún otro día en el año en el que se utilice este signo. Así que reflexionemos unos instantes sobre qué puede querer decir la ceniza. Yendo al texto bíblico, o mejor, yendo a la Biblia, encontramos que arrojar tierra y polvo es una expresión de indignación o de gran lamento. Incluso en algunas culturas del Medio Oriente es una forma de hacer duelo, algo parecido a lo que sucede cuando una persona está terriblemente disgustada y siente que tiene que romper algo. Pero estando en la calle, pues en vez de romper cosas, arrojar tierra, polvo al aire es una expresión de indignación, una expresión de rabia, de desacuerdo. Es una manera de protestar.
También es una expresión de duelo que se parece a la indignación, porque el duelo es en parte, la rabia que uno siente de ver que la vida se acaba, de ver que la gente que uno ama se va. Y esa impotencia frente a la partida de los que amamos produce una sensación que se parece mucho a la indignación por aquello de la impotencia. Entonces, ese arrojar tierra o polvo indica indignación, pero también indica a veces duelo. También puede querer decir una manera de inspirar lástima. Tierra, en latín, se dice humus y de ahí viene la palabra humildad. Echarse tierra, sobre todo echarse tierra encima, es una manera de decir: -soy como tierra. Algo parecido a la persona que, cuando va a hacer una petición, se arrodilla o incluso se tiende, se postra. Esa persona lo que está diciendo es: -nada puedo y todo lo necesito. Soy como nada, soy como tierra. Usted podría pisarme si quisiera.
Es una manera de despertar la compasión y una manera de reconocer la profunda necesidad. Entonces lo de la tierra o el polvo alude a indignación, duelo, súplica, petición de misericordia. Pero es que, además utilizamos no exactamente polvo, utilizamos ceniza, aunque hay textos bíblicos que relacionan ambas cosas: el polvo y la ceniza. La ceniza hace más dramático el gesto, porque la ceniza indica el final de un camino. La ceniza es vida que estuvo, pero ya no está. Muchas personas hoy, cuando muere un ser querido, lo llevan para que sea cremado ese cuerpo y después se reciben las cenizas. Esas cenizas están indicando la vida que estuvo, pero ya no está, están hablando del final del camino. Nadie en su sano juicio va a encontrar algo alegre en las cenizas. Es más bien, el testimonio de un pasado que ya se fue. O en otro sentido, las cenizas son un anuncio del futuro que tendrá que llegar. Cuando yo era niño, esa era la frase que nos decían siempre el Miércoles de Ceniza: «acuérdate de que eres polvo y en polvo te convertirás».
Ese futuro está indicando cuántas cosas son pasajeras, contingentes, fugaces, en nuestra vida. Y ¿para qué sirve ver el futuro de ese modo tan melancólico, casi deprimente? pues se supone que debe servir para que uno se dé cuenta cuántas cosas terminan y, a la vista de tantas que terminan, uno termine por apegarse a las que no se acaban. Así que, ese es el sentido de la ceniza en este día, apliquémoslo a nuestra vida cristiana.
La rabia, la indignación, que tiene un lugar muy importante en nosotros, hay que aprender a indignarse y hay que aprender a tener rabia. Y dice Santo Tomás de Aquino que la persona que no siente disgusto tampoco siente justicia, tampoco conoce la justicia. No se puede amar la justicia sin sentir disgusto. La persona que ama la justicia, la persona que quiere un mundo más justo, tiene que sentir ira, más de una vez. Entonces, la ceniza nos está recordando el lugar que cierta ira debe tener en nuestra vida. No podemos ser tan encerrados en nuestros intereses que deje de preocuparnos lo que acontece a tantos hermanos o lo que le estamos haciendo a este planeta. O sea que la indignación, la rabia tiene un lugar y el duelo también tiene un lugar. Por las oportunidades perdidas, por el tiempo malgastado, por las personas que se nos han ido.
Tiene también un lugar para nosotros, por supuesto, la humildad del reconocimiento de lo que uno es. Dice nuestra teología católica que la soberbia es la mamá de todos los demás vicios y pecados. Pues hoy le vamos a dar un golpazo a ese monstruo que se llama soberbia. Hoy, al reconocer nuestra condición humilde y pecadora, le estamos diciendo a ese monstruo que se llama soberbia: -no quiero tener que ver contigo.
La ceniza es acto de humildad y así lo vivimos. Y finalmente, hemos dicho que la ceniza nos habla del pasado que se fue y del futuro que seremos, y eso también lo podemos aplicar si vivimos sensatamente. Si buscamos al reconocer nuestra limitación al Dios que no tiene límites, si buscamos al reconocer que nuestro pecado nos ha achicado, buscamos también reconocer al Dios que ensancha nuestro corazón y que da una nueva puerta a nuestra vida. Que ese sea el fruto de nuestra Cuaresma. Amén.
Vamos a pasar ahora a la imposición de la ceniza. Entonces mis hermanos, me ayudarán, por favor. Y unos cantos nos ayudan también a inspirar y a vivir el momento con el recogimiento que debe tener. No es un acto supersticioso, no es un acto mágico, es el reconocimiento, como ya hemos explicado, de lo que somos y también de lo que queremos empezar a hacer.

Derechos Reservados © 1997-2025
La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico, está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente: http://fraynelson.com/.
|