|
|

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.
Interpretaciones de algunos Santos Doctores de la Iglesia sobre la frase que dice Cristo: YO SOY.
Homilía k052007a, predicada en 20140408, con 4 min. y 53 seg. 
Transcripción:
Seguimos recorriendo el Capítulo Octavo de San Juan en esta quinta semana de Cuaresma. Puede decirse que ya en la recta final, hacia la Semana mayor, esta vez encontramos a Jesucristo, que utiliza una expresión de las más sagradas del Antiguo Testamento. Cuando Moisés habló con Dios en la montaña, le preguntó su nombre y el nombre que le reveló Dios fue: Yo soy el que soy. Hay varias maneras de traducir esa expresión que ya en sí misma es bastante misteriosa. Pero lo que está claro es que Dios se llama a sí mismo, El que es. Varios santos han intentado penetrar en el significado de esa sencillísima frase el nombre de Dios es, Yo soy. Él es, el que realmente, el que verdaderamente Es. Sobre esto hay muchos estudios, sobre esto podemos decir que hay muchas teorías. Yo quiero recordar solamente dos, Santo Tomás de Aquino relaciona esta frase con los fundamentos mismos de la filosofía y la metafísica. Dios es el ser subsistente, Dios es el que subsiste en sí mismo y no en otro, Dios es el que no necesita de nadie para subsistir. Es el ser por sí mismo. Así nos habla Tomás de Aquino. Catalina de Siena tiene una experiencia que podríamos llamar menos intelectual y más existencial de lo que significa esta frase. Catalina se asombra de cómo Dios permanece. Permanece en la fidelidad, permanece en la bondad, permanece en la misericordia. Cómo uno sí puede fiarse de Dios, Como Dios es aquel del que uno puede fiarse y, por tanto, al que uno puede entregarse. El ser humano, en cambio, quebranta fácilmente sus promesas. El ser humano a menudo es incoherente, es inconsistente. Y la prueba más visible de nuestra inconsistencia es el pecado, porque es una traición a nuestra propia vocación. Es una traición a nuestra posibilidad de ser felices. Pecar es obstruir uno su propio camino. Entonces Catalina, reflexionando sobre esto, le dice al Señor, Tú eres el que es, y yo soy la que no soy. Ella descubre su no ser, que no significa sentirse llamada a la nada, sino más bien sentirse llamada a entregarse y a apoyarse en Dios. Y dice ella, el pecado es el no ser, el pecado es una renuncia a ser lo que verdaderamente uno podía ser y lo que uno debía hacer y lo que uno en el fondo quería hacer. Estas son interpretaciones que dan dos santos, un hombre, Tomás de Aquino y una mujer, Catalina de Siena. Lo cierto del caso es que Jesús toma esas palabras, esas y se las aplica Yo soy. Y si no creéis que Yo soy, moriréis en vuestro pecado. A la luz de lo que hemos explicado, quizás deberíamos entender esas palabras de Cristo de la siguiente manera, Si no crees que tanto amó Dios al mundo, que te ha dado a su propio Hijo. Si no crees que aquí está Dios dándose por ti, si no lo crees, estás escogiendo la muerte, estás escogiendo el pecado. No sea esa nuestra elección que nuestra escogencia sea Cristo y nuestra vida estar junto a Él.

Derechos Reservados © 1997-2025
La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico, está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente: http://fraynelson.com/.
|