Esta es tu casa!

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.

Cuando empiezas a descubrir lo que no sabes es cuando puedes estar dispuesto para empezar a aprender.

Homilía k051017a, predicada en 20210322, con 5 min. y 35 seg.

Click derecho para descargar versión MP3

Transcripción:

Dice Cristo en el Evangelio de hoy Yo soy la luz del mundo, la luz del mundo. Tomemos esas palabras y hagámoslas nuestras. Yo por lo menos me pregunto ¿qué queda sin iluminar en mi vida? Como cada uno de nosotros tiene un conocimiento solamente parcial, incompleto, de sí mismo. Nosotros ni siquiera sabemos cuánto ignoramos. Esa frase es de San Agustín. Ni siquiera sabemos cuánto ignoramos. Ahora bien. Podemos descubrir poco a poco. Con esa luz podemos descubrir primero, que no sabemos y después con esa luz podemos llegar a saber. Sé que suena como un trabalenguas. Con esa luz descubrimos que no sabemos.

Yo te lo voy a describir de esta manera. Piensa, por ejemplo, en aquellos buenos tiempos que los hubo, cuando estaban estos grupos sanos, fuertes de los boy scouts. Seguramente quedan algunos de esos grupos. Muchos de esos jovencitos quizás podían desconocer sus propias fragilidades, sus propias debilidades o ignorancias o incapacidades. Entonces, ¿qué pasa? Que va el grupo de boy scouts. Los niños exploradores, Los boy scouts van con su líder, con su entrenador, su jefe. Indudablemente un adulto. Y van a acampar. El niño no sabe que no sabe hacer una tienda de campaña, que no sabe hacer una buena comida, que no sabe cómo limpiar su ropa, que no sabe cómo protegerse, qué se yo de hongos venenosos. Ese niño es una imagen de lo que nosotros somos. No sabemos lo que no sabemos. Ignoramos incluso cuánto desconocemos.

Pero cuando va avanzando esa expedición de los boy scouts en un momento dado, hay que hacer una tienda de campaña. Hay que pasar la noche y no una, sino varias tiendas. En el momento en el que se presenta ese desafío, el desafío de hacer la tienda en medio de machucones y dolores y cansancio, discusiones y una que otra lágrima, los niños empiezan a descubrir que no sabían cómo se hacía eso. Pero después de que descubren lo que no saben, lo pueden aprender. Esa es la esencia de este mensaje. Cuando descubres lo que no sabes, puedes empezar a aprender. O te lo digo de otra manera. El requisito para empezar a aprender es darse cuenta que uno no sabe, y eso es lo que viene a hacer Cristo en nuestra vida.

Lo mismo que aquellos niños exploradores, también nosotros tenemos que ir detrás de nuestro jefe y capitán que es Cristo. Y a medida que se van presentando los desafíos de la vida cristiana, uno empieza a rascarse la cabeza y a decir es que yo no sé perdonar, es que yo no sé orar, es que yo no sé evangelizar, es que yo no sé cómo se vive esto. Pero observa una cosa, si esos niños, los de mi historieta, si esos niños se quedan en su casa cómodos, donde el papá o la mamá siempre les dan todo ya resuelto, jamás descubrirán qué es lo que no saben. Hay que ponerse en camino. Hay que moverse. Y es moviéndose y es entrando en el camino de la vida cristiana. Como uno empieza a darse cuenta que hay muchas cosas que no sabe.

Repito, no sé orar, no sé perdonar, no sé evangelizar, no sé sufrir, no sé descansar, no sé cómo se lee la Biblia, no sé cómo se hace esto, no tengo ni idea. Pero no te disgustes, que cuando uno empieza a descubrir todo lo que no sabe es cuando por fin, por fin puede estar dispuesto para empezar a aprender. O sea que la luz de Cristo tiene como esas dos fases primero, hacernos descubrir nuestra pavorosa y vergonzosa ignorancia y después rescatarnos, darnos la luz. Esa luz en grado supremo que es la que nos va a hacer verdaderos cristianos y cristianas.

Publícalo en Facebook! Cuéntalo en Twitter!

Derechos Reservados © 1997-2025

La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico,
está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente:
http://fraynelson.com/.

 

Volver a las homilías de hoy.

Página de entrada a FRAYNELSON.COM