Esta es tu casa!

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.

No riñen la misericordia y la justicia en Dios; sólo que aquel que quiera justicia perfecta ha de empezar por si mismo, y entonces descubrirá que igual necesita de misericordia.

Homilía k051010a, predicada en 20150323, con 4 min. y 42 seg.

Click derecho para descargar versión MP3

Transcripción:

El Evangelio del día de hoy está tomado del capítulo octavo de San Juan. Creo que es uno de los pasajes que podemos recordar con mayor facilidad. Una mujer sorprendida en adulterio es llevada junto a Cristo. Pero lo más triste es que es utilizada por los adversarios de Cristo para buscar un motivo que sirva en contra del mismo Cristo. La pregunta que le hacen es una pregunta capciosa. Le dicen, Moisés manda que estas mujeres sean apedreadas. ¿Tú qué dices?

Evidentemente, de lo que se trata es de encontrar una prueba que luego se pueda usar contra Cristo. Como era bien sabido que nuestro Señor predicaba con tanta abundancia la misericordia, pues los adversarios de Cristo quieren utilizar este mensaje de misericordia en contra de nuestro Señor. Porque si tú eres tan misericordioso y se supone que no hay que apedrear a esta mujer, entonces tú estás en contra de Moisés. Y si tú estás en contra de Moisés, estás en contra de la ley, estás en contra de la Alianza y por consiguiente estás predicando rebelión contra Dios. Así que no eres un verdadero profeta.

Esa es la línea de ataque que tienen los fariseos en este caso. Si tú estás en contra de Moisés, entonces, tú estás en contra de la ley de Dios y no eres un verdadero profeta. Observemos que se trata de utilizar las palabras de Cristo contra Cristo. Y se trata en otro sentido, de poner a pelear dos atributos que son propios de Dios. Dios es infinitamente misericordioso y así lo muestra en Cristo. Y Dios es infinitamente justo. Y esto es lo que está a la base de la legislación de Moisés, porque de lo que se trata en esa estricta legislación es de eliminar el pecado del pueblo elegido. De eso es de lo que se trata buscar un pueblo justo, un pueblo que se ajuste al plan de Dios, un pueblo que sea fiel a la santidad de Dios. De eso es de lo que se trata.

En el fondo, lo que quieren estos fariseos es poner a pelear a Cristo contra sí mismo. Utilizar el mensaje de Cristo contra Cristo, o en otro sentido, lo que quieren o lo que están mostrando es el conflicto entre misericordia y justicia. Según ellos, si Dios es tan compasivo, entonces no puede ser tan justo. Y si Dios es tan justo, entonces no puedan darse con tanta compasión. Ese es el problema que ellos están planteando y por eso tenemos tanto que aprender de la solución que presenta Cristo.

Cristo dice Sí, es verdad, hay que hacer justicia. Y entonces como hay que hacer justicia, que la justicia empiece por ustedes los justicieros, como hay que hacer justicia, entonces que la justicia empiece por ustedes. Por eso el que esté libre de pecado, que tire la primera piedra. Cristo no cae en la trampa de poner a pelear la justicia y la misericordia, sino más bien muestra que todo aquél que se cree justiciero va a tener que, en primer lugar, aplicar esa justicia a sí mismo. Tú que quieres ser tan estricto, pues aplícate ese mensaje tan estricto, aplicatelo a ti mismo y verás que tú necesitas lo mismo que aquella mujer. Tú también necesitas misericordia.

Al descubrir que todos somos reos ante la justicia, también descubrimos que todos necesitamos misericordia. Y cuando descubrimos que todos estamos en el mismo equipo, en el mismo grupo, en la misma situación, también descubrimos que todos necesitamos del mismo Señor Jesucristo.

Publícalo en Facebook! Cuéntalo en Twitter!

Derechos Reservados © 1997-2025

La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico,
está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente:
http://fraynelson.com/.

 

Volver a las homilías de hoy.

Página de entrada a FRAYNELSON.COM