Esta es tu casa!

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.

No es puramente económica o sociológica la causa de la oposición que Cristo despierta. le rechazan a Él porque rechazan al Dios que Él revela.

Homilía k043007a, predicada en 20120321, con 4 min. y 48 seg.

Click derecho para descargar versión MP3

Transcripción:

Yo me atrevería a llamar al capítulo quinto de San Juan como un capítulo doloroso. Uso esta expresión porque es un capítulo en el que aparece de un modo muy claro la oposición, la distancia, la confrontación entre Jesús y la gente de su tiempo, o específicamente entre Jesús y los de su propio pueblo y raza. En el prólogo al Evangelio según San Juan ya encontramos esta frase: «Vino a los suyos y los suyos no lo recibieron». Y ese rechazo aparece de una manera muy clara en este capítulo quinto, al que estamos haciendo referencia.

¿Cuál era la razón de esa oposición? Bueno, hay varios motivos que se han enunciado a lo largo de los siglos. Por ejemplo, es evidente que Jesús, al dar tanta importancia y al manifestar el rostro de Dios en medio de los más pobres, de algún modo estaba denunciando tantas injusticias que los poderosos y los ricos y los que se creían instruidos e importantes, habían causado en contra de los pequeños, los marginados y los pobres.

Pero esta lectura, demasiado social, no puede ser la única explicación. No se trata de una especie de versión temprana de la lucha de clases de la que hablara muchos siglos después Carlos Marx. De hecho, encontramos que, entre los discípulos de Jesús, había personas bastante bien acomodadas, la familia de Lázaro, María y Marta no era una familia de pobres. Nicodemo, que era discípulo de Cristo, aunque en secreto, era un hombre acomodado, poderoso, era un maestro y tenía acceso al Senado, al Sanedrín. José de Arimatea era un hombre acaudalado que, de hecho, tenía un privilegio extraño para esa época, un buen espacio para su propia tumba. Ese lugar fue el que luego fue donado para que Cristo fuera sepultado después de morir, por supuesto.

Así que, presentar las cosas como que Cristo era un enemigo de los ricos, o era una especie de Robin Hood, reivindicando la causa de los pobres, es algo que no cabe. Jesús se sentó a comer de buen grado con Mateo, que era un hombre que tenía mucho dinero, y dinero que no era bien habido, porque Mateo era un explotador, y cuando fue criticado, Cristo dijo: «No necesitan de médico los sanos, sino los enfermos». Otro hombre rico al que Cristo visitó, y en cuya casa se hospedó, fue Zaqueo, según se cuenta en el capítulo 19 de San Lucas. Entonces, la causa debe ser más profunda, no es un puro asunto sociológico.

La lectura de hoy nos ayuda a entender, en este capítulo quinto de Juan, Jesús llamaba a Dios su Padre, y comenta el evangelista, los judíos le detestaban porque llamando a Dios su Padre, se hacía igual a Dios. Lo que están rechazando en Cristo es realmente eso, no les gusta que Cristo revele a este Dios. La causa final de la oposición contra Cristo es esencialmente religiosa, es un rechazo al Dios que se ha revelado en Cristo. Es un rechazo porque, ciertamente, es también una denuncia la que está haciendo Cristo de nuestras múltiples idolatrías, incluso cuando tenemos apariencia de gente muy creyente.

En estos últimos días de Cuaresma, vamos poco a poco llegando al final, encontraremos más y más textos que nos hablan de esa clase de oposición. Y es muy bueno que en nuestra mente se vaya aclarando qué era lo que rechazaban en Jesús, no sea que también de eso, de ese veneno, haya un poco en nosotros, Dios nos libre.

Publícalo en Facebook! Cuéntalo en Twitter!

Derechos Reservados © 1997-2025

La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico,
está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente:
http://fraynelson.com/.

 

Volver a las homilías de hoy.

Página de entrada a FRAYNELSON.COM