Esta es tu casa!

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.

Cuidado con pensar que las personas son para usarlas, podemos llegar al extremo de cancelarlas dejándolas con un terrible vacío y espantosa herida.

Homilía k011018a, predicada en 20230227, con 7 min. y 36 seg.

Click derecho para descargar versión MP3

Transcripción:

El Evangelio de hoy nos impacta por aquella frase que se encuentra hacia el final. Cada vez que lo hicisteis con uno de estos mis humildes hermanos, conmigo lo hicisteis. Es la frase que nos enseña sobre la presencia de Cristo en los más humildes en los que solemos despreciar, o tal vez algo peor que despreciar, omitir. No me canso de recordar aquella frase tan propia del Papa Francisco cuando nos dice que el gran pecado de nuestro tiempo es la indiferencia. Esa capacidad de omitir a la otra persona.

Y hoy quiero referirme a una de las formas más crueles de indiferencia que está sucediendo en las redes sociales. Quizás esta es la primera homilía en la que yo por lo menos menciono este tema. Me estoy refiriendo a lo que se ha llamado ghosting. Esa palabra se toma del inglés de Ghost, que significa fantasma. Ghosting es la expresión que se utiliza cuando una persona simplemente desaparece de la vida de otra persona.

Hace poco me comentaban pero es que ya he oído varias historias. Esto no es algo que se queda simplemente en los portales de noticias. Hace poco me comentaban, por ejemplo, de lo que sucedió en una pareja de novios. Ellos llevaban un cierto tiempo con sus crisis como las tienen, me imagino yo, que todas las parejas. Y de repente un día desaparece completamente uno de ellos, en este caso el hombre. Este muchacho desapareció. Pero desapareció significa como si se lo hubiera tragado la tierra. Como si lo hubieran secuestrado los extraterrestres. Es uno de esos casos en que la persona desaparece. Bloquea completamente, en este caso a la novia. Bloquea completamente. Borra el contacto. Por supuesto no responde ninguna llamada. No responde ningún mensaje. Es algo así como yo me cancelo de tu vida, yo me quito de tu vida. Pero en el fondo lo que estoy haciendo es quitándote de mi vida. Es el hacer desaparecer. Es el extinguir completamente la presencia de otra persona en la vida de alguien, sabiendo que hubo algo importante entre ellos.

Ese algo importante puede ser una amistad, una cercanía o incluso, como en el caso que les comento, un noviazgo. Ha habido casos, son muy pocos, pero ha habido casos de personas que han llevado esto a un extremo todavía mayor. Hay una historia que para mí prácticamente parece de cuento de terror. Hay una historia de un hombre que desapareció de su familia. Supuestamente viajó, iba en un viaje de negocios y de repente, esto ya fue hace unos cuantos años, me parece que por lo menos un par de décadas, o sea, antes de las redes sociales. Pero este hombre desapareció. Y desaparecer significa ninguna llamada, ningún reporte. Incluso presentaron denuncia ante la policía. Y hasta donde yo recuerdo, por lo menos durante muchos, muchos años no lograron localizarlo. Finalmente la persona apareció y solo porque la persona apareció se supo que no se trataba de un accidente fatal que hubiera tenido, ni de, por ejemplo, un atraco con asesinato, sino que se había voluntariamente vuelto un ghost, un fantasma, se había desaparecido.

Entonces, yo creo que hay una conexión entre este Evangelio y el pecado de la indiferencia. Así como hay una conexión entre el pecado de la indiferencia y esa moda de estar cancelando a la gente, esa moda, porque se ha vuelto casi una tendencia de estar eliminando a las personas. En el caso más extremo, a través del famoso ghosting. Qué crueldad la del corazón humano. Ese desaparecer sin explicaciones, ese dejar a la otra persona con un vacío imposible de llenar y además con un trauma difícil de sanar.

Pero ¿qué hay detrás de este ghosting? ¿Qué hay detrás de esta manera de desaparecer? ¿Qué es lo que hay detrás de eso? Yo te diré lo que hay detrás. Detrás de eso hay una mentalidad previa de uso de las personas. Por ejemplo, mientras a mí me conviene. Mientras a mí me sirve. Mientras yo disfruto que seamos amigos o que seamos novios, estoy en contacto contigo. Si por alguna razón ya no me conviene, ya no me sirve, ya no te puedo usar, te cancelo. Y fíjate que eso nos devuelve al Evangelio de hoy. Cuál es la característica de todas esas personas a las que Cristo llama estos mis hermanos pequeños. ¿Cuál es la característica? Que son personas que necesitan, pero personas que tienen muy poco en ese momento, por lo menos tienen muy poco para darnos. El que está en situación de hambre, en situación de sed, en situación de enfermedad, en situación de cárcel. Esa persona que está en estado de desvalimiento me resulta poco útil. Succiona de mi energía y de mi tiempo. No quiero gastar la energía y tiempo a esa persona. Date cuenta.

O sea que lo que Cristo nos dice conecta perfectamente con el fenómeno del ghosting. En la medida en que se nos mete en la mente y en el corazón que las personas son para usarlas, en esa misma medida, llegamos a los extremos de cancelar a una persona, dejándola con un terrible vacío y con una espantosa herida. Hoy tenemos que luchar todos por las causas. Por supuesto, también con las manifestaciones, pero tenemos que luchar todos contra las causas de esa cultura de la cancelación que se expresa en el ghosting, pero que también se expresa en otras cosas. Por ejemplo, en el movimiento Woke, que lo que quiere precisamente es cancelar personas. Que no se oiga tu voz, que tú no existas. Tú eres demasiado conservador para nosotros, tú eres demasiado tradicionalista. No queremos oírte, te cancelamos.

Que este Evangelio nos lleve a superar, a vencer la cultura de la cancelación, ya sea en ese ámbito pequeño, interpersonal, donde se da este ghosting o ya sea en un ambiente más amplio, en un ambiente social donde se da la cultura de la cancelación, vamos a superarlo, vamos a vencerlo y vamos a vencerlo en el nombre de Cristo.

Publícalo en Facebook! Cuéntalo en Twitter!

Derechos Reservados © 1997-2025

La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico,
está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente:
http://fraynelson.com/.

 

Volver a las homilías de hoy.

Página de entrada a FRAYNELSON.COM