Esta es tu casa!

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.

Lucas sabe distinguir entre lo que es una enfermedad o dolencia como tal y lo que es ataque del espíritu malo. Cristo vence a ambos.

Homilía i223003a, predicada en 20110831, con 4 min. y 11 seg.

Click derecho para descargar versión MP3

Transcripción:

Seguimos con el capítulo cuarto de San Lucas, en esta semana número 22 del tiempo ordinario hemos empezado a hacer un recorrido por el Evangelio de Lucas. Y aquellos de ustedes que asisten diariamente a la Santa Misa, o que todos los días hacen su oración con las lecturas de la Misa del día, tienen una oportunidad muy grande y es seguir con una secuencia perfectamente preparada por nuestra Iglesia, seguir el recorrido del Evangelio de Lucas. Nos va a acompañar desde esta semana 22, hasta terminar el año litúrgico en la semana número 34.

Y ¿qué es lo que aparece en este momento? Pues recordemos que Jesús, al comienzo del capítulo cuarto de Lucas, habla de la unción del Espíritu Santo, unción que Él ha recibido para evangelizar a los pobres y para anunciar la Buena Nueva. Eso, que había sido dicho con palabras, luego tiene que verse en las obras. Y así, en el Evangelio del día de ayer, encontrábamos a Cristo en directa confrontación con el poder de las tinieblas. Un endemoniado, hasta cierto punto intenta sabotear la predicación, la enseñanza de Cristo.

Pero sale perdiendo, porque esa enseñanza no es simplemente una teoría, es palabra poderosa de Dios que crea una realidad nueva en nuestras vidas, en nuestros corazones. Entonces, ahí se ve la unción del Espíritu Santo venciendo al poder de las tinieblas. Lo que hoy tenemos en el Evangelio es otra victoria, esta vez no solamente victoria contra el demonio, sino victoria contra las enfermedades y dolencias. Es verdad que de varios de los enfermos salían también demonios. Observación que hace el evangelista Lucas y que tiene que llamarnos la atención, porque según lo que nos cuenta la Biblia, este Lucas era un médico.

Él era un médico de familia pagana, pero era una persona familiarizada con las dolencias del cuerpo y, por consiguiente, aunque fuera muy distinta y muy primitiva, su manera de conocer al ser humano y la salud del ser humano, este es un hombre que distingue, este es un hombre que entiende la diferencia entre una dolencia, entre una enfermedad como tal y el poder de la maldad adueñándose de una vida. Esto lo aclaro porque, por ahí andan algunos diciendo que esos endemoniados que aparecen en la Biblia en realidad eran enfermos mentales.

No señor, la Biblia distingue claramente lo que es enfermedad y lo que es posesión diabólica, lo que es una dolencia y lo que es una infestación o una agresión de parte del demonio. Pero, y aquí viene la segunda aclaración, en algunas ocasiones las dos cosas se juntan porque la persona que se encuentra debilitada en su cuerpo o en su cerebro o en su mente, quizás puede tener un poco más abierta la puerta, un poco más descuidada, la aduana de su conciencia y puede dar paso para que se ofenda el nombre de Dios o para que el demonio haga de las suyas.

Pero Lucas es muy claro, Lucas nos presenta a Cristo como vencedor de las dos cosas. Cristo vence sobre las dolencias del cuerpo y Cristo vence al poder de las tinieblas. Y lo que tenemos que pedirle es que su victoria sea también completa en nosotros, para que brille esa imagen de Dios que nosotros somos, y para que así aparezca la gloria de su nombre.

Publícalo en Facebook! Cuéntalo en Twitter!

Derechos Reservados © 1997-2025

La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico,
está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente:
http://fraynelson.com/.

 

Volver a las homilías de hoy.

Página de entrada a FRAYNELSON.COM