|
|

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.
No hay contradicción entre identificar claramente al pecado y evitar sentenciar al pecador.
Homilía i193002a, predicada en 20130814, con 5 min. y 8 seg. 
Transcripción:
Seguimos nuestro camino por el capítulo 18 de San Mateo y encontramos aquellos versículos del 15 al 20 que se refieren específicamente a la corrección fraterna, es decir, cómo dentro de la comunidad cristiana todos tenemos el deber de cuidar los unos de los otros. Porque esto es lo primero que hay que decir, la corrección fraterna es un acto de amor, por amor hablamos, por amor corregimos, de eso se trata la corrección fraterna.
Sin embargo, puede parecer una contradicción con lo que Cristo dijo en el Sermón de la Montaña, porque el Señor, en aquella parte, que es también del evangelio de Mateo, dice que nosotros no debemos juzgar para no ser juzgados. Y yo quiero referirme en este momento a esa aparente contradicción que hay entre la frase, no juzguen para no ser juzgados, y la enseñanza de hoy, si tu hermano peca, corrígelo. Uno ve que hay como una tensión entre esos dos versículos.
Cosa que no es tan extraña en los santos Evangelios y en la Biblia, por supuesto, de manera amplia aparecen esas especies de contrastes y no hay que evitarlos porque en ellos también hay enseñanza. Se me ocurre, por ejemplo, esos otros dos versículos cuando Cristo dice: El que no está contra nosotros está de nuestra parte, eso dice en un lugar. Y después hay otro texto en donde Cristo dice: El que no junta conmigo, desparrama. Y entonces uno dice: Bueno, pero al fin Cristo es tolerante o es intolerante.
Porque cuando Cristo dice: El que no junta conmigo, desparrama, está diciendo que solamente unidos a Él podemos lograr algo de sustancia y de provecho en la vida, y eso parece bastante exclusivo y casi intolerante. En cambio, cuando dice: El que no está contra nosotros, está con nosotros. Pues parece que está diciendo mientras que haya suficiente respeto entre unos y otros, como que ya eso basta, y eso parece que es bastante tolerante. Pero, no son esos dos versículos los que vamos a analizar ahora, sino más bien, y solo de modo muy breve, aquello de que por un lado Cristo nos dice: no juzguen. Y por otro lado dice: si tu hermano peca, corrígelo.
Entonces, la pregunta es: Pero es que cuando yo veo que mi hermano peca y me formo un criterio, ahí tengo que hacer un juicio, porque solo juzgando el comportamiento de mi hermano puedo llegar a la conclusión de que ha cometido un pecado y eso es juzgar. Bueno, pues aquí viene en nuestra ayuda, precisamente, el conocimiento de los textos en su lengua original. Cuando Cristo habla de juzgar, ese juzgar no es formarse una opinión, no es tener un criterio, no equivale a hacer un discernimiento o a identificar lo bueno y lo malo, porque es evidente que Cristo sí quiere que nosotros identifiquemos qué es bueno y qué es malo.
Y por eso, pregunta también ¿por qué no conocen ustedes por sí mismos lo que es bueno? ¿Por qué, dice en otro lugar, no reconocen los signos de los tiempos? O sea que Cristo no nos quiere tonticos, Cristo quiere que nosotros tengamos capacidad de discernimiento, eso está claro. Cristo quiere que nosotros sepamos cuando la otra persona está obrando mal y ese es un presupuesto para luego poder corregir con amor, pero corregir. Entonces, ¿en qué queda lo de no juzgar?
Es que ese verbo para juzgar, si nosotros lo analizamos en su raíz griega y, sobre todo, en la raíz aramea, en el verbo arameo correspondiente al verbo griego, ese juzgar es emitir sentencia, o sea, lo que hace un juez, sentenciar. Juzgar ahí, equivale al acto de un juez que es emitir sentencia. Emitir sentencia sobre una persona es condenar. Entonces, muchas veces es mejor traducir ese versículo no en términos de no juzgar, sino en términos de no condenar.
Yo me doy cuenta de que mi hermano está obrando mal y ese es un discernimiento que necesito, pero yo no quiero condenar a mi hermano. Entonces, ¿qué tengo que hacer? Condenar aquello que está mal y buscar cómo puedo traer un bien a la vida de mi hermano, esa es la sabiduría de Cristo.

Derechos Reservados © 1997-2025
La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico, está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente: http://fraynelson.com/.
|