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Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.
¿Podía Cristo saber que su vida iba a acabar de una manera tan trágica? Ciertamente que sí.
Homilía i093004a, predicada en 20130605, con 4 min. y 44 seg. 
Transcripción:
¿Podía Cristo saber que su vida iba a acabar de una manera tan violenta, tan trágica como de hecho acabó, es decir, con la cruz? ¿Podía Cristo intuir, presentir, que un final tan dramático y tan excesivamente doloroso se le venía encima? Yo creo que los Evangelios que hemos venido escuchando esta semana nos ayudan a dar la respuesta. Y esa respuesta es un resuelto sí, sí podía Cristo saber que su vida iba en esa dirección.
Tomemos el caso de hoy, un grupo de saduceos se acerca a preguntarle a Cristo sobre la resurrección. ¿Quiénes eran los saduceos? Eran una clase social, política y religiosa bastante exclusiva. Podríamos llamarlo un club, un club bastante elitista porque dependía fundamentalmente de la sangre, no cualquier persona podía entrar ahí. Eran los herederos, eran los descendientes, o eso afirmaban ellos, que eran descendientes de un cierto sacerdote llamado Sadoc. Este sacerdote Sadoc, vivió en la época del rey David y fue el sacerdote que permaneció fiel junto a David.
Entonces, los descendientes, de los descendientes, de los descendientes de Sadoc eran los saduceos y los saduceos, apelando a la memoria de ese sacerdote Sadoc, tantas generaciones atrás, prácticamente nueve o diez siglos atrás, apelando a eso, los saduceos se consideraban la gran autoridad religiosa, pero además una gran autoridad política, porque ellos eran los que administraban el templo de Jerusalén. Y como es bien sabido, el templo de Jerusalén era el epicentro de cualquier movimiento o revuelta social o política. Esos eran los saduceos, ese es el tipo de personas que se están metiendo hoy con Cristo y que entran en controversia con Él.
Y ¿qué es lo que le preguntan? Le preguntan sobre la resurrección porque los saduceos no creían en la resurrección. De hecho, ellos estaban bastante felices en la condición de la vida presente. Podemos decir que ellos eran los niños mimados, eran los ricos, los poderosos y los bien acomodados, en una época en la que tanta, tanta gente sufría. Así que ellos no creían en la resurrección y, de hecho, veían un gran peligro en la enseñanza de la resurrección. Tú te acuerdas que el segundo libro de los Macabeos habla de la esperanza de la resurrección y la certeza de que después de esta vida hay una resurrección, eso es parte de la filosofía del pensamiento de los Macabeos.
Y resulta que la convicción de la resurrección da una fuerza increíble para pelear, porque la persona que está convencida de que más allá de la muerte hay una justicia, se da cuenta de que aunque perdiera la vida en una causa noble, no la perdería para siempre. Entonces, estos saduceos no creen en la resurrección y pretenden neutralizar a Cristo, pretenden bloquear a Jesucristo y por eso llegan con esa historia burlesca de una señora que tuvo 7 esposos y preguntan: Bueno, ¿en la resurrección con cuántos va a estar casada esta mujer? Y Cristo los hace quedar en ridículo y los denuncia abiertamente.
Les dice: Ustedes no conocen las Escrituras, ustedes no conocen el poder de Dios. Por favor, caigamos en cuenta de lo que está diciendo Cristo, le está diciendo a las autoridades religiosas de la época: Ustedes no saben de las Escrituras, y ustedes que son poderosos, no saben del poder, el verdadero poder, el poder de Dios. Es evidente que quien habla de esa manera está firmando su sentencia de muerte. Por supuesto que Cristo sabía qué consecuencias traerían sus palabras, pero sabía también que más allá de las intrigas de esos perversos, el plan de Dios se habría de cumplir para bien tuyo, para tu salvación y la mía. A Él la gloria por los siglos. Amén.

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