|
|

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.
Señor, ¿Cuál es tu voluntad?
Homilía i072001a, predicada en 19970520, con 5 min. y 51 seg. 
Transcripción:
Estamos leyendo en la primera lectura de esta séptima Semana del Tiempo Ordinario del Tiempo. Durante el año estamos leyendo uno de los libros sapienciales de la Biblia. Allá en el Antiguo Testamento nos encontramos un grupo de libros llamados sapienciales, porque su tema es la sabiduría. Su tema es el aprender a vivir según Dios. La sabiduría en la Biblia no es simplemente tener conocimientos, sino sobre todo saber cómo se vive. Y por eso la invitación muy sencilla y también muy cariñosa que yo quiero hacer en este día es esa. ¿No será que lo que nos hace falta intentar es algo a la vez tan elemental y tan sabio como es volver a Dios? Si yo tomo un carro que está hecho para la ciudad, un modelo bien elegante y lo meto por una trocha, por una montaña que se acaba el carrito. Cada carro está hecho para cierta geografía, para ciertas condiciones. ¿No será que la vida se nos va acabando y se nos va estropeando por eso? Porque tomamos el carro de la vida y lo metemos por cualquier parte y el carro era bueno. El carro es bueno, pero lo hemos lastimado porque lo hemos metido por la trocha, que no es por el camino que no es. Cuando uno se va acercando a la sabiduría. Cuando uno empieza a preguntarle al Señor Dios ¿qué es lo que tú quieres? Tal vez yo toda la vida he estado buscando qué es lo que yo quiero y voy al impulso, al golpe de mis caprichos, de mis deseos. Unas veces quiero mucho dinero y creo que mi problema es de plata. Otras veces quiero muchos amigos o muchos placeres. Y ahí vamos, como barcos sin timón al zarandeo de las olas y de los vientos. Nos parecemos a esos personajes que menciona el apóstol San Pablo en el capítulo cuarto de la Carta a los Efesios. Gente que va al retortero de todo viento de doctrina. Usted no conoce personas que hoy son evangélicos y la otra semana testigos de Jehová y luego agnósticos, y luego encienden una vela perfumada y luego se cuelgan una piedra y luego se dedican a beber. Y luego. ¿Y luego hasta cuándo, hombre? No será que usted tiene que dejar esas trochas y preguntarle a su corazón ¿por qué no vuelvo a Dios? Qué tal hacerle esa preguntica al Señor. ¿Cuál es tu voluntad, Señor? Yo ya no quiero dar más tumbos en la vida de una parte para otra, siempre con desasosiego, con amargura, con problemas. De pronto yo soy hasta un modelo muy elegante aquí, donde me ven. De pronto usted es un modelo muy elegante, muy elegante. De pronto su vida está llena de belleza y de estilo. De pronto usted es un carro muy fino, pero que ha estado metido por una cantidad de lodos y barrizales. Si yo pongo un carro último modelo y lo echó una laguna que se me vuelve una miseria. Pero si yo cojo una lancha y la pongo en la autopista no hace nada. No será que hay que preguntarle a Dios ¿cuál es tu voluntad? Y sobre todo decirle al Señor que se cumpla en mí por la inspiración del Espíritu, que se cumpla tu voluntad. Esa es la invitación de la Palabra de Dios que tengamos la sabiduría de Dios en nosotros, que tengamos la voluntad del Señor en nuestras obras. Volvamos así al Señor. Volvamos de todo corazón que con esa luz seguramente descubriremos cuánta belleza hay en nosotros mismos y con cuánto amor nos creó Dios. Y uno que a veces hasta dice bobadas de la vida, no. Esta porquería de vida que me ha tocado es que esta vida mía. ¿Qué diría el señor del carro fino me metió por allá entre una trocha? ¿Qué diría esta porquería de carro? No es la porquería de carro. Su carro es muy hermoso, señor. Su vida es muy linda. Pero usted no ha tenido sabiduría. Usted no se ha dado cuenta. Por dónde es el camino. Deje de renegar, deje de maldecir. Deténgase, pregúntele a su corazón y siga el consejo del apóstol Santiago que nos dice allá en su carta: Si alguno está escaso de sabiduría, que la pida a Dios. Pidámosle a Dios esa sabiduría, a ver si entramos por el camino que es, y con toda seguridad viviremos en paz, con gran alegría y con gran provecho de mucha gente.

Derechos Reservados © 1997-2025
La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico, está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente: http://fraynelson.com/.
|