|
|

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.
Dios es quien hace la vida posible. Él abre un espacio para que tengas firmeza, para que tengas donde apoyarte cuando sientes que lo de arriba te aplasta y lo de abajo no te sostiene.
Homilía i051010a, predicada en 20230206, con 7 min. y 2 seg. 
Transcripción:
Hay textos que uno los ha escuchado tantas veces que ya no los escucha. Es lo que yo creo que a veces nos pasa con esto del Génesis, porque después de cuatro semanas escuchando en la primera lectura de la Misa la carta a los Hebreos, a la cual le hemos hecho mucha propaganda en esta semana, tenemos un cambio total de escenario.
En esta semana nos hemos ido al libro del Génesis, al puro comienzo de la Biblia. Y lo que encontramos ahí es el relato de la creación. Pero ahí es donde viene mi historia, que son cosas que uno ha oído tantas veces, que incluso casi las puede recitar de memoria. Pero ten mucho cuidado, porque cuando uno oye muchas veces ya no oye, ya uno no le presta atención al texto. Y el único remedio que yo he encontrado, para que eso no me suceda y porque no quiero que te suceda a ti, es empezar a fijarse en los detalles. Es como cuando tú ves una obra de arte. Por ejemplo, piensa en la última cena de Leonardo da Vinci y empiezas a fijarte, por ejemplo, en la postura de las manos de Cristo. Es un pequeño detalle que uno lo ha tenido delante de sus ojos muchas veces, pero solo cuando conscientemente lo busca, puede decir aquí hay algo muy interesante.
Entonces, yo voy a fijarme en el relato de hoy de la creación. Voy a fijarme solamente en un detalle y es el detalle de cómo Dios crea la tierra firme. En el relato de la creación al principio aparece como una confusión, un revuelto de muchas cosas. Pero hay un momento en el que Dios va poniendo orden. El relato de la creación es el relato del orden. Nuestro Dios es un Dios de orden y va poniendo orden a través de su Palabra, a través de su Logos. Resulta que Él, Dios nuestro Padre, nos dice el relato. Separó las aguas superiores y las aguas inferiores. Te acuerdas que así dice. Y dice que así quedó la tierra firme, la tierra donde nosotros vivimos, porque nosotros necesitamos del agua, pero nosotros no somos animales acuáticos. Entonces, Él separó las aguas. Atención, repito eso. Dios separó las aguas.
Quedémonos con esa idea del Dios que separa las aguas y recordemos otros textos bíblicos donde se habla de aguas separadas. O tal vez, de aguas que se están juntando. Mira, por ejemplo, cómo fue el diluvio. Ese es otro de los relatos que uno ha oído muchas veces. ¿Cómo fue el diluvio? En el diluvio, uno dice que estaba lloviendo mucho. Esa no es toda la verdad. Porque si tú miras el relato bíblico, eso te queda de tarea. En el relato bíblico no solamente se dice que llovía mucho, sino que salía agua, que de las fuentes salía mucha agua. O sea, ¿qué fue el diluvio? El diluvio fue como una anticreación y de hecho la Biblia dice que Dios estaba como arrepentido por tanta, tanta maldad en el mundo y Él quería deshacer la creación. ¿Y qué fue lo que pasó? Aguas que bajaban y aguas que subían. ¿Qué crees tú que estaba pasando? Se había achicado el espacio de la tierra firme, se había achicado el espacio para la raza humana. ¿Y qué fue lo que quedó? Solo quedó un espacio pequeñito y ese espacio pequeñito fue el Arca de Noé. Y después las aguas volvieron a apartarse, cuando Dios mira con misericordia a Noé y le da una nueva oportunidad a la humanidad.
Aguas que se apartan. Te doy otro ejemplo. Cuando salieron los hebreos de Egipto. ¿Qué fue lo primero que encontraron? Agua. Agua que le cerraba el paso. Agua que los ponía en una situación trágica. ¿Por qué? Porque con esa agua ellos quedaban obligados a enfrentarse a los egipcios. Y por supuesto, los egipcios estaban súper bien equipados. Los hebreos no tenían armas. Pero ¿qué hizo Dios? ¿recuerdas? separó las aguas. Y cuando fueron a entrar a la Tierra Prometida ¿qué sucedió? Ellos tenían que atravesar el río Jordán. Y cuando llegó el Arca de la Alianza y los sacerdotes con sus pies tocaron el agua del Jordán ¿qué pasó? Se separaron las aguas. Hay muchos otros textos que nos hablan sobre el agua y el señorío de Dios. Así, por ejemplo, hay un salmo, me parece que es el Salmo Veintinueve que dice: La voz del Señor sobre las aguas. El Rey de la gloria hace oír su trueno. ¿Y recuerdas que Jesús caminó sobre las aguas?
Bueno, ¿qué debemos concluir de todos estos textos bíblicos? Debemos concluir que Dios es el que hace la vida posible. Dios es el que abre un espacio para que tú tengas firmeza, para que tú tengas donde apoyarte. Y ya no solamente pensando en el agua física, o sea H2O, pensemos en nuestra propia situación. No es verdad que tú muchas veces te has sentido como en el diluvio, como que lo de arriba te aplasta y lo de abajo no te sostiene. ¿No te has sentido así alguna vez? que sientes que se te estrecha la vida y que prácticamente no tiene sentido seguir adelante. Dios es el que separa las aguas. Dios es el que te abre espacio para que puedas encontrar esperanza, para que puedas encontrar alegría, para que puedas respirar de nuevo, para que tengas un nuevo comienzo, como en el diluvio. Dios es el único, que puede darle nueva firmeza a tu historia. Él es el que hace la vida posible. Cuando una persona nos fastidia hasta el extremo, decimos uy, es que me hace la vida imposible. Pues es bueno que sepas que Dios te hace la vida posible y lo demuestra desde el comienzo de la Biblia. Capítulo Primero del Génesis.

Derechos Reservados © 1997-2025
La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico, está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente: http://fraynelson.com/.
|