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Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.
¿Qué puede aprender un científico serio del relato del Génesis sobre la creación? Por lo menos dos cosas importantes.
Homilía i051006a, predicada en 20150209, con 7 min. y 14 seg. 
Transcripción:
La primera lectura del día de hoy está tomada del comienzo de la Biblia. Capítulo primero del libro del Génesis. Es el relato, el primero de dos relatos que tiene el Génesis para hablarnos de la creación. Muchos que tienen una formación científica o filosófica miran con desprecio, creo que es la palabra, mira con desprecio este texto de la escritura. Lo miran como una fábula que en realidad no añade nada a nuestro conocimiento y que en el fondo, lo único que trae es como una confusión, porque todo parece demasiado sencillo, demasiado mágico y sobre todo porque no concuerda con los datos que nos da la ciencia. Vamos a referirnos brevemente a ese tema. Si la ciencia puede aprender algo de un texto como este que hemos oído del Génesis. Y la respuesta teniendo yo mismo una formación científica, especialmente en el área de la física. La respuesta para mí es un clamoroso sí. El científico más que la ciencia. El científico puede recibir luces muy importantes de un texto como el que hemos oído del libro del Génesis. Si lo pensamos bien, la ciencia requiere una serie de soportes. Tiene unos presupuestos y dos de los más importantes presupuestos o soportes de la ciencia están claramente indicados En el texto del Génesis, por ejemplo, sabemos que en el Génesis se habla de la creación como fruto de la palabra. Davar: Es el término que se utiliza en hebreo para decir palabra. Lógos es el término que se utiliza en griego para decir palabras. O sea que el Génesis nos está diciendo que todo lo que nosotros encontramos en la creación, todo es fruto de la Palabra divina. ¿Qué implicación tiene esto? ¿Qué implicación tiene esa presencia del Lógos? El Lógos es la palabra que se utiliza como raíz, en muchos términos de nuestra lengua castellana. Por ejemplo, para indicar una serie de ciencias. Acuérdate que hablamos, por ejemplo, de la biología esa esa parte de logía significa el lógos sobre la bios, la palabra, el estudio, el tratado de la vida. O tenemos también, por ejemplo, la inmunología que estudia. Ahí entra el lógos sobre los sistemas de preservación de la salud, el sistema que nos preserva de la enfermedad, que nos hace inmunes a ciertas enfermedades, por lo menos en ciertas circunstancias. Es decir, que la Biblia afirma que todo aquello que ha sido creado tiene un lógos, tiene una razón. Dicho de otra manera, la Biblia enseña que la naturaleza es racional, es razonable, puede ser penetrada por nuestro conocimiento. Y esta afirmación, la afirmación de que el mundo puede ser conocido y conocido de una manera racional o razonable. Esta afirmación es uno de los presupuestos básicos de la ciencia. Sin la afirmación de la racionalidad es imposible buscar cuáles son aquellos principios que luego se establecen, por ejemplo, en forma de leyes. O sea que la afirmación de un lógos, un lógos que preside y que precede a toda la creación, es la afirmación que permite que luego exista ciencia. Otro punto muy importante es la distinción entre el Dios creador y la creación. Al contrario de otras perspectivas y de otras religiones o filosofías, en la Biblia lo que aparece con claridad es que Dios es distinto de la creación. Es decir, la naturaleza es obra de Dios, pero la naturaleza no es divina. Y como no es divina, entonces en la naturaleza yo puedo encontrar huella de Dios. Pero esa naturaleza no es Dios. Y si la naturaleza no es Dios, entonces no solamente es susceptible del conocimiento nuestro, sino que es susceptible de la soberanía del ser humano, como lo afirma el mismo texto del Génesis, allí donde dice que el ser humano ha sido constituido como Señor, Señor de la creación. O sea que la capacidad de conocer la naturaleza y la capacidad de dominar la naturaleza son dos afirmaciones centrales del libro del Génesis. Dos afirmaciones de las que la ciencia moderna se vale, aunque no lo suele reconocer. Y esto es muy importante porque esta es la explicación de por qué entre tantas civilizaciones que el mundo ha tenido, solo la civilización que nació al cobijo y a impulsos de la fe cristiana, produjo eso que llamamos ciencia moderna. ¿Por qué la ciencia moderna aparece en Europa y no aparece en China, por ejemplo, o no aparece en las llanuras de África o no aparece en los rigores del Ártico? ¿Por qué? Pues la diferencia fundamental está en la base, esa base que aporta la fe judeocristiana, que hay un Lógos que preside la creación y que la creación es distinta del Creador. Sí, pueden aprender mucho los científicos si se acercan con ojos educados y con mirada respetuosa al venerable texto sagrado. Tienen mucho que pueden recibir.

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