|
|

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.
El verdadero triunfo está en que nuestro corazón permanezca con el Señor incluso en las situaciones más difíciles y complejas.
Homilía i041009a, predicada en 20210201, con 5 min. y 50 seg. 
Transcripción:
Hoy la primera lectura está tomada de la Carta a los Hebreos. El documento que nos ha acompañado, en este comienzo del Tiempo Ordinario en nuestra liturgia, es el Capítulo Once de la Carta a los Hebreos. Lo destaco porque el fragmento que hemos escuchado es realmente muy breve y vale la pena que tomes un tiempo para leer directamente en la Biblia, todo ese Capítulo Once, es bellísimo. Es bellísimo porque es una proclamación de la fe. Y como nos enseñaron desde que éramos niños, la fe es la puerta de entrada a todo. Toda la vida cristiana, toda entera, depende de la fe, toda.
Con esa convicción, ¿qué podemos aprender sobre la fe? en el fragmento del Capítulo Once que hemos escuchado hoy. A mí hay algo que me llama la atención, y es que se nos habla de las grandes victorias que da la fe. Por ejemplo, se dice, algunos por la fe sometieron a las fieras, vencieron los tormentos, subyugaron reinos. Eso suena bellísimo. Pero atención. Después de que se dice eso, también se habla de otros dentro de esa gran pléyade de Santos, otros que fueron torturados, que fueron quemados vivos, que fueron ejecutados. Entonces, uno se pone a pensar y dice pero la fe al fin ¿sí da la victoria o no da la victoria? Como quien dice si tengo fe, ¿voy a ganar o no voy a ganar? Ese es el punto. Bueno, esa es la pregunta que uno se hace.
Desde el punto de vista de la Biblia, todo es ganancia. Me explico. Aquel que logra la victoria, que logra triunfar. Por ejemplo, los que dice ahí subyugaron reinos. Esos claramente los declaramos vencedores. Pero cuando tú piensas en un mártir que ha sido encarcelado, perseguido, calumniado y finalmente ejecutado. Tal vez, lo primero que viene a tu mente no es la palabra victoria. Tal vez, tú no reconocerías ahí Victoria. Pero ¿sabes una cosa? En ellos es donde brilla la mayor de las victorias. Podemos pensar en Cristo. Cristo tuvo momentos de extraordinaria popularidad. Cristo tuvo momentos que podríamos llamar de triunfo. Pensemos en su entrada en Jerusalén que conmocionó toda la ciudad. La gente gritando Hosanna al hijo de David. Es algo bellísimo. Bellísimo. Bien, muy bien eso. Pero espérate, ¿termina ahí la historia de Cristo? No. Sabemos lo que sucede. Días después es traicionado, es torturado, es llevado al Calvario y muere en la cruz. Por eso la Iglesia lo saluda como Rey de los mártires. Y recuerdas, de la Semana Santa, cómo se le canta a la cruz el lugar de la gran victoria. Por ejemplo, hay una canción que dice. Victoria, tú reinarás. Oh, Cruz, tú nos salvarás. La victoria está en la cruz.
Entonces, el sentido más profundo de este pasaje de la Carta a los Hebreos, no es que pensemos que la fe es una especie de varita mágica con la cual todas las cosas me van a salir bien. Eso sería evangelio de la prosperidad, que es un engaño. Es una trampa. No, no pensemos en eso. No, eso no es lo más importante. Lo más importante, el verdadero triunfo está en que nuestro corazón permanezca con el Señor, incluso en las situaciones más difíciles, en las más complejas, allí donde sería tan fácil traicionar. ¿Recuerdas lo que le gritaban a Cristo cuando estaba en la cruz? Bájate de ahí y creemos. ¿No eres tú el Mesías? Bájate. Pero Cristo estaba unido a esa cruz, por lazos de amor y obediencia a su Padre, y por amor también a nuestra salvación.
Tenemos que acostumbrarnos a ver a los mártires y a todo aquel que sufre por ser fiel a Dios. Tenemos que acostumbrarnos a verlo como un verdadero vencedor. De hecho, esos son los verdaderos vencedores, aquellos que en medio de las pruebas, en medio de las contradicciones, no reniegan de Dios, sino que permanecen firmes en Él. Esos son a los que debemos llamar vencedores. Y esta enseñanza nos la deja la carta a los Hebreos.

Derechos Reservados © 1997-2025
La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico, está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente: http://fraynelson.com/.
|