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Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.
¿Qué pasos estamos dando para ir al encuentro de Cristo en este año?
Homilía epif028a, predicada en 20150104, con 18 min. y 34 seg. 
Transcripción:
Una de las maneras de entender la palabra epifanía es relacionarla con un puente, con una puerta, con un encuentro. Dios en su bondad y Dios en su santidad, existe desde siempre. Pero las cosas maravillosas, lo realmente grande sucede en nuestra vida cuando ese Dios bendito, sabio y santo en sí mismo sale a nuestro encuentro, se deja conocer por nosotros, se deja tocar por nuestra miseria. La primera carta del apóstol San Juan empieza describiendo lo que esto significa. Dice este apóstol: -Lo que hemos oído, lo que hemos visto, lo que tocaron nuestras manos acerca de la palabra de vida, porque la vida se ha manifestado y nosotros la hemos visto, eso es lo que anunciamos-. Por eso la fiesta de hoy, la Epifanía, no es una fiesta que se queda en el pasado, en el recuerdo de una anécdota, unos personajes extraños que vinieron de tierras lejanas. Ellos llegando a Belén tuvieron su epifanía. Llegaron allá y se encontraron con el niño. El niño fue regalo para ellos y ellos ofrecieron sus regalos al niño. Esa fue la epifanía de ellos. Pero hay muchas otras epifanías y la liturgia de la Iglesia en la semana que estamos empezando hoy domingo, nos va a presentar durante las misas de estos próximos días muchas otras epifanías, con la idea de que nosotros, viendo cómo Dios se las ha arreglado para ser cercano a tantos otros, también nosotros podamos sentirlo cercano. Por eso la primera pregunta del día de hoy es: ¿Has tenido tu epifanía, la tuya? No basta con recordar que los pastores se encontraron con el niño, que los sabios de Oriente se encontraron con el niño, la pregunta es, si nosotros hemos tenido nuestra epifanía. Y si hoy recordamos, por ejemplo, a estos sabios de Oriente, es porque, lo que ellos hicieron, sirve de referencia, de modelo de enseñanza para nosotros. Podemos decir que la Iglesia, al presentarnos la perseverancia, la búsqueda amorosa, la actitud diligente y el corazón humilde, dije cuatro cosas, al presentarnos estos rasgos de los sabios de Oriente, quiere que también nosotros tengamos nuestra epifanía, quiere que también nosotros estemos atentos a las señales que Dios nos da. Para estos hombres metidos en el mundo de la astrología, las estrellas eran señales. Yo creo que para nosotros no tanto. Si un día, en una noche serena, vemos una lucecita que se mueve, ya sabemos que puede ser un meteorito que está cayendo, lo que a veces se llama una estrella fugaz, o puede ser un satélite. En las noches sin luna, noches realmente oscuras, es posible ver brillar algunos satélites a ciertas horas. Y también la Estación Espacial Internacional se puede ver. O sea que para nosotros esos fenómenos tal vez no serían las grandes señales. Pero Dios te manda otras estrellas, Dios te manda otros signos, ¿Estás atento a los signos de Dios?, ¿Está tu radar encendido?, dispuesto a captar las señales que Dios te envía. Ellos no se quedaron con un conocimiento teórico, pasaron a la acción, se pusieron en camino. ¿Cuál es el camino que tú vas a recorrer? ¿Cuáles son los pasos que tú vas a dar? Estamos empezando el año, ¿Por qué no tomar en esta época de buenas resoluciones?, ¿Por qué no tomar una buena resolución?, No estoy hablando de un buen pensamiento, una buena idea, estoy hablando de una resolución. Tercera pregunta que te hago. ¿Qué va a cambiar en este año en tu vida? que lo va a hacer distinto del año anterior, por ejemplo, algo distinto que puedes hacer..., muchos de nosotros hemos tenido epifanías en un retiro espiritual; casi me siento tentado a decir así, en voz alta: -Levanten la mano los que hayan hecho algún retiro espiritual en su vida-. Y quizás algunos levantarían la mano y otros no. Qué tal que tú tomaras como una resolución práctica, -En este año dos mil quince voy a vivir un encuentro con Cristo de una manera distinta-. No porque me mande mi papá, mi mamá o el cura de mi parroquia, sino porque dentro de mí hay hambre de luz y hay hambre de verdad, como había hambre de verdad y de luz en aquellos sabios de Oriente. Tienes algo maravilloso como católico, se llama la Semana Santa. ¿Cuántas semanas santas has pasado viviendo para ti? descansando para ti. pasándola, bueno, tú. Yo no entro aquí en: si es merecido, no es merecido, si es pecado, no es pecado. Yo supongo que es algo que necesitabas, ese descanso, y supongo, con bastante generosidad, que en medio de tu descanso has tratado de vivir tu Semana Santa de alguna forma. Pero y ¿si este año fuera distinto? Si este año en vez de pensar en el sol delicioso de una playa, piensas en el sol de Cristo, ¿Por qué no puede ser este el año en el que me alumbren?, en el que me ilumine Jesús con toda su fuerza. ¿Cuál fue el último libro espiritual católico que tú leíste?, Ya habrás leído mucha basura, porque en las librerías, incluso en algunas librerías católicas, se vende también basura; habrás leído basura, habrás leído mentiras, novelones. -Llenarse de dinero, escupiéndole la cara a la Iglesia católica es fácil-... Escribes un libro que diga: -Lo que nadie ha enseñado del Vaticano- y empiezas a atacar, despotricar, calumniar; haces un novelón bien torcido y te llenas de dinero como unos cuantos que han recibido millones de dólares escribiendo blasfemias sobre Cristo y sobre la Iglesia. Y eso lo consumen muchos católicos. Bueno, y qué pasa si tú este año dices yo nunca me he leído el Nuevo Testamento, nunca. Hay católicos que se van a morir quizás este año, hay católicos que se van a morir y no han leído completo el Nuevo Testamento. Por qué no haces un propósito de salir al encuentro de Cristo, de hacer un camino para encontrarte con Él.¿Qué vamos a hacer cuando tú te mueras?, ¿Qué vamos a hacer con la Biblia que te regalaron y que nunca abriste? por favor, marca una casilla: Quiero que me entierren con esa Biblia, esa puede ser una posibilidad, quiero que la quemen, quiero que la manden a mi sobrino, que tampoco lee nada religioso. Por qué no puede ser este el año en el que tu haces un propósito serio por Cristo, de salir al encuentro de Él Y en términos de libros espirituales, ¿no te parece que ya llenaste tu cabeza de demasiado esoterismo, magia, novelones truculentos? ¿Por qué no lees algo que valga la pena? ¿Qué tal acercarnos a los santos?, ¿Por qué no tomar?...., ¿Por qué no buscar santos? No tanto novedades, sino profundidades. Por qué no tomas este año y dices: hombre, sí, voy a leer algo diferente, voy a tomar un programa, un programa de lectura, voy a leer algo de sustancia. ¿Cuántas horas de televisión tienes? ¿Cuántas horas? Muchas?, mucha gente tiene muchas. Te alimenta lo que ves. Tú no puedes ponerle un horario a tu televisión para apagarla cuando hay que apagarla o para ver mejores programas, que puede ser una gran idea. Hay canales internacionales y nacionales donde seguramente hay algo que te puede servir. Hace años tenemos en Colombia un canal que se llama Cristovisión. Tal vez no te guste todo lo que ahí se ofrece, pero ¿no puedes separar en tu horario algo concreto?, ¿no puedes acostumbrar a tu familia, a tus hijos, a ver algo que valga la pena?, ¿A tus hijos los tiene que criar Nickelodeon, TNT, Disney Channel?, ¿Esas son las nodrizas de tus hijos?, ¿Nunca ven tus hijos, una cosa de más contenido?. Esa es la manera de tomar resoluciones, esa es la manera. Muchos de los aquí presentes fueron muy generosos cerca del pesebre, en este templo de Santo Domingo, hicimos una recogida de donaciones de ustedes. Hermosas donaciones, buenos regalos que fueron la alegría, especialmente de muchos niños. Gracias y que Dios los bendiga. Pregunta: ¿Tú no has considerado hacer una donación a una obra seria? Preferiría yo de la Iglesia Católica sin esperar a diciembre, estamos en enero. ¿No te parece que diciembre está muy lejos? Tu sueldo, tu dinero, el que te cuesta tanto trabajo ganar, tu dinero, mira tu dinero; dibuja tu sueldo, con una línea., Y hazte esta pregunta ¿Puedo sacar un pedazo de esa línea para ayudar a los que nada tienen?, pero con perseverancia, con perseverancia, o ¿habrá que esperar otra vez a diciembre para que des otra cosa?, de verdad que no puedes dar nada en enero ni en febrero. Hay organizaciones que están ayudando a los cristianos perseguidos. Hay una organización que se llama: -Ayuda a la Iglesia Necesitada-. Están enviando ayudas a los cristianos, especialmente de Irak. Esa gente que sale en la televisión, que llevan tres o cuatro bolsas, que fue lo que alcanzaron a sacar de su casa. Hay organizaciones serias. No me digas, por favor, que hay que esperar once meses para que otra vez tu bolsillo dé a luz unas cuantas monedas. Yo creo que tú puedes. Y yo también, tú y yo podemos dar más. Esas son resoluciones, eso es salir al encuentro de Cristo. Otra pregunta. ¿Sabías que hay alegría en el cielo cada vez que un pecador se arrepiente?. Pecadores arrepentidos somos muchos. La manera como nos recibe Jesucristo en nuestro arrepentimiento es sobre todo en el sacramento de la confesión. ¿Sabías que mejorar el ritmo de la confesión mejora toda tu vida cristiana? Yo pude ayudar en algunas confesiones con ocasión del Adviento y la Navidad. Muchas personas, meses, años? ¿Qué pasa si este año tú tomas tu vida cristiana en serio?, y dices, por ejemplo: -No voy a dejar pasar más de dos meses sin una buena confesión-. Eso es mejorar la vida. ¿Conoces algún grupo donde se ore, donde haya buena formación cristiana, donde haya evangelización?. ¿Tú crees que nada más viniendo a misa los domingos ya tienes suficiente alimento espiritual? ¿Nadie te ha contado cómo los ataques contra la fe, los ataques contra la Iglesia son prácticamente cotidianos? Honradamente, ¿tú crees?, que con una homilía que no debe exceder los doce minutos, porque la gente empieza a salirse de la Iglesia, ¿Tú crees? que con una homilía de doce minutos, doce minutos durante una semana, ¿tú crees? que con eso se está alimentando la fe de tus hijos y tu fe; ahí estás, recibiendo las suficientes vitaminas, proteínas y minerales espirituales, para ser un cristiano católico de verdad. ¿No será que este es el año en el que dices yo tengo que averiguar dónde puedo crecer en la fe? Hay movimientos eclesiales, hay grupos. Yo sé que tienes que trabajar muchísimo. Yo sé que en esta Asamblea hay gente que trabaja mucho y duerme poquito. Yo lo sé. Pero ¿no será que hay que encontrar un buen balance? Esas son acciones prácticas por ti, por tu familia, por tus hijos, para salir al encuentro de Cristo. Y al llegar donde Cristo, imitemos a estos sabios de Oriente, postrándonos en adoración, en gratitud, en alabanza y entregándole no cualquier regalo, sino lo mejor de lo que Él mismo nos ha dado.

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