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Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.
Estar despiertos a los peligros pero también a las promesas
Homilía co19009a, predicada en 20190911, con 48 min. y 27 seg. 
Transcripción:
Amados hermanos: Las lecturas de este domingo ponen delante de nosotros la palabra -vigilia- estar despiertos, estar atentos, no dormirse. Esa advertencia o esa invitación, según se mire, aparece en la primera lectura, cuando se menciona: La Gran Vigilia, que es la -Vigilia de la Pascua-. El libro de la Sabiduría recuerda en lenguaje poético, lo que sucedió aquella noche, ?La noche de la liberación, se les anunció de antemano a nuestros padres para que tuvieran ánimo; tu pueblo esperaba la salvación de los inocentes y la perdición de los enemigos; los santos hijos de los justos, ofrecían sacrificios a escondidas?... ¿Eso fue en Egipto?, ¡Claro!, cuándo van a salir de Egipto -?Y de común acuerdo, decidieron ser solidarios en los peligros y en los bienes?-. Entonces viene una evocación, a la gran noche de la Pascua. Una noche para no dormirse. La carta a los Hebreos, nos da una herramienta importante: La Fe. Y dice: -La fe es seguridad de lo que se espera, prueba de lo que no se ve-. Podemos relacionarlo con el tema de la vigilia porque en ese capítulo once, de la Carta a los Hebreos, se menciona: como aquellos antiguos patriarcas como Abraham, mantuvieron la fidelidad en medio de circunstancias difíciles, ¡sin ver! como en la noche, pero siguieron adelante, se apegaron a Dios. Y por supuesto, el Evangelio, es el que nos da la clave principal. Y esa clave principal está, en estas palabras -"Estén como los que aguardan a que su Señor vuelva, para abrirle apenas venga y llame?-. Entonces hay una invitación y hay una exhortación a la vigilancia. Vigilar, estar despierto, es algo que no resulta difícil, durante el día, en los horarios usuales que tenemos; hay personas que les toca muy duro, porque están al revés, duermen algunas horas de día y les toca trabajar de noche. Pero para la mayoría de la población, en el día, no es difícil, estar despierto; en cambio, en la noche si. La vigilia, por eso, el estar en vigilia, el estar vigilante, se asocia con la noche, cuando no, se ve, cuando hay cansancio, cuando el peligro puede escabullirse, de una manera oculta. O sea que aquel que nos invita a estar vigilantes, nos está diciendo , también: ¡Tengan cuidado!. tengan cuidado; ¿por qué?: Tengan cuidado porque hay peligros, que no, se ven. El mensaje que hay detrás de la vigilia es ese: -Si estuvieras completamente, absolutamente seguro, entonces no tendrías que mantenerte despierto, durante la noche-. Pero si, se te invita, a que te mantengas despierto en la noche, es porque hay peligros; Y Cristo menciona uno de esos posibles peligros -los ladrones-; donde hay peligro de ladrones, hay que estar muy atento. Entonces, nos damos cuenta que la invitación a la vigilancia, la invitación a estar despiertos, conlleva una noticia de peligro. Pero aquí está lo paradójico: También es una noticia de liberación y una noticia de alegría. También hay que estar despiertos, cuando hay una noticia de alegría. Esto se parece mucho a lo que sucede, por ejemplo, -en un parto- cuando hablamos de un parto. Muchos partos suceden en la noche y entonces, es necesario durante esa noche, estar despierto y todo el mundo espera, una buena noticia. La buena noticia es el nacimiento de la criatura. Pero bueno, también podría salir algo mal. Entonces, también existe el peligro de que algo salga mal. Yo creo que la comparación, con el parto: es una buena comparación. Hay que tener cuidado, pero también, hay una buena noticia, que puede llegarnos. Así que aquello, de estar despiertos a veces es porque hay peligros, y a veces es porque hay promesas. Dios nos invita a estar despiertos, por eso: porque hay peligros y porque hay promesas. En el Evangelio no se habla solamente de peligros. Peligros, por ejemplo, es lo de los ladrones, pero no se habla solamente de peligros, se habla también de promesas; -Mira-, dice aquí: -"Dichosos los criados a quienes el Señor los encuentre despiertos, los hará sentar a la mesa y les hará el honor de servirlos"-. Entonces, Dios nos está diciendo, que en los tiempos en que vivimos... hay que estar despiertos, porque, hay peligros de los que no nos damos cuenta y porque hay promesas que no conocemos o que se nos han olvidado. Así que el mensaje, -el mensaje real-, incluye esas dos cosas: -Hay peligros y hay promesas-. Y es necesario estar atentos a los peligros y a las promesas. Y a veces no nos damos cuenta de los peligros y a veces no, somos conscientes de las promesas y algunas de las promesas que el Señor tiene para nosotros, son absolutamente maravillosas, pero no somos conscientes de ellas, -como la persona que está dormida- y en medio de su sueño no se da cuenta, de lo que ha sucedido. Pensemos en una persona que... se acaba de ganar la lotería, pero esa persona, cuando anuncian el premio, está profundamente dormida; no es consciente; ¡te has ganado un gran premio!. -Ahora eres dueño de medio millón de dólares de... no sé cuánto dinero; pero la persona está dormida. A veces no conocemos las promesas, pero otras veces no conocemos los peligros. Entonces vamos a centrarnos, con la ayuda de Dios. Vamos a centrarnos en esas dos palabras: -las promesas y los peligros-, -las promesas y los peligros-. Vamos a hablar un poco, de cuáles pueden ser esos peligros, de los que no, estamos conscientes; es decir, cosas que están, sucediendo y que están sucediendo, a nuestro alrededor. Por supuesto, no se refiere Cristo, solamente a cosas que suceden, de noche. Por supuesto que la noche de la que Él habla es, la noche de la que uno, -no se da cuenta-. Pero no quiere decir que los peligros estén solamente, en la noche, sino lo que quiere decir es que hay personas que están -como de noche-, como dormidas de noche. Pero hay peligros que no nos damos cuenta. Y esos peligros están alrededor de nosotros, y en la medida en que no los conocemos, es como si nosotros estuviéramos dormidos. Hablemos de algunos de esos peligros, peligros que están sucediendo: Le voy a mencionar tres solamente: Un primer peligro es, que los papás están perdiendo autoridad y custodia de los hijos. Eso es algo que está sucediendo; cada vez hay más leyes y más leyes que le están quitando a los papás y las mamás, por supuesto, les están quitando toda capacidad de autoridad o de educar a sus hijos. Y esto está sucediendo ante nuestros ojos, pero sucede de una manera tan suave, tan discreta, tan oculta, que muchos, no se dan cuenta de lo que está sucediendo. De manera que están como dormidos. Es un peligro, -es un peligro-, porque es una amenaza contra la institución fundamental de la sociedad, que es la familia. Y ese peligro que está, a nuestro alrededor y que está sucediendo en todos los países, es un peligro, al que están dormidos muchos, especialmente muchos jóvenes. ¿En qué consiste ese peligro?, ¿por qué hablamos de ese peligro? Por ejemplo, piensa en esto: en el país vecino, en Canadá, un país que yo quiero mucho, pero un país que también tiene situaciones muy complicadas, con respecto a la familia. Resulta que hay una educación, un sistema educativo que es muy eficiente; pero ¿qué pasa,si un papá no está de acuerdo con ciertas actividades que suceden en el colegio?, especialmente las que tienen que ver con la educación sexual y con la educación afectiva. ¿Qué sucede?, cuando un papá o una mamá dice: -Oye, yo no estoy de acuerdo con eso-. ¿Qué está pasando aquí en Estados Unidos? Hay una pésima costumbre. Hay una costumbre horrorosa que se va regando en las escuelas primarias: reúnen a los niños y niñas, -ustedes han visto fotos por Internet-, reúnen a niños y niñas y contratan a una persona, que es un hombre, pero es un hombre, disfrazado grotescamente de mujer. Muchas veces esas personas son bastante afeminadas o feminizadas; una de esas personas, -a esas personas las suelen llamar drag queen-, y entonces una drag queen o un drag queen es una persona; es un hombre que tiene maquillaje de mujer y vestidos de mujer; y contratan a esas personas para que les lean cuentos o tengan actividades con niños muy pequeños..., Cinco, seis, siete años:, entonces tus hijos se ven expuestos a esa cultura..., Una cultura que mezcla y que confunde; pero que algunas personas consideran, que es la mejor manera, de enseñar a los niños a que, no les importe nada -si se trata de hombres o de mujeres-; hay gente que cree que eso es bueno y que eso es pedagógico. Pero sin entrar en esa discusión, supongamos que tú eres un papá o una mamá y tú dices -yo no quiero que mi hija vea eso; a mí, no me interesa que mi hijo esté cargado en las piernas de una drag queen, yo no quiero eso-. ¿Qué pasa si tú te opones? ¡Tienes problemas! en este país ya tienes problemas; Pero en Canadá, los problemas pueden ser mucho más graves: hasta el punto de que, si un papá se empeña, en oponerse a esa educación que ellos llaman de igualdad de géneros, si tú te opones a eso, llega un momento en el que te quitan tus hijos, pierdes la custodia de tus hijos y eso ¡está sucediendo!, Yo veo que algunos de ustedes abren los ojos, -no estaban enterados-. Bueno, este es el momento de despertar. De eso, es de lo que está hablando el Evangelio. ¡Despierta!, Wake up! ¡Wake up!, a ver, hay que despertar; hay que darse cuenta que esto está sucediendo, está sucediendo a nuestro alrededor. La gente no se da cuenta de eso. Posiblemente los que no, tienen hijos o los que ya, tienen hijos que pasaron por esa edad, o aquellos que sienten que sus hijos son simplemente, una carga para depositar en la puerta de la escuela; -los que sienten o piensan eso, no se preocupan-. Pero los que amamos el futuro de este país, los que amamos este país y los que amamos el futuro de los niños, sabemos que ese es un asunto para preocuparse, y eso está sucediendo a nuestro alrededor. Entonces hay problemas a los que se les da mucha visibilidad y digamos que está bien, que se hagan visibles esos problemas. Por ejemplo, el tema ecológico; ¡Ay Dios!, todos los días hay noticias de la ecología: que se derritió otro iceberg, que otro oso polar se murió..., que nos estamos quedando sin hielo... Bueno, en fin, hay muchas noticias sobre la ecología. No está mal. Hay una chica sueca de nombre Greta; sale en todas las pantallas, en todas las noticias. La tal Greta, que tiene como dieciséis años o una cosa parecida, en este momento es una -superstar-; Greta está en todas partes, -ella es la gran mensajera de la ecología-. Bueno, vamos a suponer que ella tiene razón, lo cual es discutible, porque ella presenta las cosas como si se pudiera solucionar el problema ecológico, solamente con la actividad humana. Vamos a suponer que ella tuviera razón, aunque ella tuviera razón, y aunque ella tenga el derecho, incluso el deber, de hacernos conscientes a todos de los problemas ecológicos; ¿dónde está la visibilidad de problemas como la pérdida de la custodia de los hijos?. ¿Dónde está eso? -Eso nadie lo ve-, eso no sale en las noticias, eso no se conoce. Te lo voy a decir de otra manera: -mientras no te suceda a ti, no vas a hacer nada-. El día que la escuela te diga, -usted va a perder la custodia de sus hijos-, si sigue portándose así; entonces tú vas a decir: -pero, ¿cómo me van a hacer esto?-. Y te lo van a hacer. Ha sucedido en Alemania, ha sucedido en Noruega, ha sucedido en Canadá. Entonces, a eso es a lo que se refiere Cristo. Hay cosas que están sucediendo. Hay peligros que están a la puerta y uno no se da cuenta de eso. Y el primer peligro que tengo que mencionar es éste; y muchas personas no piensan en eso. Vamos con el segundo problema: El segundo problema, todavía es más difícil de descubrir, porque son problemas que suceden, como si dijéramos, en lo profundo de la noche y en lo profundo de la noche, en lo profundo de la oscuridad, suceden cosas que nadie atiende. Otro problema que tenemos es que una gran cantidad, pero una inmensa cantidad...; estoy hablando de una proporción gigantesca de jóvenes, -en todas partes-. (Eso no vayas a pensar que en nuestros países?, -la mayoría aquí, pues obviamente somos de otros países-). Tú no vayas a pensar que es mejor la situación en Ecuador..., o en Colombia..., o en Perú..., o en Bolivia..., o en Panamá. ¡No!, no, no, esto ya es global. ¿A qué me refiero? Me refiero a que la gran mayoría de los jóvenes, cuando piensan en su futuro, piensan en pareja, pero no piensan en hijos. Pregunten ustedes a sus hijos y pregunten a sus nietos; pregúnteles en el momento oportuno. Y ustedes encontrarán, si hacen una encuesta más o menos amplia; ustedes encontrarán que la mayor parte de la gente, no quiere tener hijos. Es una situación, mucho más grave de lo que nosotros pensamos, por las múltiples consecuencias que tiene. A mí no se me olvida que hace un par de años Alemania recibió ochocientos mil inmigrantes:... Para muchas personas, esa era una prueba de ayuda humanitaria; no, no tanto; no te apresures a felicitar a los alemanes. Resulta que en Alemania, no hay manera de completar el número de puestos de trabajo, porque no hay niños alemanes. La tasa de nacimiento en Alemania es tan baja, que no hay manera de que se reponga la población; es el país que tiene mayor población en toda Europa; tiene un poco más de ochenta millones de habitantes; -no sé, si ya llegó a noventa-, pero resulta que la población alemana, no tiene cómo reponerse y eso quiere decir que hay una bomba de tiempo que se llama -el sistema pensional-. Todo el mundo quiere jubilarse o pensionarse, todo el mundo quiere tener una vejez tranquila y llena de vacaciones y paseos. Pero tú sabes, ¿cómo funciona el sistema pensional?, el sistema pensional no es, que tú ahorraste y te tienen el dinero guardado en una caja y luego te lo dan; El dinero que tú das, se invierte y se gasta. Y entonces ¿quién va a pagar tu tiempo de pensión? -Los que entren a trabajar-. Si tú tienes ahora treinta años, si tú, tienes treinta y cinco años, la gente que va a pagar tu jubilación, la gente que va a pagar, tu retiro; es la gente que va a empezar a trabajar, de aquí a unos años. Los que tengan veinte o treinta años, en ese tiempo, son los que van a pagarte a ti. Y si no hay esa población, ¿qué hay que hacer? Pues todos, estamos sentados encima de una bomba pensional. Todos estamos sentados al frente de un tren, que viene a gran velocidad y la gente está tranquila y es un problema demográfico; y todavía en las escuelas, nos siguen diciendo: -hay que controlar la población-, -hay que disminuir la población-; ¡cuidado con la sobrepoblación!, ¡cuidado con la sobrepoblación!. Todavía nos siguen enseñando, cuidado con la sobrepoblación, y la gran tragedia que enfrenta el mundo, para la segunda mitad de este siglo veintiuno; no es, la sobrepoblación, -es la desproporción de la población-, porque va a crecer de tal manera la población adulta; Y ¿cuál será la población adulta?; ¡Ustedes!, los que están aquí, los jóvenes que están aquí; algunos ya nos habremos muerto. Esa es la realidad de la vida; eso es lo que la gente no, está viendo; personas, como yo tal vez, no alcanzaremos a ver, eso. Pero los que son más jóvenes que yo, sí lo van a ver. Y aquí hay mucha gente, que es mucho más joven que yo. Ustedes van a ver que cuando ustedes lleguen a esas edades...; Y por eso me alegra que esta predicación se está grabando, porque yo necesito que usted la vuelva a oír dentro de treinta años y le aseguro que dentro de treinta años usted va a decir: ¿por qué no pusimos cuidado? Entonces, ese es otro peligro que ¡hay!. Pero el peligro mayor ni siquiera es económico; el peligro es: -el peligro del egoísmo-. La mentalidad antinatalista, la mentalidad contraria al nacimiento de niños, no solamente, se refleja en que dejen, de nacer niños; se refleja también, en que los niños que nacen, no reciben: tiempo, atención, amor y cuidados que son indispensables, pero sobre todo -tiempo y amor-; Eso no se nota actualmente; la bomba no termina de explotar actualmente, porque muchas de las parejas, que tienen niños, (pero tienen muy poquitos niños, muy, muy poquitos), todavía cuentan con la abuela cariñosa. Pero les tengo una mala noticia: todas las abuelas cariñosas se habrán muerto en treinta años; eso incluye algunas de las abuelas de por aquí; Todas las abuelas cariñosas se habrán muerto, o ya no podrán cuidar más niños. Y si tú eres una abuela cariñosa, que te mueres de aquí a treinta años, si tú eres una abuela que se muere, entonces ese recurso, que es del que se han valido, las parejas jóvenes actualmente, no va a existir. Las parejas que no quieren tener hijos, menos quieren ¡cuidar nietos!; pero -nadie está hablando de esto-. La gente está muy ocupada planeando cruceros de ensueño, conociendo restaurantes caros, llevando una vida exótica, ahorrando para cambiar continuamente de carro y por supuesto, tener el mejor celular todo el tiempo. Pero, ¿quién tiene tiempo para los niños? Y el grave problema es que quienes no tienen tiempo para los niños..., -no tomen esto como un regaño para ustedes-, de hecho, la población hispana en este país, en Estados Unidos, la población hispana, es la que, mejor y por más tiempo cuida a los niños; esas son estadísticas serias. La primera generación de hispanos, o sea, los recién llegados, son los que más cuidan a los niños, entre otras cosas porque ahí, están, las -abuelitas cariñosas-. Un día toca dar un homenaje a las abuelitas cariñosas y decirles: -Abuelita, te queremos mucho-.
Pero el problema ¡está!:... Las parejas jóvenes lo que quieren tener es: todo el sexo posible, todo el placer posible, la gran vida y cero hijos; Y el que no tiene hijos, el que no quiere tener hijos, menos quiere cuidar nietos. Y ¿cuál es el problema?: El problema es gravísimo. No es solo económico, porque sabes lo que pasa: Que, esos niños y esos jóvenes, que crecen sin atención y sin cuidado, son exactamente los niños y jóvenes que están multiplicando, los suicidios. El suicidio está creciendo en todo el mundo; y está creciendo el suicidio de niños, de adolescentes, de jóvenes. Y una vez más, no le eches la culpa al desarrollo, no le eches la culpa a Estados Unidos o a Europa. Tengo en Colombia el caso de una niña de nueve años: Vive con su familia, su familia es incompleta, porque el papá no está. Y un día le dice a la mamá, ellos viven en un piso, y le dice: -Mamá, ¿por qué no me tiras por este balcón?, mátame de una vez-. Es una niña de nueve años. Eso es lo que está sucediendo, eso es lo que está sucediendo; hay una epidemia de suicidios y hay una gran cantidad de niños y jóvenes que no encuentran sentido. Y lo único que les dice el Estado... Y ahora viene el tercer problema. El tercer peligro. Lo único que les dice el Estado es -hagan de libre consumo, las drogas, a drogarse, todo el mundo, consuman marihuana y verá que se les pasa la depresión-.Yo no podía creerlo... Trato de mantenerme informado en estos temas. Y entonces me encontré una página que hablaba sobre cómo vencer, las situaciones de desánimo o depresión; sabes ¿qué ponen en primer lugar?: ¡Fume marihuana! Es una página de Internet y la primera recomendación es: fume marihuana, para que se le quite la depresión. Entonces aquí tenemos: el tercer problema. El tercer problema es la multiplicación de las adicciones. -La multiplicación de las adicciones- es un problema que la gente no tiene, en su mira, ni en su radar Por todas partes, los hijos tuyos... (-ustedes se dan cuenta que mi énfasis está siempre en los niños y los jóvenes-); los hijos de ustedes están en esa situación. Sabes ¿cómo miro yo esto? Miro: como que, cada día, cada semana, cada mes, les están lanzando cadenas, a los hijos de ustedes a ver si alcanzan a enlazarlos. -A ver si lo enlazo con la pornografía, a ver si lo enlazo con la marihuana, a ver si lo enlazo con el juego, si no fue con el juego, con el videojuego, ¡a ver si lo enlazo!-. La multiplicación de adicciones es ¡impresionante!, ¡impresionante!; y entre la multiplicación de adicciones, está también la adicción a las drogas lícitas. Las over-the-counter, esas que puedes comprar, en cualquier droguería. Hay una cantidad de gente, que está tomando continuamente, medicamentos aún sin necesitarlos y están tomando sus antidepresivos y están tomando sus opiáceos; y hay una epidemia de opiáceos aquí en este país? Es una cosa muy seria. Y la gente no se despierta, no se despierta. Por eso Jesús nos dice: ¡¡¡DESPIERTEN!!!, ¡¡¡DESPIERTEN!!! ¡Dense cuenta!. Entonces de esos problemas, estamos hablando. Solo les he mencionado tres porque no quiero ser excesivamente largo; -o sea que si voy a ser largo-, pero no voy a ser excesivamente largo, no quiero serlo. Entonces mira, tres peligros. Y estos tres peligros no los están viendo los papás, ¡no los están viendo!; Entre otras cosas porque, los pobres papás y mamás a veces están agobiados, reventados de trabajo, no tienen tiempo, están cansados y lo único que quieren es -Leave me alone-, ¡Déjame en paz!; Yo lo que quiero es que me dejes tranquilo; pero la situación es grave. Entonces, ¿cuáles fueron los tres peligros que mencioné? El peligro número uno es: Los papás cada vez están perdiendo más la educación, la custodia, la autoridad sobre los hijos. El segundo problema que mencioné. ¿Cuál fue?, Nadie se acuerda; ¡Ay, Dios mío! Eso, ¡sí! -que la gente no quiere tener hijos-. Y el modelo de amor, que tiene la mayor parte de los jóvenes y adolescentes es simplemente el amor romántico de la pareja. Cuando usted oye a una joven que dice: -yo quisiera ser algo para alguien, Y no sé cómo tener a alguien, y tener a alguien-... Llega el momento en el que uno dice: Un momento, pero, tú no estás pensando en hogar; -No, no, no, yo lo que quiero es alguien, alguien-. Por supuesto, cuando te concentras, en amor puramente romántico, a la hora de la verdad, tampoco importa, que sea hombre o mujer. Lo que interesa es, alguien que me haga sentir bien; lo que interesa es alguien que me quiera mucho, lo que interesa es alguien que me haga sentir importante; Y si lo que encontré, -soy mujer, y lo que encontré fue otra mujer, pues que nadie me moleste, ¡la vida y ya! se acabó. Esa es la lógica actual, porque no quieren hogar; La chica que quiere hogar, sabe con quién lo quiere; en cambio, la chica que quiere alguien, alguien, que haya alguien; Pero fíjate por qué, lo piden..., -Por los otros problemas que hemos mencionado-. Entonces la gente, no quiere hijos, y por eso hay una bomba demográfica que está debajo del radar de mucha gente, y los problemas son serios; Y una de las razones por las que el tema de inmigración, es tan serio en este país, es porque se sabe perfectamente, que si, se cortara cien por cien la inmigración aquí, el problema poblacional de Estados Unidos de América sería, imposible de solucionar. ¡Imposible!. Y eso es lo que le han dicho muchos obispos valientes, al gobierno en Estados Unidos: -Usted tiene que ser consciente, que un motor fuerte, pero ¡muy fuerte!, de este país, es la inmigración-. ¡Le han dicho!. Entonces date cuenta por dónde van las cosas, ¬¡pero yo los necesito atentos, por favor; esto que estamos hablando es serio!¬. Entonces: Problema número uno: problema número uno es: -Los papás están perdiendo la custodia de los hijos-. Problema número dos. -Hay una bomba demográfica porque no quieren hijos-; y, Problema número tres, -Las adicciones en general-. Está bien lo de las drogas, pero son -las adicciones en general-. Y ¿qué es lo que está soportando, para que eso no suceda? ¿Por qué no es más grave el problema? Yo te voy a explicar, por qué no es más grave el problema. Porque todavía hay muchos abuelos y abuelas y estoy hablando en serio, abuelos y abuelas que se multiplican... -They double up-. Ellos hacen el doble, ellos se duplican y después de haber criado -todos unos hijos-, vuelven y crían unos nietos porque ellos están multiplicándose, esos abuelos. Eso contiene un poco el problema. Y sabes ¿qué es lo segundo que contiene el problema? No te imaginas la respuesta que te voy a dar. ¡¡Esto!!, que estamos haciendo; la fe, la Iglesia, la religión, los grupos. Entonces, gracias a Dios, cuyo nombre es bendito y eterno, gracias a la Iglesia; gracias a las estructuras familiares es que, más o menos se detienen; -el problema no es más grave-. Por eso todo ataque a la familia y a la Iglesia significa, el caos, significa la destrucción, y la ruina de todo el tejido social. Entonces, cuando yo estaba mencionando esos tres problemas, esos tres peligros, pues yo les ponía cuidado a ustedes y veía que algunos decían: ¿en serio?, ¿si?, ¿de verdad en este país? ¡yo no, había visto eso!, ¡yo no había visto!. ¿Sí?...., ¡¡¡sí!!!, ¿Y si me devuelvo? Si te devuelves, no logras nada. Ahí está México, aprobando a como dé lugar el aborto en toda circunstancia. Me duele México, me duele hasta el alma. México. Cómo es posible esa porquería de ley que acaban de aprobar en México, -¡que queda aprobado en todos los casos el aborto, por violación!- Oye, eso por supuesto, que es, la cosa más estúpida y más injusta del mundo; porque el aborto por violación significa, que no vas a castigar al violador, sino al bebé. -Es la cosa más estúpida del mundo-. Pero bueno, eso está en muchas partes. También, en mi país sucede. Pero sabes ¿cuál es la de México?, para que nos duela a todos, los que amamos a México; que está -permitido siempre el aborto por violación-, pero la mujer, no tiene que demostrar nada sobre la violación. O sea que ella llega y dice: ?vengo a abortar porque me violaron?. -claro que sí, señorita, vamos a proceder a su aborto-. Es decir, solo tiene que decir la palabra mágica: me violaron, y ya tiene su aborto; Esa es la ley que se acaba de aprobar en México; Eso es lo que está pasando en México. Entonces, ¿qué quiere decir eso?, Que estas, son las cosas que están sucediendo alrededor de nosotros, -hermanos-. Estos son los peligros y muchas personas están como dormidas, y muchas personas están como de noche. Y por eso está Jesús diciéndonos Despierten, despierten, Despierten, ¡Despierten! ¡¡¡Despierten!!! ¿Por qué? Porque hay mucha gente dormida. Y siempre que hablo de estos temas, la gente me abre los ojos. Siempre; desde hace mucho tiempo, me abren los ojos... A mí no se me olvida que, hace como seis años o una cosa parecida, empecé a decir a los papás ¡tengan cuidado con la televisión infantil!, que ese es otro tema: (Es que no podemos dar todos los temas); les dije -tengan cuidado con la televisión infantil-, porque Nickelodeon , ni TNT y el canal Disney ya no son, canales para niños. Están ofreciendo porquerías. Están cambiándole la moral a sus hijos. Están ofreciéndoles ideología de género; ¡estén atentos!; -y los papás son felices-; y sientan a los niños y les ponen el canal Disney, seis, siete, ocho horas. Y creen que porque le pusieron restricciones al aparato de televisión, para que -solo se vea Disney-, está todo resuelto. Y Disney en este momento, tiene un compromiso absoluto de difusión de la ideología de género y del mundo LGBT. Y eso es lo que están viendo tus hijos. Entonces, cuando yo empecé a predicar ¡eso!, la gente me miraba y decía: -Ay, qué padre tan exagerado, este padre se está volviendo un talibán- , -qué padre tan exagerado-; pero ahora todo es a mirarlo mal, y ahora ya no se puede, ni Disney-; ¿Qué tiene de malo el Pato Donald? No, el Pato Donald no es el problema; por el Pato Donald pasó mi abuelo, -Pato Donald no es el problema, el problema no es, el ratón Miguelito-. El problema es lo que hoy, está transmitiendo el canal Disney, el problema son, los especiales, las series, las películas. -El problema es que eso se vuelve la cultura de tu hijo-. Y luego entonces llegan al McDonalds y entonces quieren los juguetes de la película que vieron y les van metiendo eso..., en la cabeza. Y ¿donde acaban todas esas artistas, todas esas actrices?, el ejemplo que dan después? -una manada de pervertidas-, que en la infancia de tus hijas, se convirtieron en el modelo de tus hijas. Tú pones a tu hija a ver una película de Disney o una serie de Disney, y siempre hay una chica, absolutamente encantadora, dulce, bonita, alegre, que se gana el corazón de tu hija. Y en alguna parte del corazón de tu hijita, -ella quiere ser, como esa presentadora-. En una época se llamaba Hannah..., Hannah Montana; y esa presentadora se gana el corazón de tu hija y tu hija y quiere ver el programa y quiere ver el programa; Bueno, el programa se acaba, tu hija crece... Y ¿qué se vuelve de esa actriz? -la mayor parte de ellas, una manada de pervertidas, de degeneradas, haciendo barbaridades, blasfemando, promoviendo todo tipo de comportamiento absolutamente errático-. Y ¿qué pasa? Que el corazón de tu, hijita quedó amarrado al corazón de esa actriz..., Y a dónde va esa actriz, de alguna manera, va la hijita; y luego a tu hijita, le cuesta mucho trabajo, negar lo que esa actriz hace y lo que esa actriz, promueve. Entonces, ¿qué es lo que quiere Cristo? -Ustedes me disculpan que esta predicación tenía que ser un poquito más larga. No sé si es lo que ustedes estaban esperando, pero en todo caso vamos a servir a Cristo aquí. ¡Amén!-. Vamos a servir a Cristo. Entonces mira lo que pasa... Entonces mira lo que pasa: -que hay peligros- y los papás no están viendo los peligros y la gente no está viendo los peligros y estamos todos dormidos. Y mucho sacerdote no quiere predicar de esto. Y ¿por qué? no quieren predicar de esto, los sacerdotes: Porque es incómodo. Por eso te dije, Cuando yo empecé a predicar de Disney, me dijeron ¡exagerado!. Me dijeron exagerado, me dijeron fanático, me dijeron talibán; ¡que no me dijeron!, porque la gente dice que uno está exagerando, es decir, la gente no quiere, que la despierten. No sé si en tu familia, ha habido una de esas personas. -Algunas veces les pasa a los niños, que se duermen muy profundamente y tú vas a despertar al niño y se pone de mal genio-. ¿Han tenido de esa gente en su familia? Pues eso parece, que está pasando hoy en la sociedad. Uno intenta despertarlos y dicen Ay, no, no, no, déjeme, déjeme, ¡Déjeme dormir!, ¡déjeme soñar! -que estoy en el mejor de los países, en el mejor de los mundos-, déjeme soñar, déjame soñar? Bueno, pero dijimos que no solamente había peligros, sino que había también? promesas.( -Gracias a Dios hubo dos personas que se acordaron-); Eso hace que uno no se siente, ahí, a llorar. Hay promesas. Y ¿sabes una cosa? La gente tampoco conoce las promesas. Bendito sea Dios, por movimientos hermosos como, Los Misioneros de Jesús. ¿Sabes para qué existen estos movimientos en la Iglesia Católica? ¿Sabes para qué existen? Para ¡recordarle! a la gente, las hermosas promesas de Dios; ¡Para eso existen!. Para recordarte, para ¡recordarte! que no solamente, existen los problemas, los ataques y las tentaciones; sino también existe la fuerza de Dios, la bendición de Dios y el Espíritu de Dios que va a luchar a tu favor. Esas son las grandes promesas, y esas grandes promesas también se sintetizan en tres. -Que Dios es tu Padre, que hay redención en Cristo y que puedes invocar y contar con la fuerza del Divino Espíritu-. Y eso es para ti, hermano, eso es para tu familia, para que tú, lo vivas. Porque en el momento en que tú empiezas a vivir como hijo, como verdadero hijo, como verdadera hija de Dios, en ese momento tú sabes que tu futuro no depende en primer lugar; de unas leyes o de un país. Además, en cuanto reconoces que eres verdaderamente ¡hijo!. Reconoces que tienes hermanos cómo aquí, puedes mirar alrededor y decir -Aquí hay hermanos-. Y cuando tú reconoces hermanos, reconoces que en la lucha no estás solo. Porque la gran estrategia de los enemigos de la familia, es hacernos sentir a todos que estamos solos, como quien dice: -Si yo te quito tus hijos-, ¿qué vas a hacer? ¿Qué vas a hacer? Entonces, ya sucedió en un país lo siguiente: Resulta que el colegio organizó... -un colegio público-, esto siempre empieza primero en los colegios públicos, pero muchísima gente depende de la educación pública. Entonces mira lo que pasó. Organizaron en el colegio una de esas porquerías, que hacen para presentarle a los niños pequeños. Pero esta vez los papás estaban -todos de acuerdo-. Cuando llegó el día del evento, de treinta niños que tenían que ir, veintiocho no fueron, porque todos los papás..., -como una huelga-, porque todos los papás y todas las mamás estaban de acuerdo. Eso es lo que necesitamos, lo que necesitamos es solidaridad entre ustedes. A nosotros los sacerdotes, nos tienen señalados, a nosotros los sacerdotes, nos tienen censurados, muchas veces? Ustedes saben que incluso en plataformas como YouTube nos han censurado a veces, en Facebook nos han censurado a veces; a mí me bloquearon los del Facebook, me bloquearon en Twitter me han bloqueado también, porque uno habla así, -lo bloquean-. Yo no sé, si esta homilía la bloqueen también, porque yo hablo ¡así!, porque siento que es mi deber hablar así, porque si no, ¿para qué sirvo? Bien decía Santa Catalina de Siena. Bien decía Santa Catalina de Siena que el predicador, que no predica lo que debe predicar, es un perro mudo. ¡Bonito..., va a cuidar la casa un perro mudo! Pues la casa, es la casa de Dios y hay que cuidarla. Entonces, el hecho de que tú sepas que eres hija de Dios quiere decir que tienes hermanos y que tú puedes unirte con ellos y van a ser las asociaciones horizontales, es decir, -entre ustedes-, las que van a empezar a frenar estas leyes. Porque ¿qué le tocó hacer a ese colegio? -cancelar el evento-, tuvieron que cancelar el evento porque ¿qué iban a hacer?; No llegó nadie; y los papás dijeron -no, es que no vamos a llevar ahí-. Claro, si un solo papá o una sola mamá deja de llevar al hijo, seguramente castigan a ese hijo o a esa familia. Pero ¿qué vas a hacer cuando todos los papás se unen? Entonces es necesario unirse y para eso es necesario saber, que tenemos hermanos en este combate espiritual. Quiero destacar -combate espiritual-. No queremos hacerle daño a ¡nadie!, no queremos daño para ¡nadie! y no estamos predicando ¡odio en contra de nadie!; porque una de las calumnias que nos hacen, es que nosotros somos -los de la fobia-. Yo no le tengo odio a nadie. Lo único que pido es ¡¡respeto!!, para los papás y para las familias. Hermanos amados. Tienes un padre y tú eres hijo de ese Padre, tú eres hija de ese Padre, y tú puedes unirte con otros. Y tú puedes mirar el futuro de una manera diferente. Y tú puedes pensar ¡Si voy a hacer un hogar!. Quiero confesarles, uno de los momentos más felices que he tenido en estos últimos meses. Yo tengo una sobrina que por circunstancias de la vida fue hija única; distintas circunstancias, llevaron a eso. Incluso la mamita de ella murió. En fin, esta sobrina que es un gran amor de mi vida, por supuesto, yo la quiero muchísimo. Esta sobrina me contaba una vez, ella tiene en este momento un poquito más, de mayor de edad y tiene su novio y me dice -Hemos hablado con mi novio y ambos estamos de acuerdo, vamos a tener hijos y vamos a tener varios hijos y vamos a tener muchos hijos-. Me parece tan hermoso porque, además el muchacho resulta, que el muchacho también es hijo único. Y precisamente por la experiencia, supongo yo, por la experiencia que ellos han tenido, esta sobrina dice: -no, yo quiero hijos y quiero que mis hijos tengan hermanos y quiero tener varios hijos y muchos hijos-. ¿Cómo puede ella decir eso?, cuando a ella muchas veces le toca oír homilías como esta que estoy predicando, ¿Cómo puede ella mirar al futuro así? Porque es que, cuando, tienes a Dios en el corazón, tú miras que el futuro está en manos de Dios. Y si el futuro está en manos de Dios, te conviertes en un guerrero. Y si tú estás dispuesto a luchar, Dios está dispuesto a luchar contigo. ¡Tú tienes un Cristo!. Te dije que hay tres hermosas noticias. El Padre, el Hijo y el Espíritu. Tienes un Cristo, el Hijo del Dios vivo; y tienes a tu favor, la sangre del Señor Jesús. Nadie entra a este edificio sin ver lo que está escrito en esa pared. ¿Quieren voltearse, por favor? Me hacen el favor de leer lo que dice allá. Abajo. Efectivamente. -Por sus llagas, por sus llagas, hemos sido sanados-. Lo que dice literalmente Primera de Pedro dos veinticuatro es "Sus heridas nos han curado. Por sus llagas hemos sido sanados" Pero está bien también que se aplique personalmente -Por sus llagas yo fui sanado-. Entonces date cuenta, tienes a Cristo a tu favor, -Cristo lo tienes a tu favor-. Tienes la sangre de Cristo a tu favor, que estás herido, que has cometido errores, que has caído en pecado. -Te cuento algo-; es la historia de todos, -La historia mía, la tuya, la suya, la de todos-. Pero el mismo Cristo que me amó a mí, te ama a ti. Y el mismo Cristo que te perdona a ti, me perdona a mí. Y ahí está Cristo para sanarnos, para levantarnos. -No estamos solos-. Jesucristo, Jesucristo, el testigo fiel. -Jesucristo está ahí-. ¿Qué dice Marcos? Capítulo dieciséis, "El Señor cooperaba con ellos"; Y ¿qué dice Mateo veintiocho? "Yo estaré con ustedes"....; ¿Cuándo dijo?... Dijo que estaría con nosotros una vez al mes, ¿Cierto?, -No-, ¿una vez a la semana?..., ¿Qué dijo? ¿Cada cuánto va a estar Cristo con nosotros? ¿No es cada semana?. ¡Todos los días tienes a Cristo!. Es que todos estos, todos estos abusos de poder y todas estas estrategias del demonio, como lo de las adicciones, hace presa en los corazones que están solos. Tú no estás solo, tú no estás sola. Cristo está contigo, todos los días y tienes la fuerza del Espíritu. Y esta es la tercera gran promesa, tienes el fuego del amor de Dios que está obrando en ti. Tú puedes contar con ese espíritu, y el Espíritu Santo hace prodigios y maravillas. Él te dará la respuesta adecuada; Él te dará la Palabra precisa, Él te dará la victoria. Ese Espíritu. Cerramos. Terminamos nuestra homilía. Mis queridos hermanos, ¿qué nos enseñó esta predicación a partir de las lecturas del domingo número diecinueve del domingo, Ciclo C?: Nos enseñó que -hay peligros y hay promesas-. Y ¡hay que estar despiertos para ver los peligros que nadie está viendo! y para recibir las promesas de las que nadie se entera; ¡hay que estar despiertos!. Hay que abrir los ojos del corazón, para saber que hay peligros. Y hemos mencionado algunos de los peligros que pocas personas toman en cuenta hoy; y hemos mencionado las hermosas promesas del Señor. Hemos recordado algo de las hermosas promesas del Señor, y hay algo maravilloso. Esas promesas pueden empezar a ser tuyas hoy, aquí, ahora, -aquí y ahora-.

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