Esta es tu casa!

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.

Características del servicio del Papa: él tiene una jurisdicción inmediata y universal, tiene una responsabilidad inmensa que debe movernos a orar por él y es infalible solamente en declaraciones ex cathedra.

Homilía blet022a, predicada en 20241109, con 9 min. y 49 seg.

Click derecho para descargar versión MP3

Transcripción:

El Nueve de Noviembre en nuestra Iglesia Católica, Celebra la Dedicación de la Basílica de San Juan de Letrán. ¿Dónde queda esa basílica? En Roma ¿Por qué es tan importante esa basílica así como para que sea una fiesta en toda la Iglesia? Pues resulta que esa basílica es la catedral del obispo de Roma, es decir, es la catedral del Papa. Nosotros asociamos al Papa, sobre todo con la Basílica de San Pedro y por supuesto que en cuanto lugar emblemático de nuestra fe, nadie le quita la importancia que tiene. Pero la Basílica de San Pedro, siendo una Iglesia tan grande, monumental, reconocida, hermosísima, no es la catedral del Papa.

Esto nos invita a recordar lo que es una catedral. La catedral es aquella iglesia donde está la cátedra. Es como la Iglesia primera y oficial del Obispo en su diócesis. En cada diócesis existe una catedral. Aquí, por ejemplo, en la ciudad de Bogotá, la catedral se encuentra en el centro, frente a la llamada Plaza de Bolívar. Ahí está la Catedral, que es la catedral del arzobispo de Bogotá. En este momento de nuestra historia, el señor arzobispo es Luis José Rueda Aparicio y así en cada diócesis hay una catedral. Usted puede conocer la Catedral si está en Colombia, la Catedral de Barranquilla, la Catedral de Ibagué. Cada diócesis la tiene. Si usted está en Panamá, usted conoce la Iglesia Catedral de la ciudad de Panamá. Usted conoce la Catedral de San José en Costa Rica. Usted conoce la Catedral de Guadalajara, la Arquidiócesis de Guadalajara, que le ha dado tantísimas vocaciones y tantos héroes y mártires a la Iglesia. Y así en todas partes.

Entonces el Papa es fundamentalmente el obispo de la ciudad de Roma y es descendiente, podríamos decir, es el que recibe el encargo, el mismo encargo que tuvo el apóstol San Pedro, el encargo de confirmar en la fe a todos los demás, confirmarnos en la fe a todos los demás creyentes. Esa es la primera misión, la fundamental misión que tiene el Papa. Pero, repito, el Papa es fundamentalmente el obispo de la sede de Pedro, el obispo de Roma y la Catedral del Papa, pues no es otra que la Catedral de San Juan de Letrán. No es la Iglesia más mencionada en Roma, pero es la catedral del Papa y por eso hoy estamos recordando. Hoy es uno de los tres días del año en que, de modo muy especial, oramos por el Papa. Como hemos comentado en otras oportunidades, estos tres días son el Veintidós de Febrero en que se celebra precisamente el ministerio del Papa con el nombre de la fiesta de la Cátedra de San Pedro. Luego tenemos el día Veintinueve de Junio, tenemos la fiesta de los Santos Apóstoles, Pedro y Pablo. Ahí, por supuesto, oramos por el Papa, que es el sucesor de Pedro y tenemos en noviembre, el Nueve de Noviembre, esta celebración que es la celebración de la Catedral, que es de alguna manera la imagen misma, es como la madre de todas las demás iglesias del mundo y por eso tenemos que tener una unión profunda, una unión grande de afecto con la Catedral de San Juan de Letrán y con la persona misma del Papa.

Quisiera hacer tres aclaraciones precisamente sobre lo que significa el servicio del Papa, porque es un servicio. De hecho, uno de los títulos más hermosos que tiene el Papa es que él es el servidor de los servidores. Él es el siervo de los siervos de Dios. De manera que es un servicio de lo que él presta. Y ese servicio del Papa tiene tres características que yo quisiera recordar hoy. En primer lugar, el Papa tiene un servicio universal. En Derecho canónico esto se llama una Jurisdicción Universal e inmediata sobre todos nosotros, los que somos el pueblo de Dios, todos nosotros Iglesia Católica. Jurisdicción Universal quiere decir que el Papa tiene esa autoridad, autoridad para regir, para pastorear, para enseñar, para corregir en todas las partes del mundo donde existan católicos. Ahí el Papa tiene esa jurisdicción, tiene esa autoridad que es directa y que es universal.

De aquí viene el segundo punto que creo que hay que mencionar y es la tremenda responsabilidad que tiene el Papa. Hay una parábola en la que Cristo dice Al que mucho se le dio, mucho se le exigirá. Y la verdad es que nadie, nadie en esta tierra tiene una responsabilidad tan grande frente a Cristo como la que tiene el Papa. Todos los Papas, incluyendo por supuesto, al Papa Francisco, han pedido oraciones y eso debemos tomarlo en serio. Debemos orar por el Papa, orar y debemos orar con constancia, con fervor, con cariño. Y voy a añadir una palabra, debemos orar con compasión por el Papa. En la medida en que su responsabilidad es tan amplia, es tan grave y de tan grandes repercusiones, debemos tomar conciencia que lo que él haga bien, pues traerá un fruto inmenso. Pero los errores que él cometa en los nombramientos que hace, en las decisiones que toma, en los documentos que escribe, en las predicaciones que hace, en las entrevistas que da, los errores de él tienen repercusiones gravísimas, y él tendrá que rendir cuentas a Dios de todo ello. Esto lo digo no para estimular un sentimiento de rechazo o de desprecio, sino todo lo contrario, un sentimiento de acogida, de aprecio, de amor, de compasión. Repito esa palabra, compasión por el Papa, porque su misión es desbordante. Su misión es terrible y muchos de nosotros ni siquiera podemos imaginar los niveles de presión que tiene que soportar el Papa, porque muchos quisieran que hiciera esto, que aprobara esto, que se lograra esto. Una firma del Papa, un apoyo del Papa, un endoso del Papa, es decir, que el Papa apoye una determinada postura, eso tiene una repercusión inmediata y gigantesca dentro del mundo y en particular dentro de la Iglesia. Entonces, el primer punto es la jurisdicción universal e inmediata que tiene el Papa. Lo segundo es la tremenda responsabilidad que tiene y por consiguiente, la responsabilidad que nosotros tenemos. Nosotros tenemos que orar por él, orar con constancia, con fervor y con cariño.

Lo tercero es tener en cuenta esto, lo sabe mucha gente. Pero bueno, repitámoslo, no todo lo que el Papa dice o hace es infalible. Lo recibimos con respeto, lo acogemos con amor, entendemos de quien viene. Pero recordemos que el Papa solamente es infalible, totalmente infalible, cuando hace declaraciones ex-cathedra, es decir, cuando de una manera formal y pública declara que algo pertenece al tesoro de la fe católica, que algo pertenece a la manera de vivir cristiana es lo que se llama fe y costumbres cuando se hace una declaración de ese género. En ese momento podemos decir que hay un pronunciamiento ex-cathedra y ahí tendríamos que hablar de infalibilidad. Pero hace casi cerca de cien años que ningún Papa hace una declaración de esas características. Lo más cercano que hemos estado en una declaración así fue lo que dijo el Papa Juan Pablo Segundo, refiriéndose a la ordenación de mujeres, dijo La Iglesia no está autorizada. Ese es el lenguaje. No está autorizada para conceder el sacramento del orden a las mujeres. Y esta enseñanza debe ser considerada como definitiva. Por supuesto, muchos teólogos actuales y muchos pastores actuales se burlan de eso, digamos abiertamente o privadamente o solapadamente. Pero eso es lo más cercano que hemos estado en tiempos recientes a una declaración ex-cathedra.

Entonces, los tres puntos que hay que recordar sobre el Papa son: Primero, que tiene una jurisdicción inmediata y universal. Segundo, que tiene una responsabilidad inmensa que tiene que movernos a orar. Y Tercero, que es infalible solamente en las declaraciones ex-cathedra, aunque por supuesto todo su magisterio lo escuchamos con atención y con amor y lo acogemos en la medida en que es concorde con toda la enseñanza de la Iglesia, con toda la tradición de la Iglesia y por supuesto, con la Sagrada Escritura. Oremos, pues en esta ocasión, oremos por el Papa Francisco, pero seguiremos orando por cada uno de esos varones, que ha sido llamado a un ministerio tan alto, de tantísimo valor, de tantísima necesidad y de tantísima responsabilidad. Amén.

Publícalo en Facebook! Cuéntalo en Twitter!

Derechos Reservados © 1997-2025

La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico,
está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente:
http://fraynelson.com/.

 

Volver a las homilías de hoy.

Página de entrada a FRAYNELSON.COM