|
|

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.
La catedral es el lugar de la sede, es decir, de la enseñanza y testimonio de los obispos.
Homilía blet006a, predicada en 20121109, con 4 min. y 52 seg. 
Transcripción:
El nueve de noviembre, nosotros los católicos celebramos la dedicación de la Iglesia de San Juan de Letrán. Es posible que todavía para muchos, estas palabras suenen como un lenguaje extraño. Letrán. San Juan de Letrán. ¿Dónde queda eso? ¿Qué es eso? ¿Una iglesia? ¿Por qué es tan importante esa iglesia? Esta clase de preguntas pueden tener algunos de quienes siguen estas palabras. La Iglesia, la Basílica, de hecho, de San Juan de Letrán es una construcción antigua, pero sobre todo es el lugar mismo de enseñanza del Obispo de Roma, es decir, del Papa. Aquí conviene recordar que lo primero entre todos los ministerios, entre todos los servicios, lo primero que tienen los obispos es la función, es el ministerio, es el servicio de enseñar. ¿Y por qué? Porque toda nuestra fe proviene del testimonio. Toda nuestra fe proviene de las palabras, del mensaje que transmitieron los primeros testigos y esos primeros testigos, testigos de la resurrección, es decir, testigos del Resucitado. Si voy a ser más preciso. Esos primeros testigos a través de su Palabra, pusieron a los demás. A los primeros creyentes los pusieron en contacto con el corazón de nuestra fe, los pusieron en contacto con la salvación. Es que la evangelización es ante todo una noticia, una noticia que se cuenta luego en el proceso de exponer esa noticia. Habrá que enseñar muchas cosas y por eso también encontramos en el libro llamado de los Hechos de los Apóstoles, encontramos que se dice que los primeros cristianos eran fieles a la enseñanza de los apóstoles. Esto quiere decir que la función de enseñar que tienen los apóstoles es la que permite, en primerísimo lugar, que se reciba el mensaje de salvación. No tiene entonces nada de extraño que esa función, la función de enseñar, tenga su representación en la liturgia, en la arquitectura, en el arte sagrado. Concretamente, el lugar desde donde enseña el obispo se llama su sede. La sede es aquella silla. Pero lo importante no es el mueble, sino todo el significado. Es aquella silla que sirve al que es maestro. Maestro porque es testigo. Los obispos, sucesores de los apóstoles, son maestros y maestros porque son testigos. Y el Maestro tiene su sede. Y allí donde está la sede del obispo, allí está el corazón de la fe, de esa porción del pueblo de Dios. A esa sede se le da también un nombre, se le llama la cátedra y la Iglesia que contiene esa cátedra es la Catedral, la Iglesia Catedral. O sea que cuando recordamos la dedicación de la Iglesia de San Juan de Letrán, lo que estamos recordando es el ministerio que tiene un obispo que para nosotros es muy importante, enormemente importante, porque es el que tiene el encargo de confirmar en la fe a los demás. Y ese es el obispo de Roma. Estamos celebrando el ministerio de la palabra en el obispo, que es primero entre todos y el que ha recibido el encargo de confirmar en la fe a todos. Qué hermosa ocasión para dar gracias a Dios por el ministerio del Papa y también para orar por Él.

Derechos Reservados © 1997-2025
La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico, está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente: http://fraynelson.com/.
|