|
|

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.
Predicación a una asamblea de jóvenes sobre el sentido existencial fuerte y promisorio de creer en Cristo como camino, verdad y vida.
Homilía ap05011a, predicada en 20140518, con 41 min. y 7 seg. 
Transcripción:
Queridos amigos, para llevar un orden vamos a tener cuatro puntos. Primero; la pregunta de Tomás. -No sabemos a dónde vas, ¿Cómo vamos a saber el camino?- ¿Qué nos enseña esa pregunta de Tomás? Y la respuesta de Jesús. Segundo: ¿Qué quiere decir que Jesús es el camino? Tercero, qué quiere decir que Él es verdad? Y la verdad. Y cuarto, ¿Qué quiere decir que Él es la vida? Como quinto punto tenemos el desayuno. Primer punto la pregunta de Tomás. Tomás le dice: "No sabemos a dónde vas a ir; Cómo vamos a saber el camino?" Yo les invito, hermanos, a que vayamos un poquito más allá del texto. Entremos un poco en esa escena. Miremos, miremos los ojos de Tomás, tratemos de sentir la inquietud que él tiene en su corazón cuando suelta esa pregunta. Sobre todo, hagámonos nosotros esta otra pregunta: ¿Cuál es llamémoslo así la lógica de Tomás? ¿Cuál es la forma de pensar del apóstol Tomás? Cuando él le dice a Jesús: -No sabemos a dónde vas, entonces no sabemos el camino-. Se ve que Tomás, el apóstol, está acostumbrado a que le muestren una meta y entonces él define el camino. ¿Dime a dónde tengo que llegar? Tienes que llegar a la cima de esa montaña. Muy bien, problema mío; cómo llego allá. Esa es la manera de pensar de Tomás. A mí. Muéstrenme cuál es el objetivo. Cuál es mi tarea; ¿Qué es lo que tengo que hacer? Mira, tienes que hacer esto. Tienes que conseguir tanta gente. Tienes que lograr esto. Tienes que ir a tal sitio. Tienes que vender tanto. Observemos que, esa es la lógica que por ejemplo, funciona mucho en las empresas. En las empresas constantemente se le está diciendo a la gente metas, ¿No? Tú tienes que lograr tal meta. Tengo amigos que están en las ventas en el tema de vender. Por ejemplo, vender carros, vender autos y entonces vienen metas. Necesito que de esta marca, por ejemplo Mercedes-Benz o de esta marca Datsun o lo que sea, necesito por lo menos cuarenta carros vendidos en este mes. Esa es tu meta. Y a los vendedores siempre les ponen metas. Tú tienes que lograr esto. Si el vendedor logra cuarenta carros, seguramente para el siguiente mes le dicen mira, tu nueva meta es cuarenta y dos. Tu nueva meta es cuarenta y cinco. Tu nueva meta es cincuenta. Y vienen los estímulos. Si superas la meta por cada carro de más que tú vendas, vas a tener un bono, tres mil pesos mexicanos de bono por cada carro adicional que tú vendas. Suena bien. Espérate, me interesa. El mundo funciona así. Nos ponen metas y nosotros definimos el camino. O sea que la pregunta de Tomás es muy interesante porque no es una pregunta que se queda en el siglo primero. La pregunta de Tomás se parece mucho a lo que sucede en el ambiente laboral, hoy; y seguro que no es únicamente en el ambiente laboral. Trabajar por metas. O sea que si nuestro mundo tiene una lógica parecida, esa pregunta de Tomás probablemente es nuestra pregunta. Es decir, estamos acostumbrados a que nos digan tiene que llegar hasta allá. Uy, eso está muy alto. No sé, tiene que llegar allá. Usted verá, hermano. Okay, Okay. Hay que llegar allá. Bien, bien. No, tranquilo. Yo me las arreglo. Yo veré cómo hago. Pero tengo que llegar allá. Y finalmente se trabaja y se trabaja. Y llegué allá. Muy bien. Tu siguiente meta es allá. ¿Allá? Sí. Así nos ponen a trabajar. Así funcionamos. Hay algo bueno en esa manera de hablar. Y es que es un llamado a la excelencia, pero también es una manera de explotar a las personas. Lo sé por mis amigos que son vendedores, porque el criterio de los dueños, obviamente es, dar unos caramelos. O sea, los tres mil mexicanos que dan los tres mil pesos son un caramelo. Mientras tanto, tú tienes que dejar tu hígado, tienes que dejar tu salud, tienes que dejar tu úlcera, tienes que olvidarte de tus hijos, o sea, los precios que tú tienes que pagar por lograr esas metas hacen que los tres mil pesos que te están pagando sean una tontería frente a lo que tú tienes que perder. Entonces tengo una cantidad de amigos que no ven nunca a los hijos. Ese es el verdadero precio que están pagando y saben perfectamente que si logran la meta les van a exigir más. Y si no logran la meta, pues no les van a quitar dinero del sueldo, pero no habrá el estímulo y tarde o temprano empiezan a rondar unos fantasmas. Los fantasmas. ¿Cuáles son? -Hay mucha gente que quiere tu puestooo. . . Hay muuuchoos que pueden lograr la metaaaaaa. . . No estás logrando la metaaaaaa. . . - Y la persona empieza a sentir que su puesto peligra. O sea que tengo que lograrlo. Es un modo de explotación. Pero hay otro problema que es quizás más serio, pero más sutil sobre esto de las metas. Y es que si nosotros vamos a las fuentes de nuestra fe, nos damos cuenta que así no fue como obró Dios. A ver, hay un personaje en la Biblia al que llamamos nuestro Padre en la fe. Por favor, sin Aullar jóvenes de "Jesus Army" me quieren contar sin aullar. ¿Cuál es el nombre de nuestro Padre en la fe? Hay seis de Jesus Army que saben quién es nuestro Padre en la fe. Es Abraham, ¿Y qué le dijo Dios a Abraham? ¿Le dijo la meta? Estoy preguntando. . . ¿Le dijo la meta? -Siii- Voy a llorar. Padre Héctor. Necesitamos severa catequesis bíblica en la parroquia de la Inmaculada Concepción. ¡¡No le dijo la meta!! -Sal de tu tierra y de la casa de tu padre a la tierra que yo te mostraré-. No le dijo a dónde. No le dijo la meta. No le dijo a dónde lo llevaba. "A la tierra que yo. . . ¿Qué? . . .Que yo te mostraré". No le dijo a dónde. Le dijo con quién ¿Con quién tiene que andar Abraham? Con Dios. ¿Y qué le toca a Abraham? A Abraham le toca todos los días encender el GPS espiritual. El GPS. Me imagino que donde hay una asamblea grande de Jesús Army, It is important to have some words in English as well. De modo tal, que hay que encender el GPS, hay que encender el GPS. A Abraham le tocaba encender todos los días el GPS porque el día que Abraham no encendía el GPS no tenía idea de a dónde tenía que ir porque recibía instrucciones día por día. Dios no le dijo a dónde. Dios le dijo con quién quería que avanzara. Algo parecido le sucede al apóstol San Pablo. -Yo le mostraré-. Dice Hechos de los Apóstoles, capítulo 9. Yo le mostraré lo que tiene que sufrir. Ése que era perseguidor de mi Evangelio, ése que era perseguidor de los cristianos. Yo le mostraré lo que tiene que sufrir. Y de nuevo, Dios no le dice a Pablo qué es lo que va a suceder al final. Además, ese final Pablo no lo hubiera entendido fácilmente. Por ejemplo, usted va a hacer de Pablo en este momento. Entonces yo tengo que hacer de Jesús. Usted es Pablo. Entonces Jesús le tendría que haber dicho a Pablo: -Pablo, ¿Le cuento una cosa? El final de su vida es que lo van a cortar la cabeza. ¿Cómo se siente el cuello? Ese fue el final de la vida de Pablo Degollado. Pero es que ese final uno no lo entiende al principio, al principio uno no entiende ese final. Solamente en el camino uno entiende que llegar a morir por Cristo. Es lo máximo. A la mayor parte de los cristianos, probablemente ese mensaje nos parece excesivo, nos parece durísimo, nos parece imposible de entender. A un hombre que murió muy anciano y que murió torturado llamado Policarpo, lo quemaron vivo. Si a uno le dijeran -Bueno, si Policarpo pregunta; señor, y ¿Cuál va a ser el final de mi vida? No te preocupes, te van a quemar. Ah, Ok, perfecto. Bien, bien, muy bien. Eso no se entiende al principio. Pero cuando se ha llegado a amar a Jesús, cuando uno ha llegado a entender lo que es la potencia del martirio. Entonces uno dice, uno dice lo que dijeron los héroes de la fe católica en México: ¡¡¡Viva Cristo Rey!!! Y ahí es donde viene el disparo, Ahí es donde viene la puñalada, ahí es donde viene la cortada de la cabeza. Pero es que para llegar al viva Cristo Rey, para llegar al martirio, hay que hacer primero un camino, ¿Ve? Entonces el gran problema de la pregunta de Tomás es que el camino te va a hacer diferente. Tú vas a ser distinto al final del camino. El camino te va a cambiar. Tienes que recorrer el camino, porque el camino es el que te va a enseñar cómo se acepta la meta. Eso es bien profundo. Es algo parecido a lo que sucede con el matrimonio. Es algo parecido a lo que sucede con el sacerdocio. Es algo parecido a lo que sucede con la vida humana. ¿Qué tal que una persona, en el momento de casarse le dijeran todo lo que va a suceder? Mira, en el momento en el que te estás casando, quiero contarte que te va a suceder esto, y esto y esto otro, y además después te va a pasar esto y esto. Y además quiero contarte que la última persona que morirá de tu familia será tu suegra. Eso no es tan fácil, eso no es tan fácil. Entonces el camino te va a cambiar, el camino te va a hacer distinto y no se pueden resolver todas las dudas al principio. Es lo que pasa con algunas jóvenes cuando quieren entrar a una comunidad religiosa. Yo me acuerdo de una amiga mía que quería entrar a un convento de unas hermanitas, pero élla tenía ciertas dudas. Entonces preguntó -Oye, y dime una cosa Y si yo me enfermo, ¿Qué pasa? No, no te preocupes. En las comunidades religiosas siempre está el caso de que la persona se enferme-. -Pero si mi enfermedad es incurable, ¿Qué pasa? No. Pues mira, si la enfermedad es incurable, pues las comunidades tienen algo provisto para esas enfermedades. ¿Y si es incurable y me duele mucho?- El camino te va dando las razones, el camino te va explicando. Tú no puedes en este momento resolver todos los problemas. Por eso Jesús dice: -A cada día le basta su afán-. Qué es lo mismo de Abraham. Es decir, usted preocúpese de encender el GPS todos los días. ¿Cómo se enciende el GPS todos los días? Lo llaman popularmente oración, Perdón, -Prayer-. Lo llaman oración. El camino es orar. Cada vez que oras, enciendes el GPS. Cada vez que escuchas la Palabra de Dios, enciendes el GPS. Cada vez que lees el testimonio de los santos, enciendes el GPS. Entonces eso. En cuanto a la pregunta de Tomás. Ahora viene el tema del camino. ¿Qué quiere decir que Jesús es el camino? Básicamente, y de manera breve, quiere decir que lo que le sucede a Cristo le ha de suceder también al cristiano. Es decir, que la vida de Cristo es como una referencia de lo que le va a pasar al cristiano. La vida de Cristo tiene muchas cosas muy hermosas. La vida de Cristo tiene una relación absolutamente única con Papá Dios. La vida de Cristo tiene unos torrentes de misericordia y unas expresiones del poder del Espíritu que son simplemente fantásticas. Y Jesús nos dice en el Evangelio de hoy que si nosotros creemos, esas cosas nos van a suceder también a nosotros. Y a mí a veces me costaba trabajo y a veces todavía me cuesta algo de trabajo creer que eso es así posible. Pero resulta que sí, resulta que sí sucede. Resulta que efectivamente Dios hace milagros y efectivamente Dios puede utilizar a un pobre miserable pecador como es este servidor de ustedes para realizar milagros. A mí me han sucedido milagros. Hemos orado por personas que se han curado, eso es verdad y eso está certificado por los médicos. Dios sigue haciendo milagros y esa parte del poder de Jesús es algo que uno le parece fantástico. Y en ese momento uno dice: -No hay nadie como mi Dios, no hay nadie-. Uno se siente feliz, uno se siente pleno y uno dice con el poder de Jesucristo puedo ir hasta los confines de la tierra y que nadie se me oponga. Y cuidado, usted se me va a oponer. Uno siente el poder de Dios y uno siente la Gracia de Dios y uno siente que el Espíritu del Señor está con uno y que no hay enemigo que me pueda vencer. Porque bien dice la canción: - . . .Venceré porque Él está conmigo, venceré. . . - Uno se siente poderoso, uno siente el poder de Dios. Esa parte es espectacular. Pero así no es todo el camino. Así no es todo el camino. Esa no fue toda la vida de Jesús. Entonces es muy importante por honestidad. Todos esos muchachos tienen una camiseta negra con letras verdes que dice Ejército de Jesús. Perdón: Jesus Army, esas camisetas negras que dicen Ejército de Jesús. Es muy importante que a los que les den esas camisetas. Sepan que pertenecer al ejército de Jesús quiere decir que hay gente que ustedes los detesta. Ustedes parecen absolutamente ridículos. ¿Entendieron? Ustedes son unos ridículos. Manada de ridículos, partida de vendidos. Eso es lo que son ustedes. Allá les lavaron la cabeza, allá en esa parroquia les lavan la cabeza. Esos tipos son unos locos. Son unos fanáticos. Usted no ha entendido nada. Entonces viene también la persecución. Claro. Cuando uno está aquí en la misa, donde se reúnen las multitudes, cuando uno está aquí, donde todos estamos alabando a Dios, cuando uno está aquí, donde uno puede decir si el micrófono se lo permite, cuando uno está aquí y uno puede decir un viva Cristo y está seguro de que la gente va a responder eso es una delicia. Pero no sabemos si la gente va a responder. Vamos a ver si la gente responde. ¡¡Viva Jesucristo!! ¡Viva! Oh, mire eso. Es maravilloso. Maravilloso. Es increíble. Es increíble. Pero entonces resulta que yo estos días me estoy hospedando en el convento de San Francisco hacia el centro de San Luis. Hay una cantidad de ventas callejeras. Venden plumas. Venden un incienso que a mí me huele más a mariguana que incienso. O sea, si ustedes a veces han notado que mi predicación es así como de un tono así Uuy quizás. ¿Sabes lo que noté? ¿Sabes lo que noté a medio día? Tenían una banderita del tamaño de estas hojas. Una banderita con los colores del arco iris. Sabemos que los colores del arco iris en ese contexto significa LGBT. Y por ese corredorcito que queda ahí cerquita donde venden la mariguana, por ese corredorcito se ven unas cuantas escenas. Ahí aparecen unos cuantos gays y unos cuantos hippies. Hay un señor, por ejemplo, que pone sobre su cabeza, pone una bola roja, una especie de manzana gigante y la mantiene en equilibrio. Hace como unos ejercicios de yoga. Pero claro, como el hombre, hace cerca de ocho meses que no se lava la cabeza, uno no sabe si la bola está pegada. Eso es lo que realmente no se sabe. Pero el hecho es que el tipo hace sus ejercicios ahí, estira piernas y tal. Tú le ves el poco de tatuajes que tiene, ya te imaginas el tipo de ambiente; si en ese ambiente se juntan cuatro o cinco amigos de Jesús Army, se juntan y dicen ¡¡Viva Cristo Rey!! Uy, yo creo que en ese corredor no los van a aplaudir. Yo creo que esa cantidad de hippies y yo creo que el de la manzanita que está pegada. Yo creo que ese tipo no se va a parar a decir viva Jesús. Tal vez lo estoy juzgando mal. En ese caso, que el Padre Héctor luego me dé la absolución. Tal vez estoy juzgando mal, pero a mí me parece que ese señor no va a aplaudir. Y a mí me parece que las parejas de lesbianas que andan por ahí, ¿Si ven cómo me censuran la predicación? A mí me parece que las parejas de lesbianas que andan por ahí, me parece, me sigue pareciendo. Si a mí me parece que las parejitas de homosexuales que andan por ahí y esa gente de amanecer en la calle y el del cachito de mariguana. Esos no van a decir ¡viva Cristo! Entonces, mientras estamos aquí, mientras todos tenemos la misma camiseta, y mientras todos decimos Viva Cristo y nos sentimos fuertes aquí es fácil. Pero óigame lo que le voy a decir, el camino no es solamente el poder de Jesús. El camino no es solamente el aplauso, el camino no es solamente el brinco, porque hay gente que brinca y luego cae y se le parte el brazo, jajaja. Entonces no es tan fácil, el asunto, no es tan sencillo. Quiere decir¿Qué? Que también hay, ¿Qué? ¡Persecución! También lo tratan a usted como un bobo ridículo. Y yo me pregunto si estos jóvenes están siendo preparados para que los traten como bobos ridículos. Usted tiene que prepararse porque para muchas personas seguir al camino, es decir, seguir a Jesucristo, significa volverse un bobo ridículo, un tonto, un anticuado y algunas de las muchachas de las chavas que están llevando con alegría su camiseta de Jesus Army se van a encontrar con que hay muchachos supremamente interesantes, inteligentes, atractivos y ateosssss. Ateos que las van a mirar a ustedes hermosísimas muchachas, y van a decir: -Yo pensé que tú ya habías salido de esos prejuicios medievales. No me dirás que tú crees en las bobadas esas de virginidad y tonterías de esas. Imposible, te creía más moderna, te creía más educada. Vete más bien para tu convento mojigata-. Así las van a tratar. Y en el momento ustedes aquí se ríen. No quiero seguir. Quiero que se sigan riendo después, en el momento en el que te traten de mojigata y de tonta y de atrasada, en el momento en el que te digan que eres una boba ridícula y una fanática. Yo pensé que tú eras moderna. Yo pensé que tú sabías de esto. Pero se ve que las trabas y que la parroquia esa. Yo sí veía que ese cura. Para eso están trayendo curas. Y para eso están los curas. ¿Qué va a pasar? Que en ese momento el camino no es simpático. El camino no es agradable. El camino no es un camino de aplausos. El camino empieza a parecerse a la Vía Dolorosa. Y la pregunta que tenemos que hacernos hoy, queridos muchachos, la pregunta de hoy, queridos jóvenes, es ¿Si cuando llegue ese momento tú vas a seguir siendo de Jesús, sí o no? Esa es la pregunta. Porque ser de Jesús en este recinto y en este momento, donde basta que digamos Viva Cristo para que estalle el júbilo en la Asamblea. Es muy fácil. ¿Pero vas a seguir siendo de Jesús cuando llegue la dificultad? Algunos de los aquí presentes tienen sueños de ir al Politécnico. A mí ya me contaron Yo lo sé todo, no tienen que esconderlo, quieren ir al Politécnico, a Monterrey. Hay algunos que están aquí, quieren ir al Politécnico y quieren sacar un grado y luego un posgrado y luego probablemente un legrado. Porque así funciona. Entonces la pregunta es esa: ¿Si cuando tú estés en el Politécnico, si en ese momento el Politécnico tú vas a seguir siendo de Jesús, sí o no? Esa es la pregunta. Cuando vayas a hacer tu especialización, cuando tú te vayas para los Estados juntos de América, en ese momento hay que saber si allá tú vas a seguir siendo de Jesús. Esa es la pregunta que hay. La pregunta que hay es si tú vas a acompañar a Jesús en todo el camino o solo en la parte. Kool. No sé si lo pronuncié bien. Kool. ¿Tú vas a hacer de Jesús solo en la parte interesante, agradable, nice, play y kool? O tú ¿Vas a seguir siendo de Jesús en el momento de la persecución y de la burla, y del ridículo, y de la sequedad y del desierto? Eso es lo que significa que Jesús es el camino. Y eso es lo que necesitamos, que nuestros jóvenes con sus brazos enteros o partidos. Necesitamos que descubran lo que significa ser de Jesucristo. Bueno, ¿Y qué pasa con la verdad? El problema de la verdad es gravísimo, según explicó varias veces el Papa Benedicto. El problema de la verdad es muy complejo, porque resulta que, según explica el mismo Papa, siempre tan profundo en sus intervenciones, el mundo en el que estamos solo conoce dos versiones, dos acepciones de la palabra verdad. Existe la verdad tecnológica y científica. Frente a esa todo el mundo se inclina. Ok. La ciencia dice que tal cosa produce cáncer. Amén. Todo el mundo sabe que eso produce cáncer. Luego viene otro estudio que dice que no, que no produce cáncer. Ah, bueno. Perdón. Amén. No produce cáncer. Hay una cantidad de cosas que dicen que produce cáncer. Luego dicen que no produce cáncer. Luego dicen que algunas veces produce cáncer. Y mientras todo eso ya le dio cáncer a uno y uno no sabe por qué le dio. Pero mire, la ciencia. La ciencia se supone que es algo así como la voz de Dios hoy. Es la verdad lo que diga la ciencia. ¿Las parejas homosexuales pueden adoptar? No sé. No sé. No tengo ni idea. No tengo ni idea. Lo que diga la ciencia. Hagan estudios científicos rigurosos. Durante ochenta años. Es decir, cuando ya uno se haya muerto y esté reducido a cenizas. Ahí la ciencia dará su veredicto. Hay muchos engaños con el tema de la ciencia, pero ese no es nuestro tema hoy y no podemos detenernos en eso. Entonces el Papa Benedicto dice que hay solo dos versiones de la verdad. Una versión de la verdad es la ciencia. Lo que diga la ciencia, eso es verdad. Y la otra versión de la verdad es la verdad completamente subjetiva, es decir, la verdad de lo que yo soy y la verdad de lo que yo quiero y la verdad de lo que yo pretendo. La verdad de lo que a mí me gusta. Entonces, por ejemplo, en el caso de los jóvenes, como son muchos de los que están aquí, hay bastantes, bastantes jóvenes. Los demás son observadores neutrales. En esta, en esta asamblea de la mayoría de jóvenes. Hay que anotar lo siguiente: Que, los jóvenes tienen su verdad, y tienen la verdad de la ciencia. Pero fíjate que hay una cantidad de problemas existenciales, problemas vitales profundos, contundentes e irremediables de afrontar, que no caben en ninguno de los dos criterios. Fundamentalmente los problemas que tienen que ver con la ética, que tienen que ver con la moral. A ver, por ejemplo, vamos a resolver con un estudio científico si la poligamia es buena o es mala. ¿Qué hay que hacer para eso? Hay que tener una cantidad de polígamos. Así que por favor, empiecen a conseguir hombres, a conseguir hartas mujeres. Vamos a hacer un estudio. Ah, bueno. Perfecto, Padre. Muy bien. La ciencia resuelve todo así, ¿Puede la ciencia realmente resolver el problema de la poligamia? ¿Puede la ciencia, la ciencia por sí misma; puede la ciencia resolver el problema de la eutanasia? Bélgica aprobó la eutanasia para menores de edad. Eso significa que si un menor de edad, una persona que puede tener 16 años dice: -No, la vida se me volvió insoportable, tengo sufrimiento intolerable. Y aquí hay un psiquiatra que firmó que me puedo matar con ese papel-. Un muchacho de dieciséis años se puede matar. Resulta que en Bélgica tú no puedes comprar cigarrillos si tienes 16 años, pero sí te puedes suicidar si tienes 16 años. En Bélgica tú no puedes comprar una cerveza si tienes 16 años. Pero en Bélgica tú puedes ir a que te hagan un aborto si tienes 16 años y sobre todo, si eres mujer. Por lo menos esa condición la mantiene, cómo cambian todo Entonces fíjate lo absurdo. Fíjate lo absurdo de las leyes. Entonces, entre las leyes positivas que aprueban los parlamentos, de acuerdo con las presiones y las modas y los gustos del tiempo, las verdades de la ciencia que no pueden probar realidades éticas y el gusto subjetivo, La gran mayoría de los jóvenes quedan sin una verdad, es decir, hay un vacío profundo, un vacío que no se puede llenar ni con la ciencia ni con la ley que apruebe el Parlamento, ni con el gusto personal. Y ese vacío profundo es el que está en las palabras de Cristo, mejor dicho, el que es colmado por las palabras de Jesucristo en el Evangelio de hoy. Ése es el vacío que Cristo quiere llenar en tu vida, hermano. Ése es el vacío que tú necesitas, porque tú necesitas algo que esté más allá de la ciencia, más allá de tu gusto y más allá de los puercos y corruptos parlamentos que tenemos en la mayor parte de nuestros países. Me perdonan si México está en mejor condición que mi país, pero mi país muchas veces me da tristeza, otras veces me da risa, otras veces, otras cosas impublicables. Entonces, ¿Qué significa que Cristo es la verdad? Significa que Cristo quiere traer a tu vida ese ingrediente que no te lo va a dar tu propio gusto. Porque la vida, por ejemplo, de un no nacido, no puede pender del gusto. Si tú tienes una amiga que está embarazada y quiere abortar, por ejemplo, y ese caso se presenta demasiado, eso no se puede resolver con el gusto. A élla le gusta abortar, ah no. Ella es fanática del aborto. Le encanta abortar. Eso no puede resolverse así. Eso no puede ser el gusto. A ella le parece que sí. A mí me parece que no. Pero hay un problema gravísimo. El problema gravísimo que están viviendo muchos jóvenes es que hoy se entiende ser amigo cómo ser cómplice. Es decir, que se supone que para ser, para que tú seas mi amigo, tienes que aprobar todo lo que yo haga, para que tú seas mi amiga. Tienes que estar de acuerdo con todas mis decisiones y así la vida es muy complicada. Así la vida no funciona. Entonces date cuenta, ¿Qué significa que Cristo es la verdad? Quiere decir dos cosas: Quiere decir que si te examinas les hablo a todos, pero sobre todo a estos jóvenes, que los quiero muchísimo, los quiero muchísimo. Y yo creo que ustedes sienten también inmenso amor por nuestros niños y nuestros jóvenes. Yo les digo a ustedes, queridos jóvenes, que Cristo es la verdad. Quiere decir dos cosas: Primero, que como está el mundo, hay un vacío profundo en tu corazón. Por favor, identifícalo, ¿Por qué hay un vacío? Porque ni la ciencia, ni tu propio gusto o capricho, ni las leyes que apruebe un congreso o un parlamento, te van a dar respuesta a las grandes preguntas de la vida. O sea que hay un vacío profundo. Y la segunda parte es: Que Cristo es la verdad, quiere decir, que Él. Exactamente Él. Precisamente Él, gloriosamente Él, quiere llegar a ese punto de tu vida y Él quiere ser tu referencia. Él quiere ser el centro, el que tiene el trono. De inmediato uno se pregunta ¿Y por qué tengo yo que darle el trono a ese Señor Jesús? Y la respuesta es porque la absoluta coherencia de su vida y el amor desbordante de sus obras le hacen precisamente punto de referencia para la humanidad entera. Es decir, porque tú, lo mismo que San Pablo puede decir, Jesucristo me amó y se entregó por mí. Y yo quiero que cada uno de los muchachos y muchachas que están hoy aquí pueda decir con alegría: -Jesucristo me amó y se entregó por mí-, y por eso Él, Él, exactamente Él es digno de recibir el trono. Él es digno del trono que nos interesa. ¿Cuál es el trono que nos interesa? El trono de tu vida. Tu vida. Tú tienes un trono en tu vida. Y ese trono está vacío en este momento, porque ese trono no te lo va a llenar la ciencia, por más de que tú digas: -No, yo soy sumamente pensador, yo soy muy racional, yo no estoy para esa credulidad. Mira, yo también sé de ciencia ¿Sí? O sea, no me vas a descrestar con eso. Cuando quieras hablamos de cómo se demuestra la diferencia en la rotación en torno a un agujero negro o a un pasadizo a otro universo-. Cuando quieras, hacemos una conversación sobre eso. Qué tipo de pruebas se pueden hacer para determinar cómo cambia la rotación del plasma en torno a un agujero negro, en torno a uno de esos agujeros llamados "Wormholes". Cuando quieras conversamos de esos temas, cuando quieras hablamos de lo importante. De la importancia que tiene el bosón de Higgs y por qué eso suma y por qué eso resta. Cuando quieras hablamos de lo que significa energía oscura y por qué se espera que eso sea el máximo descubrimiento del siglo XXI ¡¡¡A mí no me vas a descrestar con bobadas de la ciencia!!! Me haces el favor. Entonces, tú eres muy racional. Eres muy inteligente. Has estudiado muchísimo. Si eres tan inteligente, si sabes tanto, te habrás dado cuenta que la ciencia no puede resolver los problemas éticos. No puede. ¡Uy! ¿Cómo así? Padre, no, usted. ¿Por qué dice eso? La ciencia no puede. A ver, la ciencia puede resolver si es bueno matar. Pregúntaselo a un león y luego pregúntaselo a una cebra. La ciencia no puede resolver el deber ser. La ciencia resuelve el ser, lo que es. Las leyes de lo que es. Ese es el campo de la ciencia. Y esto lo puedo hablar yo con el que quieran. Me perdonan si suena presuntuoso. Póngame aquí al microbiólogo. Póngame aquí al físico. Póngame aquí al cosmólogo. Que a usted se le dé la gana, con el que quiera le hablo. La ciencia determina las leyes de lo que es. No puede explicar el origen último de esas leyes y no puede resolver las preguntas existenciales. Por eso te digo. Tienes un trono, un trono, tienes un centro en tu vida y a ese centro quiere llegar Jesucristo. Él es la vida. ¿Qué quiere decir que Él es la vida? Que si uno se desconecta de Jesús lo empiezan a explotar. Si uno se desconecta de Jesús, entonces cae en el primer esquema. ¿Te acuerdas cuál fue el primer esquema que dijimos? El primer esquema es que te empiezan a poner metas y metas y metas y te dan caramelos ¿Y te compran con tres mil mexicanos? Si no tienes a Jesús, si no tienes a Jesús, tú no sabes cuánto vales y el que no sabe cuánto vale se vende barato. Más claro no te lo puedo decir. Si no tienes a Jesucristo, tú no sabes cuánto vales, porque lo único que te puede contar cuanto vales es el que derramó hasta la última gota de su sangre por ti. Ese es el precio tuyo y el que no conoce cuánto vale. Siempre se vende barato, siempre. Y como sabe en el fondo de su alma que se está vendiendo barato, sabe que está haciendo el peor de los negocios. ¿Por qué tantos artistas? Óiganme bien, ¿Por qué tantos artistas y tantos cantantes y tantas modelos en el top, del top, del top del de la fama, se suicidan? ¿Por qué?, ¿Por qué?, ¿Por qué? ¿Por qué necesitan, sobredosis de heroína, antidepresivos, ansiolíticos? Unos cócteles mortales que finalmente acaban con éllos. ¿Por qué unos actores que tenían todo? Pero es que lo tenían todo, hermano. Empezando porque son bonitos. Ustedes desconfíen de los hombres bonitos. Me hacen el favor. Semejantes actores. Tipos así, bien bonitos, bien plantados, bien de todo. No es que sea pecado ser bonito. A algunos nos tocó. ¿Cuál es el problema? Ok, lo admito. No es que sea pecado. No es que sea pecado ser bonito, pero hay que tener cuidado con el tema de ser bonito, porque resulta que los bonitos son los más depresivos y hay estudios sobre eso. Busquen en internet. Los bonitos son los más depresivos. Es un problema, pero bueno, hay que sobrellevarlo con paciencia. Entonces, mire, póngale cuidado a lo que le estoy diciendo. Bueno, póngale cuidado a lo que le estoy diciendo. Si usted se desconecta de Jesús, usted en realidad no sabe cuánto vale. Y si usted no sabe cuánto vale. Se vende barato. Y si usted se vende barato, así le estén pagando los tres mil mexicanos de Bono, usted en el fondo siente que está perdiendo lo más importante. ¿Por qué se suicidan con sobredosis de droga esas personas? Porque aunque acumulen los millones de millones, esos millones de millones no valen lo que están perdiendo éllos. Y en el fondo, su conciencia le grita. . . -Estás haciendo el peor de los negocios-. Pero en esta gira me van a pagar cinco millones de dólares. Tú vales más que cinco millones de dólares. ¿Pero qué puede valer más que cinco millones de dólares? Una gota de la sangre del Hijo de Dios. ¿Amén? Amén. ¿Amén? Amén. Eso vale mucho más, si te desconectas de Jesús. Tú no sabes cuánto vales. Y si te desconectas de Jesús, te vendes barato. Y si te vendes barato, en el fondo tu conciencia te deprime. Es un mecanismo cerebral que está demostrado. Es exactamente lo mismo que sucede cuando a una persona no se la alimenta, sino que se le dan sustancias para evitar el hambre. Llega un momento en el que el organismo colapsa. Tú sabes que si una persona se le enseña a masticar coca hoja de coca, el masticar hoja de coca suprime la sensación de hambre. Pero el organismo no se deja engañar por los siglos de los siglos. Hay un momento en el que el organismo colapsa. Entonces ese colapso es lo que le sucede a todos esos actores, la mayoría de los cuales viven en el gimnasio y son bonitos. Y esas actrices que son perfectas y son la envidia de todas las mujeres. Pero esas mujeres que son envidia de las demás mujeres, tienen adentro una voz que no la crearon ellas. Una voz que la creó Dios y que se llama la conciencia. Y esa voz que creó Dios y que se llama la conciencia, le está diciendo: -Aunque te paguen diez millones de dólares, eres una prostituta barata-. Y eso es muy duro, muy duro, muy duro en el corazón de una mujer. Saber que en el fondo está vendiendo su cuerpo, su tiempo, sus hijos, su felicidad, su futuro por los millones de los millones que me paguen no lo vale. ¿Por qué? Porque tú vales mucho más. ¿Y dónde está el valor mío? El valor mío, y el valor tuyo; y el valor de cada uno de nosotros se encuentra ahí. Se llama la Cruz. Se llaman las llagas de Cristo. Se llama la sangre del Señor. El que está conectado sabe cuánto vale y sabe que Él es, el camino, la verdad y la vida. A Él la Gloria por los siglos de los siglos. . . ¡¡¡Amén!!! ¡¡Viva Cristo!! ¡¡Viva!!

Derechos Reservados © 1997-2025
La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico, está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente: http://fraynelson.com/.
|