|
|

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.
Entendemos mejor el significado del reinado de Cristo cuando lo relacionamos con su condición de Señor y de Juez.
Homilía ao34007a, predicada en 20141123, con 5 min. y 1 seg. 
Transcripción:
¿Qué significa celebrar a Jesucristo como Rey? Es un título puramente simbólico en nuestra época; cuando oímos hablar, por ejemplo, del rey de España, o cuando escuchamos de la reina Isabel en Inglaterra o de la reina en Holanda, sabemos que se trata casi que simplemente de un recuerdo y de un símbolo. El mundo de la Biblia es bastante diferente: La palabra rey me parece que la entendemos mejor si la relacionamos con otras palabras que son propias de aquel tiempo y que nos muestran cómo entendían ellos la relación con Dios y la relación con su propio, su propia nación, su propia raza. Por ejemplo, la palabra rey va unida a la palabra señor y va unida a la palabra juez; estos tres títulos son los grandes títulos de Dios y son los grandes títulos que el Ungido de Dios recibía. Oráculo del Señor a mi Señor: Eso está en el Salmo 110, esa expresión está indicando cómo el Señor Dios es el que le da una participación de su señorío al Señor, es decir, al rey que es ungido para Israel. Por otra parte, está claro que Dios es el rey y se le proclama como el verdadero rey, el Rey de reyes, el Señor de señores; pero también es verdad que Él participa ese título, que de alguna manera comunica, esa realeza a uno, que es elegido y que es ungido. Algo parecido sucede con la palabra juez; cuando escuchamos hablar del juez, nosotros pensamos en una de las ramas del poder público el ejecutivo, el legislativo y el judicial. No, en la Biblia hablar de juez es hablar de aquel que determina cuál es el destino, qué es lo que va a suceder con una persona cuando hay un litigio; y por eso ejercer de juez es algo privativo del rey. Así encontramos, por ejemplo, que Moisés tenía que resolver muchos casos difíciles y encontramos que Salomón adquirió fama de sabio precisamente por su manera de juzgar. O sea que el rey es también el juez. Una vez que entendemos la relación que hay entre estas tres palabras, creo que comprendemos mejor qué es lo que quiere decir: Celebrar a Jesucristo como Rey es celebrar su señorío y celebrar que Él es el juez, celebrar a Cristo como Rey es celebrar que cada área de mi vida, cada aspecto de lo que yo soy, está bajo la tutela, bajo el cuidado, bajo el poder; está orientado por la luz, está bendecido por la unción, está iluminado por la gracia, está impregnado de la bondad de Jesucristo. Eso es lo que significa que Cristo es Señor de mi vida, y eso es lo que significa que Él es verdaderamente mi Rey. Algo parecido sucede con la palabra juez. Cuando nosotros reconocemos a Jesucristo como verdadero juez de nuestras vidas, estamos diciendo, que la última y definitiva opinión sobre lo que yo soy, no es lo que diga el Estado, no es lo que diga la gente, ni siquiera es lo que diga yo mismo, sino que es, el parecer de Jesús. Es ante Él frente a quien tiene que comparecer mi vida entera. Qué interesante ese verbo, comparecer, porque solo el parecer de Cristo es el que determina en últimas qué es lo que sucede conmigo. O sea que lo realmente valioso dentro de mi vida y lo realmente dañino dentro de mi vida, no es simplemente lo que yo diga, no es lo que la gente opine, no es lo que esté de moda, no es lo que determine el Congreso de la República. Lo realmente bueno, lo realmente valioso dentro de mi vida, es aquello que está de acuerdo con el Evangelio de Jesús, con el corazón de Jesús y con el amor de Jesús. Esta es la enseñanza permanente que nos deja esta hermosa fiesta. Y ahora sí, ¡Feliz domingo para todos!

Derechos Reservados © 1997-2025
La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico, está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente: http://fraynelson.com/.
|