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Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.
A Dios le interesa que te comprometas el completamente con Él, teniendo cuidado con ese corazón lleno de dudas que se deja atrapar por la incertidumbre y que no te deja gastarte a fondo en la obra del Señor.
Homilía ao33010a, predicada en 20231119, con 9 min. y 58 seg. 
Transcripción:
Este domingo El Evangelio está tomado de San Mateo y eso no tiene nada de extraordinario, porque precisamente en este año que se conoce litúrgicamente como ciclo A, los Evangelios casi en su totalidad, son tomados de San Mateo; el año entrante será ciclo B y será de San Marcos; el siguiente año será el ciclo C, el de San Lucas y luego nuevamente el ciclo A. Es la manera como nuestra Iglesia Católica nos ayuda a descubrir la Palabra de Dios de una manera, podríamos decir, adecuada a nuestro entendimiento; de modo que, asimilemos lo mejor posible, la Buena Noticia. El Evangelio de San Mateo es el que contiene proporcionalmente mayor cantidad de palabras de predicación de nuestro Señor Jesucristo; es impresionante el evangelio de Mateo en ese sentido, y una de las parábolas de Mateo es la que encontramos precisamente en este domingo, es una parábola bien conocida, la parábola de los talentos. Y como vamos a hablar de talentos, lo primero es aclarar qué significaba esta palabra. En griego se dice tálanton con un plural tálanta. Entonces, ¿qué era un tálanton? Un tálanton era un peso, básicamente un peso que se utilizaba en esas balanzas que tienen brazos. Entonces, usted sabe que en una balanza de esas, para encontrar el peso de un determinado objeto, una determinada carga, hay que poner otro peso en el otro platillo. Entonces un tálanton era un peso que, según lo que entendemos y lo que han estudiado los especialistas, podría corresponder como cerca de unas setenta y cinco libras, tal vez algo así como unos treinta o treinta y cinco kilogramos. Pero ese peso, ahora, considéralo en oro o ese peso, considéralo en plata. Imagínate lo que son, por ejemplo, treinta y cinco kilogramos de plata; y aunque no fuera plata altamente purificada, tenía que tener un valor supremamente grande. Lo que se había estandarizado en la época de Cristo era que un talento, un talento de plata, valía lo mismo que seis mil denarios, seis mil denarios es muchísimo dinero, porque un denario era el sueldo, digamos, normal para un día de trabajo. Entonces seis mil denarios son seis mil días de trabajo. Si tú haces las cuentas, puede ser entre diecisiete y dieciocho años de trabajo. Tal vez un poco más teniendo en cuenta los festivos, que eran muy respetados en esa época. O sea que fácilmente estamos hablando de unos dieciocho o veinte años de trabajo. Eso, un solo talento. Y esto significa que un talento era más o menos lo que una persona, un adulto normal en la época de Cristo, podía producir prácticamente en toda su vida laboral, porque la gente empezaba a trabajar usualmente un poco antes de los veinte años de edad y tener unos veinte años de productividad era bastante, dadas las condiciones de supervivencia de las personas en ese tiempo. O sea que un talento de plata era más o menos el dinero que tú podías producir en toda tu vida. Este es un dato que es interesantísimo para acercarnos a la parábola, para que dimensionemos la cantidad de dinero. Luego nos encontramos con que, un dueño de casa que va a salir de viaje, le da a sus siervos, literalmente, el griego dice, a sus propios siervos, como quien dice a su gente de confianza, le da su disponible. La palabra griega es Hypájonta que significa lo que la persona tiene a la mano, lo que la persona tiene disponible, podríamos decir lo que ha hecho durante su vida, Como les da cinco talentos a uno, dos talentos a otro y un talento a otro, es una cantidad gigantesca. O sea, es un hombre muy rico y que les está dando a sus siervos de confianza, les está dando esta cantidad de dinero, de acuerdo con la capacidad de cada uno. Es decir, él conoce a sus siervos de confianza y el dinero que les entrega es el dinero que sabe que pueden manejar. Es el dinero que sabe que pueden administrar, un dinero muy grande, sobre todo cuando pensamos en el hombre que recibió los cinco talentos, pues es una cantidad astronómica. Tu piensa cinco personas y el dinero que pueden hacer durante toda su vida laboral. Ese es un caudal de dinero muy grande. Bueno, con estos antecedentes hay un par de anotaciones que es muy hermoso hacer con esta parábola. La primera es que: A Dios le interesa más, el rendimiento proporcional que el rendimiento absoluto. El rendimiento absoluto es: ¿Tu cuánto dinero produjiste? Y claramente el primero produjo más dinero porque ganó otros cinco talentos, o sea, otra cantidad gigantesca. El segundo lo que produjo fue dos talentos, o sea que en rendimiento absoluto el primero produjo mucho más. Pero si nosotros vemos cuando ya regresa este señor, regresa a hacer las cuentas con sus empleados o con sus siervos, para ser más precisos, les da exactamente la misma felicitación al uno y al otro. Les dice exactamente lo mismo: -Siervo bueno y fiel, fuiste fiel en lo poco, vas a administrar lo mucho. Pasa a la alegría, entra en la alegría de tu Señor-. Esas mismas palabras, exactamente las mismas, le da este dueño de casa, al primero y al segundo y no produjeron el mismo dinero en términos absolutos, pero en términos proporcionales, en términos relativos sí, porque cada uno de ellos duplicó lo que había recibido. Y a eso es a lo que nos llama el Evangelio a que cada uno de nosotros se emplee a fondo. Podríamos decir que cada uno de estos siervos gastó el ciento por ciento, se comprometió al ciento por ciento y logró un ciento por ciento. Eso es lo que Dios quiere, que nosotros entremos por completo en su plan, que nosotros entremos de corazón en su plan y que cada uno de nosotros, en cierto sentido, duplique lo que ha recibido, porque se compromete al ciento por ciento. Esto es muy bello. Por otra parte, si nosotros vemos el otro, siervo, el que enterró el dinero, fíjate que él pretende, que conoce a su Señor y por eso dice: -yo sé que tú eres muy exigente- y bueno, ahí se disculpa y da unas excusas, en fin, -yo sé que tú eres muy exigente, yo sé que tú-. . . y resulta que no hizo nada. Es decir, su nivel de compromiso fue cero y este nivel de compromiso cero, viene por supuesto, seguido de una reprimenda de parte del dueño. Si a los otros les dijo, tú eres un siervo bueno y fiel, a este lo llama un siervo malo, y la traducción usual dice malo y perezoso. La palabra griega para perezoso, que puede significar perezoso, es la palabra oknirós pero oknirós no solamente significa perezoso, sino que significa la persona que se encoge, es lo que se encoge, es la persona pusilánime, es la persona dudosa, no convencida, insegura, incierta. Si lo examinas bien, es exactamente lo contrario a la persona fiel; porque la persona fiel que en griego se dice pistós, la persona fiel es la persona que le apuesta, que le apuesta de lleno, que le apuesta a su ciento por ciento a Dios. En cambio, los oknirós es el que no está seguro, es el que en realidad no tiene fe, y como no tiene fe, tampoco tiene fidelidad, tampoco se compromete porque no tiene fe; eso es lo grave. Es decir, realmente no pone su confianza en lo que ha recibido, no aprecia, no agradece y por consiguiente, no utiliza para la gloria de Dios lo que ha recibido. Entonces, las dos enseñanzas que nos surgen de aquí, que son complementarias, es que a Dios no le interesa tanto el rendimiento absoluto, sino el rendimiento relativo o proporcional. Es decir, que tu comprometas tu ciento por ciento, número uno y número dos. Ten cuidado con ese corazón lleno de dudas, ese corazón que no se implica, a ese corazón que realmente se deja atrapar por por la incertidumbre y precisamente por esa incertidumbre no se gasta a fondo en la obra de Dios. Y ahí es donde viene el desastre, ahí es donde viene la esterilidad, ahí es donde viene la productividad cero, ahí es donde viene la gran equivocación. Así que la invitación es poner toda nuestra confianza en el Señor y gastarnos, gastarnos al ciento por ciento en su mensaje, en su Evangelio, para entrar en la alegría de nuestro Señor.

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