|
|

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.
La vida parece abundante pero, en realidad, no importa lo larga que sea, las alegrías que lleguen, los triunfos, los éxitos, al final vas a descubrir que era corta, y sólo preparación para la vida verdadera.
Homilía ao33006a, predicada en 20171119, con 6 min. y 59 seg. 
Transcripción:
¡Feliz domingo para todos! Vamos llegando al final del año litúrgico y las lecturas que nos propone la Iglesia para los domingos nos hablan cada vez más de nuestra condición temporal. El tiempo, el tiempo es algo en lo que uno no piensa mucho, a menos que lo tenga escaso. Y por eso, cuando la Palabra de Dios nos invita a pensar en el tiempo, nos está recordando que es escaso. Si uno tiene en cuenta que en nuestra época, hay muchas personas que pueden vivir setenta, ochenta, noventa, cien años de edad, daría la impresión de que no es escaso. Depende de qué quieres hacer con tu vida. Si la sed que hay en ti se puede llenar con las cosas de esta tierra, seguramente sesenta, setenta años pueden ser suficientes; después, las condiciones de salud, la debilidad, la pérdida de algunas facultades, hará que disfrutes menos ciertas cosas de la vida. Pero si has logrado detectar dentro de ti verdadera sed, esa sed de infinito, esa sed profunda que es propia del ser verdaderamente humano, si ese es el caso, entonces indudablemente cualquier tiempo va a ser poco. La gente en la Edad Media tenía un dicho, decían: -Ars Longa Vita Brevis-. La palabra ars da origen a arte, pero en el latín medieval ars no se refiere solamente al arte en el sentido de pintura, escultura, literatura; ars se refiere a toda actividad humana que requiere un aprendizaje y en la que se puede avanzar con destreza. Ars Longa Vita Brevis hace referencia a cómo, el alcanzar la perfección siempre toma mucho tiempo. El dominar verdaderamente algo siempre toma mucho tiempo y la vida frente a ese anhelo del corazón termina siendo demasiado corta. Por eso Vita Brevis. La escasez del tiempo es importante para valorar el tiempo; la verdad es que uno solo valora aquellas cosas que son escasas. ¿Cuando empezamos a preocuparnos por el aire?, cuando el aire, por lo menos el aire limpio, se vuelve escaso; por eso nos preocupa la contaminación. ¿Cuando nos preocupamos de los bosques?, cuando caemos en cuenta que los estamos destruyendo masivamente y se van a volver un artículo de lujo. Pues la Palabra de Dios quiere que nosotros recordemos que el tiempo es escaso. La Palabra de Dios quiere que recordemos que entonces, por escaso es valioso, tan valioso como un talento. ¿Qué era un talento? Para nosotros, un talento es como una capacidad, una aptitud, un don especial para hacer algo. Pero la verdad es que en la antigüedad la palabra talento se refería a una unidad de medida, concretamente una unidad de riqueza; estoy leyendo que en la antigüedad un talento, por ejemplo de plata, era algo así como un poquito más de veinte kilos de plata. ¿Te imaginas cuánto es eso en dinero? Y la parábola de Cristo nos habla de cinco talentos, el que más recibió recibió cinco talentos, es decir, mucho más de cien kilos de plata del metal, plata. Y entonces dice uno: -todo eso es abundantísimo-, pero hay que rendir cuentas de todo. Como el tiempo que parece abundante pero que llega a su final. Y entonces, ¿qué podemos decir? Podemos decir que esta parábola nos enseña que la vida parece abundante, pero en realidad no importa lo larga que sea, no importan las alegrías, que lleguen los triunfos, los éxitos; al final vas a descubrir que era corta. De ese significado de talento como unidad de medida de algo valioso, por ejemplo, la plata; viene luego ya el sentido de una persona talentosa, una persona que tiene talento. Primero la palabra se refirió a la moneda y luego se refirió a la capacidad, al rasgo de la psicología de alguien. Entonces, ¿qué nos deja esta parábola? Lo más impresionante es que Jesús dice: "Puesto que fuiste fiel en lo poco, vas a recibir un cargo importante". Pero dice, que es fiel en lo poco; o sea, cien kilos de plata pura parecen poco y yo creo que hay como un juego, hermoso de ideas en esa parábola, en el que lo mucho en realidad es poco y lo poco en realidad es mucho. Es decir, lo mucho en realidad es poco, porque no importa cuántas alegrías repito, cuánto tiempo tengas, siempre será poco para la sed que hay en tu alma. Y lo poco será mucho, porque si administras bien esa vida que parece breve, entonces vas a recibir mucho y entonces vas a encontrar la verdadera alegría. La vida parece mucho y es poco, pero si ese poco lo vives bien, entonces recibirás mucho.

Derechos Reservados © 1997-2025
La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico, está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente: http://fraynelson.com/.
|