Esta es tu casa!

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.

El verdadero amor se inmola, se entrega, es capaz de morir para que el otro viva. Como cristianos no podemos dejar de orar para que el pueblo judío encuentre en Jesús el verdadero amor, el Amor que se inmoló por su salvación.

Homilía ao19013a, predicada en 20230813, con 6 min. y 46 seg.

Click derecho para descargar versión MP3

Transcripción:

¡Feliz domingo para todos!

Con mucha frecuencia, en los domingos, la primera lectura y el Evangelio tienen una gran continuidad temática. Como que hay una idea que se expresa de distintos modos o que evoluciona entre la primera lectura y el Evangelio. Y por esa razón la mayor parte de nosotros, predicadores, sacerdotes, al hacer la predicación de los domingos, nos centramos o en el Evangelio que es muy natural, o en el Evangelio más la primera lectura. Pero en esta ocasión quiero invitarles a que nos acerquemos a la segunda lectura, que de hecho introduce un segundo tema, introduce una lógica diferente. Nos cambia completamente el escenario.

Esa segunda lectura, en esta ocasión, está tomada de la carta a los Romanos. En la Carta a los Romanos hay muy diversos temas. Pablo nos habla, por ejemplo, del mundo pagano sin Dios y de la necesidad que tiene de Cristo. Nos habla de la conversión de los judíos hacia Dios. Nos habla de situaciones morales, pero sobre todo en la Carta a los Romanos, nos habla de la salvación. Cómo acercarnos a la salvación a través de la fe y del bautismo. Nosotros somos salvos, no por nuestras propias fuerzas, no por nuestros méritos, sino como un regalo de amor que hemos recibido de Cristo. Esta es la gran doctrina de la justificación, es decir, cómo llegamos a ser justos, verdaderos amigos de Dios. Es algo muy bello, ese es el tema central.

Pero junto a ese tema, como he dicho, aparecen otros temas. Pablo habla de la acción del Espíritu Santo, la reconciliación de todas las cosas en Cristo. En fin, dentro de esos temas hoy aparece uno Romanos capítulo 9, y es el que tiene que ver concretamente con el futuro del pueblo judío, el futuro del pueblo de Israel. Concretamente, de ¿Qué se trata? Se trata de la experiencia misma de Pablo. Él viene del pueblo judío. Él ha sido formado extensa y profundamente en las Escrituras. Ha tenido una formación excepcional. Él ha pertenecido de corazón y con un fervor realmente impresionante. Él ha pertenecido no solo al judaísmo, sino al grupo más radical de los judíos, es decir, a los fariseos. Ha sido una pertenencia de corazón, ha sido algo muy fuerte. Pero ha tenido también una conversión y se ha dado cuenta que en Cristo está la plenitud.

Y desde esa experiencia suya de judío que descubre en Cristo al Mesías, ese Cristo que fue humillado, que fue maltratado, que fue injustamente acusado y finalmente condenado a muerte. Ese Cristo es el propósito de la fe. Propósito de la fe, es el centro de nuestra fe, y es lo que Pablo ha predicado y ¿Dónde predicaba Pablo en primer lugar? En las sinagogas. Ahí era donde predicaba. La predicación de Pablo en las sinagogas, pues obviamente tenía como destinatarios a los judíos. Es decir, lo que él quería era que sus hermanos, hermanos de raza, hermanos de religión, pudieran descubrir lo mismo que él había descubierto. Pudieran recibir el mismo regalo que Él había recibido. Y además de esa motivación de afecto fraterno, Pablo indudablemente veía en la conversión de los judíos, veía la realización máxima de la gloria de Dios en cuanto es el cumplimiento objetivo de las promesas que el Señor hizo, desde tiempos de los patriarcas, desde tiempos de Abraham y luego en todos los profetas.

Pero Pablo se enfrenta con una durísima realidad. Y es que a estos judíos no les interesa ese Evangelio; que de hecho lo rechazan, que de hecho en algunos lugares se convierten en sus enemigos y logran que Pablo sea azotado, sea maltratado, sea encarcelado. Entonces de ahí surge esta pregunta ¿Qué va a pasar con ese pueblo judío? El tema lo desarrolla Pablo, especialmente en los capítulos 9, 10 Y 11 de la Carta a los Romanos. Y lo que escuchamos en este domingo es apenas los primeros 5 versículos del capítulo noveno de la Carta a los Romanos. De lo cual yo solo quiero subrayar un punto. La calidad del amor. Porque tal vez la frase más dramática de toda la carta a los Romanos es la que dice Pablo en ese capítulo noveno: "Quisiera yo mismo perderlo todo con tal de que mis hermanos, -mis hermanos de raza, mis judíos,- pudieran encontrar de verdad a Cristo."

Es una frase loca, es una frase como de como de ebrio. Es una frase impresionante. -Quisiera hasta perder yo.- No hay nada que podría ser más amable, más entrañable, más deseable. Para Pablo, no hay nada que pudiera ser más, más grande que tener a Cristo. Y él dice hasta eso yo lo sacrificaría con tal de que ellos llegaran a Cristo. Y esto nos muestra dos cosas. Nos muestra lo que es el verdadero amor. El verdadero amor se inmola, el verdadero amor se entrega. El verdadero amor es capaz de morir para que el otro viva como el grano de trigo que cae y da mucho fruto.

Y segundo, esto nos muestra también cómo nosotros como cristianos, no podemos desprendernos del deseo profundo, inmenso, de que todo el pueblo judío encuentre en Jesús de Nazaret, en el Hijo eterno de Dios, nacido de las entrañas de María. En él encuentre la salvación. Este no es un tema menor. Esto no es simplemente tengamos buenas relaciones con los judíos, perdonen la expresión: Tomémonos fotos con los judíos. ¡No! Esto es que a ellos les llegue el regalo que en primer lugar era para ellos, la fe perfecta en Jesucristo. Así sea.

Publícalo en Facebook! Cuéntalo en Twitter!

Derechos Reservados © 1997-2025

La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico,
está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente:
http://fraynelson.com/.

 

Volver a las homilías de hoy.

Página de entrada a FRAYNELSON.COM