Esta es tu casa!

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.

Eres luz al ser diferente de forma positiva, al guiar a otros hacia la virtud, al ofrecer consuelo y ánimo y al ayudar a reconocer las cualidades que otros no logran ver en sí mismos.

Homilía ao05014a, predicada en 20260208, con 7 min. y 26 seg.

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Transcripción:

¡Feliz domingo para todos!

Hoy el Evangelio nos invita a ser luz. Creo que es de las comparaciones, es de las metáforas más fáciles de entender, pero tal vez no es tan fácil de aplicar.

¿Qué significa ser luz? Incluso en un lenguaje que no es propiamente cristiano, se habla mucho de esto, de ser luz. Por ejemplo, se dice que una persona es brillante por su inteligencia, por su manera de ser o a veces ya casi en un tono de nueva era se dice que es un ser de luz.

¿Qué significaría, desde el punto de vista cristiano esto de ser luz del mundo, como nos pide Cristo? Pues quiero invitarte a que consideremos unas cuatro, unas cuatro, maneras prácticas de iluminar, cuatro maneras prácticas de ser luz.

Lo primero, atrévete a ser diferente, diferente desde un punto de vista positivo. Es decir, que si hay un ambiente en el que tú te encuentras, en donde todo el mundo murmura, pues, sé tú esa persona que no murmura, en un ambiente donde todo es vulgaridad, sé tú esa persona que trata con respeto a todos y que utiliza un lenguaje diferente, un lenguaje limpio Y así con cada virtud. Eso es ser luz, porque cuando tú marcas una diferencia, incluso sabiendo que vas a encontrar oposición, esa diferencia, pues de alguna manera se hace visible, muestra una alternativa y eso ya es empezar a ser luz.

Segundo, ten en cuenta que muchos de nosotros tenemos la posibilidad de prestar un servicio a otros a través de cierto liderazgo, de cierta autoridad. Por ejemplo, sin mérito mío, pues soy sacerdote; eso significa que tengo la posibilidad de tocar vidas, tengo la posibilidad de dirigirle la palabra a muchas personas, en ocasiones incluso a miles de personas. Ahí hay una oportunidad para ser luz. Porque si tú estás en un lugar de liderazgo, en un lugar de gobierno, en un lugar de enseñanza, esa es una oportunidad magnífica para que tú seas luz, es decir, para que tú trabajes por el bien de todos, para que tú trabajes por el bien común.

Yo creo que, yo creo que estamos cansados de ver tantas veces que las personas que están en gobierno o personas que están en el poder, personas que deberían tener una posición de liderazgo lejos de llevar a los demás por un camino, llamémoslo sensato, un camino de bondad, un camino de virtud, pues los llevan a la vulgaridad o los llevan al resentimiento o los llevan a la división. Tú sabes que hoy muy buena parte de la política, por ejemplo, se hace de esa manera, inyectándole odio a la gente, inyectándole odio al pobre para que se convierta en la gente que va a votar por mí contra los ricos o inyectarle miedo a la población, para que crean en mis promesas de seguridad, y entonces miren a todos los demás como enemigos. Ser luz desde una posición de gobierno significa no tomar esa clase de opciones. Significa obrar de un modo distinto.

Tercero, ten presente que muchas personas en el mundo en el que estamos necesitan a veces esa palabrita, esa palabra de ánimo, esa palabra de consuelo, esa palabra de guía y ahí tú puedes ser luz. Si tú tienes esa capacidad de dar un consejo a tiempo, puedes hacerle un bien muy grande.

Mira que como sacerdote muchas veces me he encontrado tristemente con personas, con mujeres que han llegado al aborto y bueno, cuando cuentan los detalles de ese momento trágico de su vida. Muchas veces dicen: -una amiga me aconsejó, una amiga me acompañó-. Fíjate, ese lenguaje, significa que hay una persona que en ese momento, que era tan difícil para esa mujer, dio el peor de los consejos. Un consejo que iba a conducir a esa mujer, que iba a conducir a esa persona, por la ruta de un crimen del que se arrepentirá toda la vida. Pues así como hay consejos malos que pueden marcar una vida de un modo trágico y para siempre, así también, pues es perfectamente posible que en un momento de dificultad tú des ese consejo, tú des esa palabra que realmente hace falta, esa palabra que quizás puede ayudar a que la otra persona tome la ruta de Dios. Cuánta gente, por ejemplo, ha ido a un buen retiro espiritual, un retiro espiritual que les cambió la vida, ¿Por qué? Porque alguien les dio ese consejo, porque alguien les dijo: -Mira, yo estuve en un retiro en tal parte, yo fui a confesarme a tal lugar y eso me hizo mucho bien-, ya ves, ese consejo fue luz para esa persona. Dar un buen consejo a tiempo, eso es ser luz.

Y te voy a contar una última manera de ser luz, para que también la apliquemos todos. Mira, ayúdale a ver a las otras personas las cualidades que ellos mismos no alcanzan a ver. Porque muchas personas lo habrás notado, seguramente muchas personas se la pasan castigándose, muchas personas se la pasan repitiéndose: ¡Ay, pero qué torpe soy! Otra vez me equivoqué, hice las cosas mal. Bueno, todo eso.

Pues bien, entonces yo te quiero decir algo. Que si esas personas tienen como ese concepto tan pobre y esa autoestima tan baja, tú puedes ser luz en esas vidas ayudándoles a ver las buenas cualidades, las cosas buenas que tienen y que a veces ni ellos mismos se dan cuenta. Fíjate cómo Cristo era capaz de ver en un publicano, en un cobrador de impuestos, que trabajaba para los paganos romanos, ayudando a que explotaran a los judíos. En ese hombre que estaba en semejante situación, Cristo vio un prospecto de apóstol. Y lo mismo podemos decir de Pedro. Pedro, quien era un pescador en el mar de Galilea, hubiera pasado completamente desapercibido en una vida opaca y probablemente sin mayor sentido. Pero Cristo vio algo que el mismo Pedro no veía, y de esa manera Cristo iluminó la vida de Pedro.

También nosotros podemos iluminar la vida de otras personas. Nosotros podemos ayudarles a que vean las posibilidades que tienen, a que vean el camino que pueden seguir. Y eso indudablemente es ser luz.

Que Dios te bendiga y que tengas un domingo lleno de luz. De hecho, que la resurrección de Cristo, que es la luz más esplendorosa, llene tu corazón y a través de ti, llegue también a otras personas.

Así sea.

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