Esta es tu casa!

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.

DOMINGO II DE CUARESMA, CICLO A - En la Cuaresma caminamos hacia la gracia eterna, pero mientras avanzamos ya somos bendición. Estamos llamados a llevar la bendición de Dios a cada lugar y persona en nuestro caminar.

Homilía ak02015a, predicada en 20260301, con 5 min. y 13 seg.

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Transcripción:

¡Feliz domingo para todos!

Este es el segundo domingo de Cuaresma que podríamos llamarlo el Domingo de la Transfiguración, porque efectivamente, así como el primer domingo de Cuaresma, cada año, según cada evangelista, nos va a presentar las tentaciones del Señor, el segundo domingo de Cuaresma, cada año, según cada evangelista, nos presenta la Transfiguración. Y cuando digo -según cada evangelista-, es porque este año escuchamos el texto de la Transfiguración según San Mateo. El próximo año va a ser la Transfiguración según San Marcos, en el segundo domingo de Cuaresma y el siguiente año va a ser la Transfiguración según San Lucas.

Siempre es la Transfiguración y es bueno que nos preguntemos por qué. Por lo pronto, observa que hay un movimiento entre el primer domingo y el segundo domingo, porque el primer domingo de Cuaresma nos ha presentado a Cristo, podríamos decir, en medio del combate, pues se trata precisamente de las tentaciones. Y sabemos que la tentación siempre supone un combate. De hecho, pues las tentaciones que padeció nuestro Señor tuvieron la insidia, tuvieron la maldad propia del enemigo. Pero si eso está en el primer domingo de Cuaresma, en el segundo tenemos la Transfiguración y la Transfiguración es lo contrario, porque la Transfiguración lo que nos presenta es como una anticipación de la Gloria. Podríamos decir una anticipación de la Resurrección.

O sea que fíjate el dinamismo que hay entre el primer domingo y el segundo domingo de Cuaresma. El episodio de las tentaciones es como una especie de anticipación o como dirían en el mundo de las películas, es un -Thriller- de lo que va a ser la Pasión de Cristo, mientras que el segundo domingo de Cuaresma es como el thriller de la Resurrección. De tal manera que si un cristiano como todos debemos hacerlo, si un cristiano asiste al primer domingo y al segundo domingo, ya tiene como la anticipación de todo el camino, no solamente de la Cuaresma, sino de hacia dónde va la Cuaresma. Porque la Cuaresma va hacia la Gloria de la Pascua. Primer domingo y segundo domingo son siempre como una anticipación de todo el camino. El camino cuaresmal.

Hay otro dato que se refuerza y que se nota especialmente en este domingo del ciclo A, que ya dije que es el ciclo de San Mateo. La primera lectura de hoy nos presenta a Abraham, que es llamado por Dios y que entra en camino, que se pone en camino. Esto es algo muy bello, porque nosotros estamos llamados lo mismo que Abraham, que es nuestro Padre en la fé estamos llamados a hacer camino. Dios le dijo a Abrahán: "Sal de tu tierra y de la casa de tu padre a la tierra que yo te mostraré". Y así lo puso en camino. Pues así como Abrahán se puso en camino hacia una tierra, así también nosotros en la Cuaresma vamos en camino, pero no hacia una tierra, sino hacia la bendición infinita de la Gracia que nos redime.

Y hay otro aspecto que quiero destacar, y es que mientras Abraham va en camino, él es una bendición. Es decir, Abraham es un principio, una raíz, una fuente de bendición para todas las naciones. Es un caminante y es una bendición. Podemos decir que Abrahán es una "Bendición Peregrina". Es una bendición que va de camino, una bendición que va avanzando. Eso tenemos que ser nosotros. Es verdad que nuestra recompensa está solo al final. Está solo en la Gloria. Está solo en la Resurrección. O si quieres utilizar la palabra clásica de nuestra fé católica, nuestra bendición "Está en el cielo".

Pero mientras llegamos a ese cielo, ya somos bendición. Mientras vas caminando, ya eres bendición. Por donde tú vas pasando, ya eres bendición. Y es importante que tu Cuaresma te recuerde que lo mismo que Abraham, estás llamado a ser una bendición ambulante, una bendición que camina, una bendición de Dios que va recorriendo esos espacios donde tú estás. Si es tu trabajo, si es tu familia, si es tu momento de descanso, si es estar con tus amigos. Tú estás llamado a ser una bendición. Feliz y bendecida Cuaresma para ti y para los tuyos.

Amén.

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