Esta es tu casa!

Homilía de Fr. Nelson Medina, O.P.

El bautismo de Cristo marca el comienzo de su ministerio público, nos muestra la ruta para la conversión y nos une a Él en el combate por nuestra salvación.

Homilía abau010a, predicada en 20200112, con 5 min. y 25 seg.

Click derecho para descargar versión MP3

Transcripción:

¡Feliz domingo para todos!

Este es el domingo del bautismo del Señor y con esta hermosa fiesta litúrgica termina el tiempo de Navidad. Domingo del bautismo del Señor. ¿Por qué es tan importante ese bautismo? Te voy a dar tres razones. La primera, porque el bautismo de Cristo marca el comienzo de lo que llamamos su vida pública o su ministerio público. Hasta el bautismo del Señor, su vida llena de santidad, llena de oración y llena de la Gracia divina, hacía inmenso bien en la humanidad, nadie lo dude. Pero todo aquello que estaba en su corazón, todo aquello para lo que había sido enviado, todavía no empezaba.

Cuando Él empezó abiertamente a predicar, a anunciar el Reino de Dios, a proclamar la Buena Nueva, entonces todo eso que estaba, por decirlo de alguna manera, en Él; empezó a hacerse patente, empezó a brillar, sus milagros, sus discursos, sus exorcismos, sus preciosas virtudes. Todo en Él se hizo patente y de esa manera llegamos a conocer el mensaje de salvación.

Así que el bautismo es importante porque el bautismo de Cristo es el comienzo, es la puerta de su ministerio público. La Iglesia refleja esto en su liturgia, porque también para nosotros el bautismo del Señor es el comienzo del tiempo ordinario. Y lo que nosotros hacemos en el tiempo litúrgico llamado ordinario es precisamente seguirle la pista, acompañar el camino de Cristo, acompañar el camino del ministerio público de Cristo. Así que esa es la primera razón.

Segunda razón, es importante el bautismo del Señor, porque nos muestra cuál es la ruta para nuestra propia conversión. Efectivamente, ¿Quiénes iban a bautizarse a orillas del Jordán? Eran grandes multitudes atraídas por el ejemplo y por la predicación de Juan, al que nosotros llamamos Juan el Bautista. Y lo llamamos así porque su principal ministerio era precisamente el bautismo. Pues bien, esas multitudes hacían todo un proceso fíjate, escucha de la palabra; en este caso, la palabra que predicaba Juan arrepentimiento de los pecados, porque él los llamaba precisamente a eso. Y luego un signo externo, público de ese arrepentimiento, de esa conversión.

Este camino de las multitudes queda todavía más completo; se perfecciona con el bautismo de Cristo, porque entonces el Señor llega y no solamente se da el signo del bautismo, sino que el cielo se abre y desciende el Espíritu Santo. Ese es nuestro camino. Eso es lo que significa entrar en un camino de vida cristiana. Exactamente eso. ¿Arrepentirse? ¡Nó! Primero, escuchar la palabra; arrepentirse, entrar en un camino verdadero de conversión. Asumir una señal externa que para ellos era ese bautismo en el Jordán. Para nosotros es la confesión sacramental.

Y luego abrirnos, abrirnos a la Gracia del Espíritu Santo. O sea que el bautismo de Jesucristo, esta fiesta litúrgica, nos está dando una pista muy clara, muy, muy clara, de cómo es el camino de la vida cristiana, ¿Qué es lo que uno tiene que hacer?; Cómo tiene que obrar uno. Esa es la segunda razón por la que esto es tan importante. La tercera razón es porque después de su bautismo, Jesucristo entra en el desierto. Podríamos decir entra en el combate.

Y yo sé que tendremos que esperar al primer domingo de Cuaresma para escuchar a San Agustín, que nos va a hablar sobre las tentaciones de Cristo. Hay una predicación absolutamente magnífica de San Agustín sobre Cristo en el desierto. Pero nosotros no olvidamos que después de su bautismo Cristo fue al desierto y fue al desierto al combate, y fue al desierto para alcanzar la victoria.

De manera que tras las huellas de Cristo, también nosotros entendemos que nuestra vida cristiana es combate de muchas maneras, y que unidos a Cristo tendremos victoria. Así que feliz domingo, Feliz fiesta del bautismo para todos y que El Señor Dios nos haga cada vez más fieles a su mensaje, a su Palabra y a su Gracia.

Amén.

Publícalo en Facebook! Cuéntalo en Twitter!

Derechos Reservados © 1997-2025

La reproduccion de estos textos y archivos de audio, para uso privado o publico,
está permitida, aunque solamente sin fines de lucro y citando la fuente:
http://fraynelson.com/.

 

Volver a las homilías de hoy.

Página de entrada a FRAYNELSON.COM