112. Estás descubriendo el amor

112.1. En el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

112.2. ¡Estás descubriendo el amor! Estás entendiendo que amar no es una parte de la vida, sino la vida. Eso me gusta, porque te siento más cercano. Vas comprendiendo que el amor no es el regalo que tú das, sino tú mismo convertido en regalo. ¡Eso está bien!

112.3. Ahora mira hacia Jesucristo. Contempla cómo el amor es su respiración, el tono de sus músculos, el principio fundamental de su pensamiento, la fuerza de sus decisiones, la claridad de sus palabras, la raíz de sus sanaciones, la autoridad de sus exorcismos, el perfume de su cuerpo, el estilo de su vida, la base de su oración, la causa de sus acciones, el gozo de su descanso, el motivo de su Cruz y la gloria de su Resurrección.

Continúa leyendo 112. Estás descubriendo el amor

El Sacramento de la Eucaristía (7)

Play

Curso sobre el Sacramento de la Eucaristía ofrecido a los frailes estudiantes dominicos. Sección 4 de 4: Aspectos Litúrgicos y Pastorales. Cada grabación contiene dos temas. Los temas 13 y 14 presentan criterios generales para una praxis y, más aún, vida eucarística de los sacerdotes, y luego algunos elementos del necesario balance entre términos que pueden parecer opuestos pero que en realidad están llamados a complementarse como cena fraterna – sacrificio o devoción personal – compromiso social.

Play

El Sacramento de la Eucaristía (6)

Play

Curso sobre el Sacramento de la Eucaristía ofrecido a los frailes estudiantes dominicos. Sección 3 de 4: Elaboración Teológica. Cada grabación contiene dos temas. Los temas 11 y 12 presentan en breve esquema la teología eucarística de San Agustín y luego la de Santo Tomás de Aquino. El diferente énfasis que cada uno de ellos hace sirve de indicación sobre el camino recorrido en la elaboración sistemática de este tratado y también de pista sobre algunas de las exageraciones que todavía hoy nos afectan.

Play

Ejercicios sobre el perdón: Práctica No. 6

Pidiendo ayudaCuando estamos haciendo un trabajo sobre el perdón, puede suceder que descubramos en nuestro interior una herida antigua que aún sigue viva, aunque de manera inconsciente. Esta herida es capaz de bloquear nuestro proceso de perdón. Por eso es necesario hacerla consciente y someterla a un proceso de curación. Un sacerdote psicoterapeuta nos propone hacer la siguiente

MEDITACIÓN: Adopta una postura cómoda, relájate. Durante varios minutos aparta de ti toda posible distracción, para ello respira profundamente y céntrate en tu proceso de respiración. Inspira despacio. Expira despacio y céntrate en el aire que entra y que sale.

Tómate tiempo para entrar en ti mismo, como has hecho en otros ejercicios de meditación. Vuelve a la situación creada por la ofensa y revive lo que sucedió. Date tiempo para identificar la herida y nombrarla con precisión.

Permanece en contracto con la emoción o el conjunto de emociones que emerge de ti. Después a partir de la emoción identificada o del complejo de emociones, vuelve a tu pasado como si pasaras una a una las páginas de un álbum de recuerdos. Guiado por la misma emoción, deja emerger las imágenes, los recuerdos o las palabras vinculadas a las diversas épocas de tu vida pasada.

Cuando te hayas remontado hasta el recuerdo más lejano, concédete tiempo para volver a ver y a vivir la escena. ¿Qué edad tienes? ¿quién está contigo? ¿qué pasa? ¿cómo reaccionas? ¿qué decisión tomas después de este acontecimiento doloroso?

Recuerda el niño que eras. ¿Cómo estás vestido? ¿dónde está? ¿cómo lo describirías? Observa lo que vive como si estuviese ahí, presente ante ti. Explícale todo lo que pasó. Bendice al Señor por él y dale gracias. Jesús está también presente dándote su amor. Encauza el amor de Jesús hacia la herida que tanto daño te hace. Dile a Jesús: unge, Señor esa herida con el óleo de tu Espíritu, con tu sangre amorosa. Y deja que Jesús realice esta unción que es sanción.

Continúa leyendo Ejercicios sobre el perdón: Práctica No. 6