¡Supera tu propia Zona de Confort!

  1. Toda forma de avance, crecimiento o victoria implica salir de tu #ZonaDeConfort.
  2. La #ZonaDeConfort también la puedes llamar: zona de no aprender nada.
  3. Jesucristo nunca dejó a nadie en su #ZonaDeConfort.
  4. Lo mejor de ti tiene la mala costumbre de salirse cada día de tu #ZonaDeConfort; no lo recuperarás si te quedas en ella.
  5. El peligro de tu #ZonaDeConfort es que te hace creer que eres bueno simplemente porque no eres malo.
  6. Piensa en la gente que admiras; ahora pregúntate cuántos de ellos se quedaron vegetando en su #ZonaDeConfort.
  7. ¿Quieres aprender a identificar un amigo falso? Es el que te deja como te encontró: en tu #ZonaDeConfort.
  8. Una causa frecuente de desastre en las parejas es que tratan de definir su relación como la intersección de la #ZonaDeConfort de cada uno.
  9. Sólo hay un día apropiado para salir de la #ZonaDeConfort: HOY.
  10. Salir de la #ZonaDeConfort es empezar a encontrar lo que me sirve más allá de lo que me gusta.

Cristo dijo: Rema mar adentro

Jesucristo nos invita a ir más allá de las aguas tranquilas y bien conocidas de la orilla. Por eso le dice a Pedro: rema mar adentro.

No hemos recibido el bautismo para esconderlo, ni mucho menos para avergonzarnos de él sino para presentarlo en el último día, lleno de flores de virtud y frutos de evangelización.

Jesucristo nos enseña: “En esto recibe gloria mi Padre, en que vayáis y deis mucho fruto” (Juan 15). Así nos enseña que hay que ir, hay que moverse, hay que salir de la zona de confort; pero con un propósito: dar fruto.

Un cristiano cómodo es lo más parecido que yo conozco a un cristiano apóstata. Sofocar el fuego para que no se note es demasiado semejante a apagar el fuego para que no estorbe.

No más comodidad. Cristo va delante. No nos faltará el Espíritu Santo. La meta es el Cielo; el camino es la Cruz; el baluarte es la Iglesia; la espada es la Palabra.

¡Adelante!

Entrar en acción

Cada mañana en África, una gacela se despierta.

Sabe que tiene que correr más rápido que el león, porque si no, morirá.

Cada mañana un león se despierta. Sabe que tiene que superar en velocidad a la gacela porque si no, se morirá de hambre.

No es cuestión de si usted es león o gacela. Cuando el sol alumbre, es mejor que eche a correr.

Si para usted siempre ha sido difícil transformar sus fracasos en victorias, entonces tiene que empezar a moverse.

No tiene importancia lo que lo haya detenido o por cuánto tiempo se mantuvo inactivo.

La única manera de romper el ciclo es enfrentar su miedo y entrar en acción, aun cuando esto parezca pequeño o insignificante.