Tiempo de conversión

Todo lo espero de Ti, Jesús mío: ¡conviérteme! Cuando aquel sacerdote, nuestro amigo, firmaba “el pecador”, lo hacía convencido de escribir la verdad. -¡Dios mío, purifícame también a mí! Si has cometido un error, pequeño o grande, ¡vuelve corriendo a Dios! -Saborea las palabras del salmo: «cor contritum et humiliatum, Deus, non despicies» -el Señor […]

Todo lo puedo en Cristo

El recuerdo, imborrable, de los favores recibidos de Dios debe ser siempre impulso vigoroso. Y más aún en la hora de la tribulación. Hay una sola enfermedad mortal, un solo error funesto: conformarse con la derrota, no saber luchar con espíritu de hijos de Dios. Si falta ese esfuerzo personal, el alma se paraliza y […]

Sin excusas

¡No me seas comodón! No esperes el año nuevo para tomar resoluciones: todos los días son buenos para las decisiones buenas. «Hodie, nunc!» -¡Hoy, ahora! Suelen ser unos pobres derrotistas los que esperan el año nuevo para comenzar…, porque, además, luego… ¡no comienzan! De acuerdo, has obrado mal por debilidad. -Pero no entiendo cómo no […]