sufrimiento

Amor y oración: la receta de este matrimonio

“Deseaban ser padres, pero Dios tenía otros planes. Cuando Jamie y Pete todavía eran novios pasaban horas hablando sobre su deseo de ser padres. Como ella misma contó a Catholic Digest, Pete siempre se imaginó siendo un padre dispuesto a cuidar y educar a sus futuros hijos, pero diez años después de casarse, aceptaron que la realidad sería muy distinta…” Haz clic aquí!

¿Sufre Dios Padre?

Hola Fray Nelson, soy de Costa Rica. Muchas gracias x estas formaciones. Tengo una duda, en un video hablo de que Dios Padre no sufre como si lo hace Jesús. Habló de una blasfemia [Nota: es el Patripasianismo]. Entonces, ¿cómo es que el Padre nos ama con amor de Padre y diseña el Plan de redención, si no sufre? — F.S.M. * * * Dios Padre nos ama desde la… Leer más »¿Sufre Dios Padre?

Dos frases valientes para tiempos duros

Dame, Jesús, Cruz sin cirineos. Digo mal: tu gracia, tu ayuda me hará falta, como para todo; sé Tú mi Cirineo. Contigo, mi Dios, no hay prueba que me espante… -Pero, ¿y si la Cruz fuera el tedio, la tristeza? -Yo te digo, Señor, que, Contigo, estaría alegremente triste. No perdiéndote a Ti, para mí no habrá pena que sea pena. Más pensamientos de San Josemaría.

El espíritu y la carne

“No somos el cuerpo que sufre solamente. No somos el organismo puramente material que es golpeado por la frialdad de unas reacciones bioquímicas. No somos un animal desconcertado que es idéntico a su dolor. Somos esa voluntad humana libre y ávida de eternidad que contempla su deterioro, analiza su dolor, teme la destrucción del cuerpo donde habita. Y somos, como bien señalaba Zweig, quienes convertimos ese trance en una experiencia… Leer más »El espíritu y la carne

¿Cómo ofrecer los propios dolores?

Padre, ¿cómo ofrecés los dolores? Yo siempre lo hago pero siempre tengo la duda de cómo hacerlo… — L.M.G. * * * Hay tres momentos: 1. No negamos lo que nos duele, perturba o incomoda. Reconocemos que el fastidio y el dolor están ahí pero nos serenamos. Evitamos el pánico, la queja excesiva, el traslado de nuestra impaciencia hacia otras personas en forma de agresividad o indiferencia. 2. Renunciamos de… Leer más »¿Cómo ofrecer los propios dolores?