Extraterrestres

Buenas noches Padre Nelson, Paz y Bien! quisiera molestarle pidiéndole luz en esta consulta que le presento. Se que Dios, Creador del Cielo y la Tierra, creó el Universo, infinito, inmenso. Los hermanos separados dicen que en la Biblia se menciona que los extraterrestres existen, que Elias fué raptado por una bola de fuego que pudo ser un ovni. En mi parecer, yo no dudo que no haya vida en otros planetas, pues asi como Dios creo la tierra pudo haber creado otros mundos, pero me niego a creer que puedan ser seres feos, malos, que puedan venir a la tierra a hacernos daño. Si Dios que es Amor, Misericordia, Bondad, que creó el hombre a su imágen y semejanza, pueda crear seres feos y malos? En que pasajes del Antiguo Testamento se habla de los seres de otros planetas. Yo leí no hace mucho en algún mensaje que me enviaron de una red católica, que el Vaticano ha aceptado que puede haber vida en otros planetas. El Vaticano, maneja unos de los observatorios más grandes y modernos del mundo. Nos puede comentar algo apegado a la verdad y a nuestra fe! un abrazo en Cristo Jesús y María. Bendiciones. – A. K., desde Honduras.

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Ante todo, ten en cuenta que los hermanos “separados” no sólo están separados de nosotros sino separados entre si, es decir: no todos creen las mismas cosas. Es un asunto natural y explicable porque ellos afirman, en contra de la Biblia misma, que la Biblia la puede interpretar cada uno, y por eso resultan todo tipo de teorías, no sólo con respecto a los extraterrestres sino con respecto a cada cosa en la fe. Por eso no pienses que lo que te ha dicho un protestante es lo que piensan todos los protestantes.

En cuanto a lo que enseña la Iglesia Católica sobre los extraterrestres, este artículo es muy bueno y hasta donde alcanzo a ver completamente apegado a nuestra fe:

La síntesis es:

(1) Es posible que exista vida fuera de este planeta, aunque debe notarse que la búsqueda de esa vida ha tenido a menudo una motivación espuria, a saber: el deseo de debilitar la argumentación en favor de un Dios como creador de aquello que es espiritual en el ser humano.

(2) El avance en el conocimiento científico acumula cada vez más elementos que muestran lo especial que es nuestro planeta. En contra de quienes piensan que la sola abundancia de material cósmico debe´ria ofrecer muchas posibilidades al desarrollo de la vida, hay que afirmar que las características relativamente escasas de este sistema solar, y de este planeta dentro de este sistema, hablan de la vida como algo escaso, si es que se ha dado en otras partes. Los extintos Venus y Marte, nuestros vecinos de Sistema Solar, muestran bien que hay que calibrar muchas variables para que pueda haber vida, por lo menos vida semejante a la nuestra.

(3) El hecho de que se encontrara vida genuinamente ajena todo proceso de vida y reproducción de nuestro planeta aún no demostraría que pudiera haber vida inteligente. Decir lo contrario es hacer un enorme acto de “fe en la ciencia” que consistiría en afirmar que las solas fuerzas de la naturaleza producen de por sí mismas y de manera irremisible inteligencia.

(4) Si hubiera vida inteligente, sujeta a la materia, y por lo tanto, sujeta al tiempo, y además necesitada de redención, es perfectamente posible que el mismo Cristo que conocemos sea su redentor, como lo es de nosotros. El misterio hipostático que permite asumir todo lo que es Cristo pone un límite inferior pero no superior a su misterio.

Dios envia o causa cosas malas?

Fray, oí a un predicador decir que Dios manda cosas malas a los hombres también con un propósito, pero ¿no podríamos decir que se contradice Dios a si mismo porque el es Amor y el Bien? Narro el episodio del faraón cuando le endureció su corazón. Por favor esclaréceme este pensamiento. Dios te guarde. Mábel.

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Para comprender lo que está en juego en esta pregunta resulta útil hacer una lista de afirmaciones que sabemos que son ciertas pero que precisamente no se ve cómo puedan ser compatibles entre sí.

1. No hay varios dioses sino un solo Dios. Nada hay entonces que escape de su mano. Todo lo que sucede tiene que suceder ante su mirada y no puede estar por fuera de sus planes y de su poder.

2. Pero vemos que hay maldad en el mundo, y vemos que suceden cosas malas, no sólo a los malos sino también a los buenos.

3. Y sabemos que Dios es el sumo bien, la suprema verdad y la más perfecta bondad.

¿Es Dios bueno y no es causa de lo malo? Si así fuera, entonces el mal tendría una causa fuera de Dios, y entonces sí que habría algo que está fuera de su poder.

¿Es Dios bueno y también manda cosas malas? Entonces, ¿en qué consistiría su bondad?

La clave para una respuesta es preguntarse de qué manera Dios es causa de aquellas cosas que son manifiestamente malas, porque es posible, y de hecho así sucede, que un mismo ser puede ser causa de modos distintos.

Uno tiende a llamar “causa” a todo aquello que concurre para que una cosa suceda. Así por ejemplo, consideremos el caso de un hombre que guarda un revólver en casa. Él es una persona responsable y seria, y tiene todos los permisos legales para la posesión de esa arma, que guarda bajo llave. Pero este hombre tiene un hijo irresponsable y drogadicto que un día, en ataque de locura, violenta la seguridad del papá en su ausencia, saca el arma y comete un crimen por tratar de conseguir dinero para su vicio. Es evidente que la existencia de esa arma fue una condición para que se realizara ese crimen, y en ese sentido el hecho de que aquel hombre tuviera en casa esa arma fue causa de una muerte, porque si él no hubiera tenido esa arma ese crimen en particular no hubiera sucedido. En términos aristotélicos, el arma fue “causa material” del crimen.

Por supuesto, Dios es mucho más que “causa material” pero si uno lo piensa, la voluntad que nos ha otorgado por su designio inescrutable hace que todo lo que recibimos de él sea como el “material” sobre el que nosotros decidimos en una u otra dirección. porque es evidente que el ser humano tiene un margen, relativamente pequeño pero real, de decisión; si esto se niega no se ve cómo se pueda hablar de voluntad o de libertad o de libre albedrío.

¿Entonces qué es lo que corresponde a la acción divina cuando cosas malas nos llegan o cuando las personas cometen actos perversos?

1. Dios es causa de todo cuanto existe pero no puede llamársele único responsable de cuanto sucede.

2. En la medida en que Dios es único creador, su múltiple providencia es como el “material” sobre el que obra, a manera de “causa segunda” nuestra voluntad, de modo que el ser humano tiene auténtica responsabilidad sobre los actos que desea y/o realiza.

3. Nuestras acciones no escapan al conjunto más amplio de la Providencia divina, que de muchos modos saca bienes de los males. Así que aunque Dios en su Providencia haya causado que algo objetivamente malo suceda, eso malo es sólo parte de una historia más amplia en la que finalmente brilla el bien que de él proviene.

Ministros Extraordinarios de la Eucaristía

Pregunta: ¿Qué es un “ministro extraordinario de la Eucaristía”? Gracias. – Bruno Medina.

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Hermano, lo que sigue es la mejor exposición que he encontrado. Está tomada de CATHOLIC.NET.

En muchas ocasiones, cuando asistimos a la misa dominical nos hemos topado con el curioso fenómeno de ver una larga fila en el momento de la comunión. Algunos laicos, hombres o mujeres, se acercan al sacerdote para ayudarlo a repartir la comunión. Nos asalta la duda: ¿quiénes serán esas personas? ¿Es correcto lo que hacen? ¿Puedo yo ayudar de la misma manera?

Esas personas son los así llamados ministros extraordinarios de la sagrada Comunión. Es un ministerio laical contemplado en la Iglesia Católica y estipulado en el Canon 230, párrafo tercero del Derecho Canónico que dice: “Donde lo aconseje la necesidad de la Iglesia y no haya ministros, pueden los laicos, aunque no sean lectores ni acólitos, suplirles en algunas de sus funciones, es decir, ejercitar el ministerio de la palabra, presidir las oraciones litúrgicas, administrar el bautismo y dar la sagrada Comunión según la prescripción del derecho”. Y en el canon siguiente (231) establece que para ejercer este ministerio laical se requiere de la debida formación, conciencia y generosidad.

De esta manera los laicos pueden ayudar en una forma activa a los párrocos en la distribución de la Comunión, tanto en la misa como fuera de ella.

Para la constitución de este ministerio se requiere la existencia de una necesidad dentro de la Iglesia. ¿Cuál es esa necesidad? El documento pontificio Immensae caritatis del 23 de enero establece específicamente los casos en que la Iglesia considera que existe esa necesidad y son los siguientes:

a) Que no haya sacerdote, diácono o acólito que pueda repartir la comunión.

b) Que habiéndolos, no puedan administrar la comunión por impedírselo otro ministerio pastoral, o la falta de salud o la edad avanzada.

c) Que sean tantos fieles los que pidan la comunión que sería preciso alargar demasiado la Misa o la distribución de la comunión fuera de ella.

De esta manera podemos estar seguros de que la Iglesia siempre mira por las necesidades de sus hijos. Y de esta manera, bien sea por criterios de practicidad para obviar filas inmensas que retraerían a muchos de acercarse a recibir la comunión o prácticamente no daría tiempo de repartirla, o ante la falta de sacerdotes o personas idóneas como en el caso de las misiones, la Iglesia vela por hacer accesible el Cuerpo de Cristo a quien lo necesite.

Para recibir este ministerio el mismo documento Immensae caritatis pide que el fiel, hombre o mujer que será instituido como ministro extraordinario de la Sagrada Comunión, deba estar adecuadamente instruido y ser recomendable por su vida, por su fe y por sus costumbres. Incluso utiliza unas palabras muy exactas sobre la idoneidad de la persona, que transcribo a continuación. “No sea elegido nadie cuya designación pudiera causar admiración a los fieles”.

¿Quieres ayudar a la Iglesia católica? ¿Has pensado en cuantas personas dejan de recibir a Jesucristo en los hospitales, en las cárceles, en los asilos de ancianos o en sus casas, porque el párroco no tiene prácticamente el tiempo y no tiene personas que le ayuden?

Quizás tú puedas ser un ministro extraordinario de la Sagrada Comunión. Acércate a tu párroco y ponte a su disposición.

El Parto de la Santísima Virgen

Amado padre:

Cuando salió la película que se llama María, hecha por hermanos separados, recuerdo que un sacerdote criticó que al momento del parto, presentaban a la Santísima Virgen contorsionándose por los dolores del parto, siendo que su parto fue virginal.

Después he visto que muchos católicos hablan de dolores de parto en la Virgen. Entonces le pregunté a nuestro sacerdote parroquial y el me contestó algo así como que ella participo con esos dolores en la redención.

La verdad que he quedado confundido, para mi, así como la Virgen de manera extraordinaria concibió sin concurso de varón, de la misma manera fue su parto, que creo que alguno de los Doctores de la Iglesia explicaba que fue como la luz cuando atraviesa un cristal, sin mancharlo ni romperlo, y por lo tanto, sin dolor.

Le agradeceré que nos ilumine al respecto.

Fraternalmente

José S.

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