perseverancia

Otra vez a luchar

Me parece muy oportuno que con frecuencia manifiestes al Señor un deseo ardiente, grande, de ser santo, aunque te veas lleno de miserias… -Hazlo, ¡precisamente por esto! Si vuelves a abandonarte en las manos de Dios, recibirás, del Espíritu Santo, luces en el entendimiento y vigor en la voluntad. Escucha de labios de Jesús aquella parábola que relata San Juan en su Evangelio: »Ego sum vitis, vos palmites» -Yo soy… Leer más »Otra vez a luchar

De nuevo, combate espiritual

Estás lleno de preocupación porque no amas como debes. Te fastidia todo. Y el enemigo hace lo que puede para que tu mal genio salga a relucir. -Comprendo que estés muy humillado, y precisamente por esto has de reaccionar con eficacia y sin demora. No es verdadera santidad -será, en el mejor de los casos, su caricatura- aquélla que obliga a pensar que “para aguantar a un santo, se necesitan… Leer más »De nuevo, combate espiritual

Agradecer y avanzar

¡Oh, Jesús! Si, siendo ¡como he sido! -pobre de mí-, has hecho lo que has hecho…; si yo correspondiera, ¿qué harías? Esta verdad te ha de llevar a una generosidad sin tregua. Llora, y duélete con pena y con amor, porque el Señor y su Madre bendita merecen otro comportamiento de tu parte. Aunque a veces se meta en tu alma la desgana, y te parezca que lo dices sólo… Leer más »Agradecer y avanzar

Es que hay que insistir

Te falta fe…, y te falta amor. Si no, acudirías inmediatamente y con más frecuencia a Jesús, pidiéndole por esto y por lo otro. -No esperes más, invócale, y oirás que Cristo te habla: “¿qué quieres que te haga?”, como atendió a aquel cieguecito que, desde la vera del camino, no se cansó de insistir. Más pensamientos de San Josemaría.

Volver a empezar

Padre, me has comentado: yo tengo muchas equivocaciones, muchos errores. -Ya lo sé, te he respondido. Pero Dios Nuestro Señor, que también lo sabe y cuenta con eso, sólo te pide la humildad de reconocerlo, y la lucha para rectificar, para servirle cada día mejor, con más vida interior, con una oración continua, con la piedad y con el empleo de los medios adecuados para santificar tu trabajo. Más pensamientos… Leer más »Volver a empezar

Dos resoluciones para hoy

Te pide Jesús oración… Lo ves claro. -Sin embargo, ¡qué falta de correspondencia! Te cuesta mucho todo: eres como el niño que tiene pereza de aprender a andar. Pero en tu caso, no es sólo pereza. Es también miedo, falta de generosidad. Repite con frecuencia: Jesús, si alguna vez se insinúa en mi alma la duda entre lo que Tú me pides o seguir otras ambiciones nobles, te digo desde… Leer más »Dos resoluciones para hoy

¿Y si llega el cansancio?

Quiero prevenirte ante una dificultad que quizá puede presentarse: la tentación del cansancio, del desaliento. -¿No está fresco aún el recuerdo de una vida -la tuya- sin rumbo, sin meta, sin salero, que la luz de Dios y tu entrega han encauzado y llenado de alegría? -No cambies tontamente esto por aquello. Si notas que no puedes, por el motivo que sea, dile, abandonándote en El: ¡Señor, confío en Ti,… Leer más »¿Y si llega el cansancio?

Combatir y avanzar en el camino de la fe

Cuando en tu lucha diaria, compuesta ordinariamente de muchos pocos, hay deseos y realidades de agradar a Dios de continuo, te lo aseguro: ¡nada se pierde! Piensa, porque es así: ¡qué bueno es el Señor, que me ha buscado, que me ha hecho conocer este camino santo para ser eficaz, para amar a las criaturas todas y darles la paz y la alegría! -Este pensamiento ha de concretarse luego en… Leer más »Combatir y avanzar en el camino de la fe

Valientes en la hora difícil

Esas medidas, que toman algunos gobiernos para asegurarse de la muerte de la fe en sus países, me recuerdan los sellos del Sanedrín en el Sepulcro de Jesús. -El, que no estaba sujeto a nada ni a nadie, a pesar de esas trabas, ¡resucitó! La solución es amar. San Juan Apóstol escribe unas palabras que a mí me hieren mucho: «qui autem timet, non est perfectus in caritate». Yo lo… Leer más »Valientes en la hora difícil

Contra-corriente

No esperes por tu labor el aplauso de las gentes. -¡Te digo más!: no esperes siquiera, a veces, que te comprendan otras personas e instituciones, que también trabajan por Cristo. -Busca sólo la gloria de Dios y, amando a todos, no te preocupe que otros no te entiendan. Si hay montes, obstáculos, incomprensiones, trapisondas, que satanás quiere y el Señor permite, has de tener fe, fe con obras, fe con… Leer más »Contra-corriente

Sin desanimarse jamás

No te avergüence descubrir que en el corazón tienes el «fomes peccati» -la inclinación al mal, que te acompañará mientras vivas, porque nadie está libre de esa carga. No te avergüences, porque el Señor, que es omnipotente y misericordioso, nos ha dado todos los medios idóneos para superar esa inclinación: los Sacramentos, la vida de piedad, el trabajo santificado. -Empléalos con perseverancia, dispuesto a comenzar y recomenzar, sin desanimarte. Más… Leer más »Sin desanimarse jamás