Cinco causas de la baja natalidad en Europa

“Entre los casos más extremos de baja natalidad en Europa, como el de Grecia, con 1,29 hijos por pareja, o el de Italia (1,34), se encuentra también España, que actualmente tiene una media de 1,32 hijos por pareja. Cabe recordar que en 1975 esa tasa era de 2,8 hijos por pareja, por encima de la tasa de reemplazo, por lo que España es uno de los países que más población pierde y, por tanto, más gana en envejecimiento…”

Haz clic aquí!

ALERTA: Nuevos casos confirman, #VanPorTusHijos

Testimonio preocupante, que sirve de advertencia a todos.

En cierto colegio de Barranquilla, Colombia, está de moda el libro “El Diario 3 de Gravity Falls” (de Disney). Un papá, queriendo agradar a su hijo, le compró ese libro para regalárselo. Pero antes de entregarlo leyó algunas páginas, entre ellas, una donde se lee claramente cómo se incita a los jóvenes lectores a que, al terminar la lectura, se hagan daño, hasta acabar con sus vidas, como si fuera un juego.

Este es el tipo de lectura que tu hijo o tu hija adolescente posiblemente ya tiene en sus manos:

“Poseer a las personas ¡es lo más divertido! Existen miles de sensaciones que me he perdido durante todo este tiempo: quemarme, apuñalarme, ahogarme. ¡Es como una barra libre de diversión! Una vez que destruya ese diario, disfrutaré mucho dándole un gran final a este cuerpo: ¡lo voy a aventar desde la torre de agua! Lo mejor de todo, la gente pensará que Pino perdió la cabeza, y su forma incorpórea deambulará en el plano mental por toda la eternidad. ¿Quieres ir con él, estrella fugaz?”

Este señor que había comprado semejante asco de libro fue a devolverlo. El ejemplar que entregó era el último que quedaba, estaba agotado… todo vendido.

Por favor no sean ingenuos ni con sus hijos ni con sus hijas. Es preciso prestarles más atención, pues un simple libro les puede meter veneno puro en sus mentes y corazones.

Recuerda: #VanPorTusHijos

Pásalo a aquellas amistades que tengan hijos.

Victoria, por ahora parcial, para los padres de familia en Ecuador

La Asamblea Nacional de Ecuador ratificó ayer el derecho de los padres de familia a educar a sus hijos «de acuerdo a sus principios, creencias y opciones pedagógicas» sin interferencia del Estado, en temas como la educación sexual.

La decisión del Parlamento se dio en respuesta a los recientes fallos de la Corte Constitucional, como la sentencia No. 003-18-PJO-CC del 27 de junio, que quita la «autoridad tuitiva de los padres» o tutores y se las da al Estado como «salvador externo», cuando se considere que se afecta el «derecho» de los menores «a la educación y a la salud sexual y reproductiva». Esa sentencia también sostiene que las decisiones de los padres sobre los hijos son meras opiniones (párrafo 110).

Viviana de González, presidenta de la Fundación Familia y Futuro, explicó que la ratificación del Congreso tiene sustento tanto en el artículo 29 de la Constitución del Ecuador como en la Declaración de Derechos Humanos de las Naciones Unidas.

«Si bien este pronunciamiento político del Poder Legislativo no tiene carácter vinculante sobre la sentencia de la Corte Constitucional 003-18-PJO-CC, es una clara respuesta a la manifestación pública y ciudadana de medio millón de padres de familia que salieron a las calles el 28 julio en más de 10 ciudades del país», dijo la presidenta de la Fundación Familia y Futuro, integrante del Frente de la Familia.

La marcha se realizó contra la intención del Gobierno de imponer la ideología de género en la educación. También se exigió que se archive definitivamente cualquier intento de reforma para legalizar el aborto en el país.

De González indicó que en la reciente resolución de la Asamblea Nacional también se exhorta a la Corte Constitucional y demás poderes del Estado para que «protejan los derechos de los padres, la familia, la niñez y la adolescencia».

«Organizaciones como el Frente Nacional por la Familia se mantendrán vigilantes para que esta resolución genere acciones concretas a favor de la familia en las distintas instancias del Estado», añadió.