narracion

Una historia breve

Fue aquel anciano a la tienda de celulares y presentó su reclamo: “Este aparato no sirve.” El joven de la tienda recibió el reclamo y se dispuso a hacer las pruebas para ver qué estaba ma con aquel aparato. Volvió después de unos minutos y le dijo: “Señor su aparato está en perfectas condiciones.” Al anciano se le llenaron de lágrimas los ojos. Y con voz quebrada comentó mientras se… Leer más »Una historia breve

La historia de una borrica

El día había amanecido como tantos otros y poco a poco contemplaba cómo la oscuridad de la noche y el brillar de las estrellas iba desvaneciéndose con la llegada del nuevo día. No lo sé explicar pero algo en mi me hacía sentir muy contenta y bendecida. Surgía dentro de mí una alegría más inmensa que de costumbre. No porque mi amo me echara más pienso o que éste tuviera… Leer más »La historia de una borrica

Encuentro de Einstein y Chaplin

Una sencilla anécdota sobre dos hombres grandes del siglo XX: Se cuenta que en una reunión social Einstein coincidió con el actor Charles Chaplin. En el transcurso de la conversación Einstein le dijo a Chaplin: – Lo que he admirado siempre de usted es que su arte es universal todo el mundo le comprende y le admira. A lo que Chaplin respondió: – Lo suyo es mucho más digno de… Leer más »Encuentro de Einstein y Chaplin

Padres y madres admirables

Juan Bautista Sarto era alguacil en Riese, un pueblecito del norte de Italia, pequeño y humilde como la mayoría de los que había en toda aquella zona a mediados del siglo XIX. Aquel hombre vivía de su modesto empleo en el Ayuntamiento, de su trabajo en un pequeño huerto y de lo que le proporcionaba el cuidado de una vaca. Su mujer, Margarita Sanson, trabajaba como costurera. Tenían diez hijos,… Leer más »Padres y madres admirables

Sólo una pastilla más

Si eso fue lo que les dije a mis amigos, sólo una pastilla más y ya no volveré a consumir otra. Pero como siempre, nunca he podido de dejar de consumir drogas. Mis padres y mis amigos me han dicho que deje de consumir drogas, porque puede irme mal y como siempre nunca les hago caso. Hace dos días, consumí más de una pastilla sólo para salir de la depresión,… Leer más »Sólo una pastilla más

“Cuando sea preciso, manda tu ángel de la guarda conmigo”

Todavía más elocuente es el hecho ocurrido con otra señora, llamada Banetti, campesina residente a algunos kilómetros de Turín, en Italia. El día 20 de septiembre, fecha en que se conmemoraba la recepción de los estigmas del padre Pío, era costumbre que las personas más devotadas del santo confesor le enviaran cartas de las más variadas partes de Italia y hasta de otros países. La señora Banetti no encontró quien… Leer más »“Cuando sea preciso, manda tu ángel de la guarda conmigo”

Cuando un hijo se despide de sus padres

“Amber y Tim Shoemake, dos estadounidenses residentes en Georgia, se llevaron una emotiva sorpresa el pasado viernes cuando, tras enterrar a su hijo Leland (de seis años de edad y fallecido debido a una extraña infección cerebral) descubrieron una nota de despedida escrita por él en su casa. En ella, el pequeño afirmaba que todavía les seguía queriendo y que siempre estaría con ellos. El mensaje, que fue subido a… Leer más »Cuando un hijo se despide de sus padres

Preciosa joya

Un muchacho entró con paso firme a la joyería y pidió que le mostraran el mejor anillo de compromiso que tuviera. El joyero le presentó uno. La hermosa piedra solitaria brillaba como un diminuto sol resplandeciente. El muchacho contempló el anillo y con una sonrisa lo aprobó. Preguntó luego el precio y se dispuso a pagarlo. – ¿Se va usted a casar pronto? – Le preguntó el joyero. – ¡No!… Leer más »Preciosa joya

Memoria de Caleruega

El idioma castellano toma su nombre de aquella amplia región de España que va señalada, en la geografía y en el alma, por castillos y fortalezas. Y doy un ejemplo: de lo alto del Torreón de los Guzmanes, en la antigua y noble Caleruega, se defendía, primero con los ojos y luego con las armas, el tesoro invisible pero precioso de la fe. Para eso estaban esas murallas, que pueden seguirse aquí y allá por la ribera del Duero: para descubrir desde la distancia al que viene sin ser invitado.

Torreón de los GuzmanesPero hablar así es demasiado eufemismo. El nombre que tiene esa amenaza no deja confusión para el cristiano de la Edad Media: los moros. Por temor a ellos, y para hacerles frente, los castellanos han levantado sus castillos. Bien entienden que la tierra que cultivan y habitan es cosa disputada. Saben de avances y retrocesos, batallas y emboscadas, combate y sangre; mucha sangre. Tradiciones aún más antiguas hablan del paso de El Cid. En largos atardeceres de verano los juglares recuerdan hazañas sobrehumanas que piden digna continuación. Improvisados cantantes e instrumentos se juntan para celebrar a un tiempo la alegría de ser libre, de ser cristiano y de ser victorioso. El ideal caballeresco se imprime así con vivos colores en las mentes de los niños, y pareciera que los jóvenes sólo tienen un motivo real de queja: que les ha tocado en suerte una época donde hay muchos menos combates y por tanto, así les parece, muchos menos héroes y titanes.

Mas aquellos campos conocen también otro tipo de batalla. La cosecha no es siempre buena, y el hambre no es visitante ajena, aunque nadie la quiera, por supuesto. Bien se nota que la vida no está amenazada sólo por la lanza o la porra: adentro las entrañas se quejan del alimento escaso y duro; afuera la piel protesta por falta de abrigo. En vano se rebusca entre castaños lo que hayan olvidado las aves y las fieras. ¿Qué solución habrá? ¿A quién acudirá la madre aturdida de dolor por la triste cantinela de los críos? ¿Qué camino no ha oteado el labriego de manos forzadamente ociosas?

Una fila de menesterosos se forma espontánea cerca del mismo Torreón que defiende la fe. Allí donde se protegen las almas encontrarán remedio también los cuerpos. A la puerta del Torreón, sonriente y discreta, una buena señora reparte algo de sopa humeante y hogazas generosas de pan crujiente. Se llama Juana, la de Aza, y es sabido que viene de noble cuna, como que su padre fue tutor del muy famoso Alfonso X. Pero ella de nada presume. Su mente está en la tarea y su único afán es que también hoy se repita el prodigio que sabe hacer la caridad, y nadie se quede con hambre.
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El Muro

Dicen que una vez un hombre, era perseguido por varios malhechores que querían matarlo. El hombre ingresó a una cueva. Los malhechores empezaron a buscarlo por las cuevas anteriores de la que él se encontraba. Con tal desesperación elevó una plegaria a Dios, de la siguiente manera: “Dios todopoderoso, has que dos ángeles bajen y tapen la entrada, para que no entren a matarme”. En ese momento escuchó a los… Leer más »El Muro

Al borde de la belleza

Lo primero que sorprende al visitante, al llegar a la remota aldea de Bedumila, es la ausencia de barreras, rejas, puertas o aquello que pueda marcar un límite. O si vamos a ser más precisos: los límites existen pero se marcan no con madera, piedra o metal sino con flores. Hay en particular una flor muy hermosa, llamada bedum o también a veces bedumia, nativa de esa región, y usada en todas partes como señal. Largas hileras de bedumias se encuentran en muchos sitios y no parece que se necesite nada más para contar en dónde termina, por ejemplo, una propiedad y empieza otra.
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Uno sin empleo, un parado

EL JORNALERO QUE LLEGÓ AL AMANECER

La enfermedad de nuestra hija arruinó mi vida.

Yo había nacido en Galilea, en una aldea cerca de Caná y heredé de mis antepasados un viñedo espléndido, plantado hacía más de cien años y que iba pasando de padres a hijos. Me casé, tuve hijos y mi vida transcurría en paz según las palabras del Profeta: “Habitarán cada uno debajo de su parra y de su higuera” (Mi 4,4).

Pero mi hija menor comenzó a padecer una extraña enfermedad de la que nadie parecía conocer ni el origen ni el remedio y tuve que peregrinar de médico en médico, sin que sus costosos tratamientos, que acabaron por arruinarnos, lograran sanarla.

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Comunion y Comunidad, 06 de 10

Comunion y comunidad en Cristo. Retiro espiritual en el Monasterio de las Dominicas de Lerma. Tema 6 de 10: Memoria, imaginación, narración. – La biblia, y en general los pueblos de la antigüedad, en buena parte garantizaban su cohesión interna a través de la memoria colectiva. – Los ancianos y maestros tenían como primer deber transmitir a los menores y recientes el testimonio, los relatos primigenios, los personajes principales y… Leer más »Comunion y Comunidad, 06 de 10