Antídoto necesario

Cuanto más potente el veneno, más urgente y más potente ha de ser el antídoto.

Las divisiones profundas y cada vez más agresivas se han convertido en un terrible veneno para nuestra sociedad. Y la solución no es poner un calmante llamado “tolerancia.” La tolerancia se revienta ante el terrorismo, ante el abuso, ante la manipulación, ante el engaño, ante la injusticia repetida.

El antídoto más urgente es entender qué hay de cierto, qué hay de razonable, qué hay de justo en las peticiones de los diversos grupos. El antídoto se llama: abrirse a la verdad.

Sin ese antídoto, lo demás es ley de la jungla, imposición del más fuerte, carrera de trampas y mentiras.

Lo difícil de abrirse a la verdad es admitir qué hay de correcto en aquel que no piensa como yo, aquel que no comparte mis gusto o ni siquiera mis principios.

Pero es el único antídoto posible. Y hay que tomarlo pronto.

Sobre el «mindfulness», la nueva moda en la meditación

“El “mindfulness” o “atención plena” es la última gran moda de la “meditación oriental” y de la New Age que hace furor en Occidente. Esta técnica de origen budista, aunque se intente esconder su connotación religiosa, lleva años despertando un gran interés. Altos ejecutivos, estrellas de Hollywood, profesores, psicólogos y hasta médicos lo recomiendan o utilizan habitualmente dándoles gran visibilidad…”

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Un poco de cada virtud

Meditación de un antiguo Monje del desierto: “Yo prefiero que el hombre tenga una pequeña parte de todas las virtudes. Adquiere pues, cada día, un poco más de cada virtud según el mandamiento de Dios, sin descanso, con temor y longanimidad, en el amor de Dios, con todo el ardor del alma y del cuerpo, con mucha humildad para con las aflicciones del corazón, con vigilancia, orando mucho, respetuosamente y con gemidos, en la pureza de tu lengua y la protección de tus ojos, sin cólera ante el menosprecio, pacífico y jamás devolviendo mal por mal. No prestes atención a las faltas ajenas; mide más bien las tuyas, tú, que estás por debajo de toda criatura. Vive en el renunciamiento de la materia y de la carne, en la cruz, en el combate, en la pobreza de espíritu, en la voluntad y en la ascesis espiritual; en el ayuno, en la penitencia y en las lágrimas, en el combate, en el discernimiento; en la pureza del alma. Cumple tu trabajo en el recogimiento. Persiste en las vigilias nocturnas, en el hambre, en la sed, en el frío, en la desnudez y en las penas.”

Los Santos y el Niño Dios

Una reflexión de Felipe Gómez, predicador católico laico:

Sabemos que santa Teresita lleva el nombre del “Niño Jesús”, que san Antonio de Padua muchas veces se representa con el Divino Niño en sus brazos, y como ellos, muchos santos, beatos y místicos, tuvieron una relación estrecha con esos primeros años de vida de nuestro amado Jesús. Aquí unas pocas anécdotas.

Se cuenta que santa Teresa de Ávila, tuvo el privilegio de ver al niño Dios en varias ocasiones, e incluso conversaba con el. También sabemos por su biografía que El Niño la trataba con mucha cercanía, hasta el punto de reírse con ella y hasta de ella.

En mayo de 1231, San Antonio de Padua, vive en una humilde ermita en Verona, propiedad del conde Tisso. Una noche, el conde ve como El Niño Dios desciende del cielo y descansa en brazos del santo, pero el al verse descubierto con esta mística visita, le prohíbe divulgarlo hasta después de su muerte.

El primer pesebre que representa el nacimiento del niño Dios, fue inspirado a San Francisco de Asís. Encontró con facilidad quien representara cada personaje de esta hermosa escena, hasta buey, corderos y asno tenía, pero no un bebé que hiciera las veces del niño Dios. A la media noche, una luz resplandeciente apareció en el pesebre y el mismo Niño Divino se apareció ante el santo, para ser adorado por este hijo predilecto y los pobres de Asís.

En el convento de Venafro, mientras el santo padre Pío estaba allí, fue visitado por El Niño Dios, con una especial particularidad, tenía impresas las llagas de sus manos, sus pies y el costado. Esto ocurre en octubre de 1911.

La noche entre el 19 y 20 de septiembre de 1919, un testigo, ve a Padre Pío caminando en la noche con El Niño Dios en sus brazos mientras le murmura oraciones al oído.

El 24 de Diciembre de 1922, una hija espiritual de padre Pío, tuvo el privilegio de ver cómo apareció El Niño Dios y se posa en brazos del santo rodeándolo de una luz brillante. Por su humildad, el santo le prohíbe contarlo.

Cómo estás, hay muchas anécdotas hermosas en torno a la cercanía del niño Divino con nosotros sus privilegiados hermanos.

Jesús está en medio de nosotros, envuelto en pañales, Vamos a adorarlo con nuestras vidas.

Dios los bendiga