En libertad asesino de niños enfermos

“Al día de hoy, es incierta la cifra de víctimas que ha cobrado pues no todos los casos salen a la luz pública. De la larga lista de nombres, dos han quedado grabados en la conciencia colectiva recientemente: Charlie Gard y Alfie Evans. Desechados en vez de cuidados. Pequeños guerreros que con su fragilidad cuestionan nuestra humanidad…”

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Hay gente valiente en esta tierra

Quiero enviar desde aquí un saludo cargado de admiración y agradecimiento a los hombres y mujeres que en tantas partes del mundo organizan o participan en las Marchas por la Vida.

Quiero enviar mi saludo y bendición a quienes se sitúan tan cerca de los abortuarios como les permite la ley (ley asquerosa e inicua, que trata de lograr un objetivo satánico: que niños inocentes sean asesinados). Ustedes los que velan y oran y aconsejan cerca de los abortuarios, ustedes son unos campeones, y Dios ha de bendecirlos una y mil veces.

Quiero felicitar particularmente a los que han aguantado insultos, soledad, desprecio de otros católicos, pérdida de amigos y negación del saludo de sus propios parientes, ridiculización continua, falta de apoyo de algunos sacerdotes… todo por defender la dignidad de la vida humana.

Me conmueve especialmente que algunos de esos grandes guerreros son jovencitos y jovencitas, que en vez de estar practicando el último baile de moda están dándole la gloria a Dios, y están haciendo algo realmente útil con su juventud y su entusiasmo.

Gracias, gracias, gracias.

La mala suerte de Alfie Evans

Tuviste mala suerte, chaval. Fuiste a nacer en el peor sitio para ser blanco y europeo. Y encima, tus padres son heterosexuales. Joder, es que peor imposible.

Si por lo menos tus padres hubieran sido transexuales o te estuvieran dando hormonas para cambiarte de sexo, ahora mismo las calles de Londres estarían llenas de coloridas manifestaciones protestando por tu muerte. Seguramente, al juez que ha decidido que no merecías vivir le hubieran acusado de transbebehomofóbico o algún palabro similar y estarían pidiendo su cabeza.

Si hubieras sido musulmán, los innumerables imanes y ayatolas de Londres hubieran movilizado a sus vociferantes huestes indignadas por la barbarie de los infieles.

Si hubieras sido africano, miles de tus paisanos se hubieran manifestado pacíficamente quemando contenedores y saqueando supermercados.

Si en lugar de ciudadanos honrados y normales tus padres hubieran pertenecido a la abigarrada fauna que vive de las subvenciones. Si, por ejemplo, tu padre hubiera sido un perroflauta de liendres en rasta y tu madre acostumbrase a manifestarse contra el patriarcado enseñando las tetas, sus congéneres hubieran mostrado su indignación por el hecho de que un juez prohíba a un ciudadano libre salir de su país para recibir tratamiento médico en otro.

Pero es que sólo eras un niño europeo enfermo. La cosa no podía terminar de otra manera, entiéndelo.

Pero no te agobies, porque no estarás solo. En el sitio donde estás ahora no te faltarán amigos de tu edad. Hay muchos. Son todos los niños a los que la democracia considera prescindibles: los niños asesinados por los bombardeos de los demócratas en Dresde, en Hiroshima, en Vietnam o en Siria; los niños violados y masacrados por el Ejército Rojo cuando “liberó” Alemania; los niños palestinos asesinados por el ejército sionista de ocupación; los niños perdedores como tú.

Y los cientos de miles de niños a los que ni siquiera se permite nacer.

Descansa en paz, chaval. Aunque dentro de unos pocos días, esa bacinería hortera que llaman opinión pública se haya olvidado de ti, unos pocos seguiremos recordándote aunque sólo sea para no olvidar la clase de marrajos asesinos e hipócritas que tenemos enfrente.

J.L. Antonaya

Un grito de indignación

Uno llora de rabia y de impotencia. Están asesinando a un niño “legalmente.”

Gracias a Dios hay muchas fotos de Alfie. En ese sentido, a esta hora, queda alguna posibilidad de que se le rescate. No sucede lo mismo con los que son asesinados antes de nacer y no merecieron ser visibles… ni siquiera en una ecografía.

El rostro de Alfie, el dolor de sus padres hace arder mi corazón con una pregunta:

¿Los jóvenes británicos estan en las plazas protestando por el asesinato en vivo y en directo de Alfie Evans?

¿Los “anti-gun” de EEUU o las Femen están marchando para evitar ese crimen? Bueno, ya sabes cuánto hay que creerles cuando hagan sus protestas.

¡Son títeres! ¡Títeres egoístas que parecen querer solamente que el supermercado esté bien surtido y la señal de Internet no se caiga! ¡Todos son títeres!

Jesús, misericordia. Jesús, danos conversión. Jesús, apiádate de Alfie, y del mundo entero.