Precioso texto de un ginecólogo pro-vida

Por mi especialidad no puedo pensar por separado en la mamá y en el bebe. Es un binomio: un embarazo exitoso es una mamá sana con un bebé sano. He visto y asistido bebés desde que medían menos de un centímetro incluso cuando aún no son visibles y solamente se observa el saco gestacional que ya es la promesa de una vida en formación.

¿Cuándo el bebe fué mas bebe? ¿A las 14 semanas? ¿A las 30 semanas? ¿A las 40? ¿Y cuándo la mamá es más mamá?

Cuando me dicen que aborto legal no es obligatorio porque no se obliga a nadie a abortar yo respondo aborto legal siempre obliga a un inocente a morir. No puedo callar. Sé que esta lucha probablemente se perderá porque el bebé representa mejores dividendos muerto que vivo, pero de cara a Dios lo importante es presentarnos con la conciencia tranquila aunque hayamos perdido la batalla. Que nuestra voz nunca se canse de defender al inocente.

Dr. Luis Pedro Rodríguez Morales.

Reflexión ante un llanto maldito

Hace días vengo reflexionando con dolor sobre aquellas imágenes–de las más asquerosas que yo haya visto en mi vida: mujeres irlandesas llorando de alegría porque por fin pueden matar a sus bebés. Es algo tan abyecto, tan repugnante, tan contrario a toda capacidad racional, que me he visto obligado a pensar muy a fondo cómo se llega a tales abismos de sórdida depravacion social.

Y dos cosas he visto: una, que quien no se entusiasma hasta el grito de gozo o el grito de batalla por la gloria de Cristo, tarde o temprano regalará su grito o por lo menos su complicidad al poder de las tinieblas. Y lo otro que he visto: la ausencia de Dios se paga en sangre humana. En efecto: no se aparta una nación impunemente de la predicación, la oración y los sacramentos.

San Macario lo dice mejor que yo en una memorable homilía:

Así como en otro tiempo Dios, irritado contra los judíos, entregó a Jerusalén a la afrenta de sus enemigos, y sus adversarios los sometieron, de modo que ya no quedaron en ella ni fiestas ni sacrificios, así también ahora, airado contra el alma que quebranta sus mandatos, la entrega en poder de los mismos enemigos que la han seducido hasta afearla.

Y, del mismo modo que una casa, si no habita en ella su dueño, se cubre de tinieblas, de ignominia y de afrenta, y se llena de suciedad y de inmundicia, así también el alma, privada de su Señor y de la presencia gozosa de sus ángeles, se llena de las tinieblas del pecado, de la fealdad de las pasiones y de toda clase de ignominia.

¡Ay del camino por el que nadie transita y en el que no se oye ninguna voz humana!, porque se convierte en asilo de animales. ¡Ay del alma por la que no transita el Señor ni ahuyenta de ella con su voz a las bestias espirituales de la maldad! ¡Ay de la casa en la que no habita su dueño! ¡Ay de la tierra privada de colono que la cultive! ¡Ay de la nave privada de piloto!, porque, embestida por las olas y tempestades del mar, acaba por naufragar. ¡Ay del alma que no lleva en sí al verdadero piloto, Cristo!, porque, puesta en un despiadado mar de tinieblas, sacudida por las olas de sus pasiones y embestida por los espíritus malignos como por una tempestad invernal terminará en el naufragio.

¡Ay del alma privada del cultivo diligente de Cristo que es quien le hace producir los buenos frutos del Espíritu!, porque, hallándose abandonada, llena de espinos y de abrojos, en vez de producir fruto, acaba en la hoguera. ¡Ay del alma en la que no habita Cristo, su Señor!, porque, al hallarse abandonada y llena de la fetidez de sus pasiones, se convierte en hospedaje de todos los vicios.

Del mismo modo que el colono, cuando se dispone cultivar la tierra, necesita los instrumentos y vestiduras apropiadas, así también Cristo, el rey celestial y verdadero agricultor, al venir a la humanidad desolada por pecado, habiéndose revestido de un cuerpo humano y llevando como instrumento la cruz, cultivó el alma abandonada, arrancó de ella los espinos y abrojos de los malos espíritus, quitó la cizaña del pecado y arrojó al fuego toda la hierba mala; y, habiéndola así trabajado incansablemente con el madero de la cruz, plantó en ella el huerto hermosísimo del Espíritu, huerto que produce para Dios, su Señor, un fruto suavísimo y gratísimo.

Voz de apoyo para la Argentina pro-vida!

Top lemas #AbortoCero (1/12)

“¡Con mis hijos no te metas!” (Poderosa campaña en Perú)

Top lemas #AbortoCero (2/12)

“En el aborto hay muerte. Si se tratara solo de TU cuerpo, al abortar morirías TÚ, y no otro.”

Top lemas #AbortoCero (3/12)

“Papá, mamá: por si no te habías dado cuenta: #VanPorTusHijos”

Top lemas #AbortoCero (4/12)

“¿Tu cuerpo? No digas eso. Tu cuerpo no tiene cuatro piernas, dos corazones, dos ADNs diferentes…”

Top lemas #AbortoCero (5/12)

“¿Derechos de la mujer? ¿Y qué derechos se les respetan a las bebitas asesinadas?”

Top lemas #AbortoCero (6/12)

“Esclavistas y nazis de ayer, lo mismo que los abortistas de hoy, siempre encontraron un modo de negar la verdad de la humanidad de sus víctimas.”

Top lemas #AbortoCero (7/12)

“Tu perspectiva cambia de inmediato cuando ves los millones de dólares que se mueven en la industria–porque es una industria–del aborto.”

Top lemas #AbortoCero (8/12)

“Si se admite que la mujer decide sobre su vientre, ¿quién hace respetar los derechos de los papás?”

Top lemas #AbortoCero (9/12)

“El aborto no es malo porque es clandestino: es clandestino porque es malo.”

Top lemas #AbortoCero (10/12)

“No es difícil reconocer a una feminazi: nunca tiene nada bueno qué decir del don de la maternidad.”

Top lemas #AbortoCero (11/12)

“Decir que la gente ‘de todas maneras va a abortar’ es un sofisma ridículo. ¿Vamos a despenalizar el robo porque la gente ‘de todos modos va a robar’?”

Top lemas #AbortoCero (12/12)

“¡Salvemos las 2 vidas!” (Poderosa campaña en Argentina)

El Papa Francisco y la lucha pro-vida

Una pregunta me agobia, fray Nelson, ¿de verdad el Papa Francisco es pro-vida? En más de una ocasión, uno esperaría verlo presente, alzando la voz, y su presencia es demasiado discreta o se echa de menos. ¿Qué puede decirnos al respecto? Gracias. –I.J.

* * *

Por supuesto, no puedo hablar a nombre del Papa. Sin embargo, pienso que como cabeza visible de nuestra Iglesia, y persona por la que millones oramos todos los días, se merece que busquemos la interpretación más plausible y sin forzar los hechos, benévola.

Hay que observar que el Papa Francisco ha buscado, siempre que es posible, un camino de encuentro, diálogo y énfasis en puntos comunes, en contraste con una actitud de pura confrontación, que, según creo que es su opinión, lleva a menudo sólo a que se endurezcan en sus posturas aquellos a los que quisiéramos atraer hacia nuestras convicciones. Si esta apreciación mía es correcta, ello explicaría muchas de su “ausencias.”

Otro hecho que parece demostrado es que el Papa parece preferir un método que podríamos llamar de “negociación” es decir, que el interlocutor se sienta acogido y comprendido en sus reclamos y preferencias para que también esté dispuesto a escuchar las nuestras. Es un modo de obrar que entraña riesgos, como cualquier otro modo de obrar, pero que puede rendir frutos positivos. Lo que él considera es que a través de un discernimiento hay que buscar lo que puede ser mejor a largo plazo, sin obsesionarnos por los logros inmediatos, y sin mucho menos caer en triunfalismos infantiles.

Dicho todo eso, nadie puede dudar de la postura del Papa en cuanto a la dignidad de la vida humana. Sólo mencionaré una de muchas intervenciones suyas, esta vez, ante un grupo de médicos (noticia publica por Actuall el 28 de mayo de 2018):

“Que sea vuestro compromiso en los respectivos países y a nivel internacional, cuidar este aspecto, interviniendo en ambientes especializados, pero también en las discusiones que se refieren a las legislaciones sobre temas éticos sensibles, como por ejemplo la interrupción del embarazo, el final de la vida y la medicina genética“, ha subrayado el Pontífice.”