Breve catequesis sobre el lugar de la cruz en la vida del cristiano

1. El fruto propio del egoísmo es la soledad marcada por el miedo y la tristeza.

2. Por eso la vida adquiere sentido cuando se da, cuando hay entrega, cuando hay amor.

3. El amor alcanza su nivel en proporción al bien que crea.

4. El bien más alto tiene que ser aquel que toca todas las áreas de la vida humana, y traspasa la frontera de la muerte.

5. Entonces el bien más alto, y el amor más grande es llevar a una persona hacia Dios, que es lo que quiere Cristo, y lo que hace el Evangelio.

6. Pero llevar hacia Dios implica derrotar ídolos, y esto produce tensiones, y nos hace odiosos a quienes sacan provecho del pecado.

7. Por eso la resolución de servir a Dios conlleva la conciencia de que habremos de sufrir. Y tal es la experiencia de la Cruz, de la que no ha de sustraerse nadie que se considere cristiano.

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LA GRACIA del Sábado 15 de Septiembre de 2018

MEMORIA DE NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES

En la Dolorosa vemos una flecha que apunta hacia el corazón de Cristo, la unión de su sufrimiento con la de su Hijo es una indicación del camino por el que somos salvos.

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Experiencia cotidiana de la cruz

Sé mortificado, pero no ramplón ni amargado. -Sé recogido, pero no encogido.

Cuidar las cosas pequeñas supone una mortificación constante, camino para hacer más agradable la vida a los demás.

Prefiero las virtudes a las austeridades, dice con otras palabras Yavé al pueblo escogido, que se engaña con ciertas formalidades externas. -Por eso, hemos de cultivar la penitencia y la mortificación, como muestras verdaderas de amor a Dios y al prójimo.

Más pensamientos de San Josemaría.

Que se vea la Cruz

No lo debemos olvidar: en todas las actividades humanas, tiene que haber hombres y mujeres con la Cruz de Cristo en sus vidas y en sus obras, alzada, visible, reparadora; símbolo de la paz, de la alegría; símbolo de la Redención, de la unidad del género humano, del amor que Dios Padre, Dios Hijo y Dios Espíritu Santo, la Trinidad Beatísima ha tenido y sigue teniendo a la humanidad.

Más pensamientos de San Josemaría.