amor

Sobre el precepto del amor al prójimo

Este precepto está ordenado de manera aceptable, ya que expresa a la vez el motivo que hay para amar y el modo. El motivo de amar está expresado en la palabra misma prójimo. En efecto, debemos amar a los demás con caridad por estar próximos a nosotros tanto por razón de la imagen natural de Dios como por la capacidad de entrar un día en la gloria. Y no obsta… Leer más »Sobre el precepto del amor al prójimo

¡Hay que amar!

Hay que amar a Dios, porque el corazón está hecho para amar. Por eso, si no lo ponemos en Dios, en la Virgen, Madre nuestra, en las almas…, con un afecto limpio, el corazón se venga…, y se convierte en una gusanera. Di al Señor, con todas las veras de tu alma: a pesar de todas mis miserias, estoy ¡loco de Amor!, estoy ¡borracho de Amor! Más pensamientos de San… Leer más »¡Hay que amar!

Creados para amar

“Dios nos creó como seres capaces de amar. A diferencia de cualquier otra especie, ese amor es una tensión espiritual suprema, no un apetito o un deseo, ni un injerto biológico que nos invite a eludir la soledad o a procurarnos placer y descendencia…” Haz clic aquí!

El amor no es una abstracción

El amor no debe ser una abstracción, un ideal lejano o una simple palabra sino una realidad cotidiana, conocida y vivida en cada etapa de la vida: Escuchar Dar tiempo Mostrar capacidad de dar e incluso de perder algo por la otra persona Acoger en tiempos de devastación Construir soluciones junto con la otra persona Compartir momentos duros y también alegrías Enseñar, acompañar procesos, hacer camino con el otro Expresar… Leer más »El amor no es una abstracción

¿Es posible la felicidad perfecta?

La plenitud de gozo puede entenderse de dos maneras. La primera, por parte de la realidad objeto del gozo, de forma que se gozara de ella tanto cuanto es digna. En este sentido es evidente que solamente Dios puede tener gozo completo de sí mismo, pues su gozo es infinito, y por eso digno de su infinita bondad; el gozo, empero, de cualquier criatura es, por necesidad, finito. Puede entenderse… Leer más »¿Es posible la felicidad perfecta?

¿Es más meritorio amar al prójimo que a Dios?

Esa comparación puede hacerse de dos maneras. Primera: considerando por separado cada uno de esos dos amores. En este sentido es indudable que es más meritorio el amor de Dios, pues merece por sí mismo galardón, ya que la recompensa suprema es gozar de Dios, y a ello tiende el impulso del amor divino. Por eso al que ama a Dios se le promete la recompensa: como leemos en Jn… Leer más »¿Es más meritorio amar al prójimo que a Dios?

¿Es más meritorio amar al enemigo que al amigo?

Como ya hemos expuesto (q.25 a.1), el motivo de amar al prójimo con caridad es Dios. Por tanto, cuando se pregunta qué sea mejor o más meritorio, amar al amigo o al enemigo, estos dos tipos de amor pueden compararse entre sí de dos maneras: por parte del prójimo amado y por parte del motivo por el que se le ama. En el primer sentido, el amor al amigo prevalece… Leer más »¿Es más meritorio amar al enemigo que al amigo?