¿Hecho aislado o el comienzo de una nueva fuerza?

Ayer explotó un artefacto de regular capacidad en las oficinas centrales de PayPal, en San José, California. No hay víctimas ni por el momento se sabe qué pretendían los autores de ese atentado, aparte de algunos daños materiales. El departamente de bomberos dice que no recibió ningún aviso previo y Paypal no ha hecho ninguna declaración pública, ni tampoco la ha hecho eBay, la compañía que desde hace algunos meses adquirió a PayPal. La pregunta es si estamos ante un hecho aislado o si detrás de él empieza a asomar una fuerza, o la primera rebelión frente al poder transnacional de la alta tecnología.
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37. Conoce Tu Cuerpo

37.1. En el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

37.2. Tu cuerpo te permite sentir, que es la primera forma de conocer. Cada sentido tiene, por decirlo así, su propio canal, su propio alcance y su propio discernimiento, esto es, su capacidad de distinguir entre dos sensaciones próximas. El sentido de la vista, es sin duda, el que mejor se equipara al conocer, precisamente por su inmenso alcance y su fino discernimiento. Por esto es frecuente que el lenguaje de la visión se utilice para referirse al conocimiento.

37.3. Se da sin embargo una antítesis, que es inherente al hecho de tu corporalidad y por ello insalvable: aquellos sentidos que tienen menor alcance y discernimiento, como son el paladar, el olfato y las diversas formas de tacto, testifican la cercanía, mientras que aquellos que tienen mayor alcance, a saber, el oído y sobre todo la vista, testifican la lejanía. Dicho de otro modo: unos te hacen sentir el bien, cuando está cerca, y otros te permiten descubrir el bien, cuando está lejos. Lo descubres lejano pero lo sientes sólo cercano. Asi la conjunción de tus sentidos corporales hace que sepas dónde está el bien, pero como no puedes poseerlo sino en la cercanía, te ves obligado a moverte. Tu estructura sensorial te hace esencialmente dinámico.

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St. Martin de Porres (1 of 9)

Why Do We Celebrate the Saints?

  1. We celebrate the Saints because they are living pages of the Gospel of Christ. In them we learn that the Gospel is not a fable; it is not a fairy tale but something real, as real as the bones and flesh of these heroic men and women.
  2. We celebrate them because no joy could be more justifiable. What profit is to conquer this Earth if we were to lose Heaven? The Saints are people that won the true battle and deserve the true prize.
  3. We celebrate them as a means of inspiration for each one of us. Life has been likened to a road, and as travelers we constantly need new strength, advise and direction. We get them from the Saints.

Basic Facts about St. Martin de Porres’ Early Life

  1. Martin was the son of a freed slave woman from Panama and a Spanish conquistador, who abandoned the young mother and son for many years.
  2. He was born during the Colonial period of the Spanish dominion over South America. Poverty, racism and illiteracy pressed heavily down on the young boy.
  3. He was particularly discriminated against, for he would not be seen as neither Spanish nor native south American. His neighbors would call him “Blackish Dog!” just to enrage him.

What We Can Learn from St. Martin To-day

  1. Martin was an ideal candidate for hatred and resentment. Yet neither could really grab his heart. We are not defined only by the circumstances, no matter how difficult they are.
  2. Martin is remembered as a joyful man. He had the capacity of picking the best from everybody. How did a rich man get his riches? Collecting them. To be rich in virtue we have to collect virtues, as we can find them in others. It is our choice, whether we focus our attention in the good that others have or only in their defects, faults and failures.
  3. Life is not what happens to you; is what you do with what happens to you. Many people have gone through situations similar to St. Martin’s. Most of them left no trace of their path. We are happy to celebrate someone that threw himself so completely in God’s hands, as to receive from God his victory–and a well deserved place among the Saints.

El Limbo (4 de 4)

4. Algunas consideraciones pastorales

Las palabras fundamentales en todo esto creo yo que son tres: misericordia, esperanza y caridad. Misericordia por parte de Dios, que es el fundamento de la esperanza que puede tener la Iglesia. Una esperanza que ha de ser particularmente activa porque, según lo dicho, es de la caridad de la misma Iglesia, tomada de su fuente en Cristo, de donde se hace posible la esperanza de bienaventuranza para estos infantes.

Dicho de otro modo, hay una analogía entre la situación de las almas del purgatorio y los infantes muertos sin bautismo: en ambos casos se requiere una corriente de amor desde el seno de la Iglesia peregrina que perfeccione en el orden de la gracia lo que falta tanto a unos como a otros. Esto no lo hace la Iglesia por sí misma ni sólo desde sí misma sino unida a su Esposo y Señor, y como fruto propio del Espíritu que habita en Ella.

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