julio 15, 2018

Las virtudes del amor y de la penitencia son inseparables

Nuestro Señor Jesús lo quiere: es preciso seguirle de cerca. No hay otro camino. Esa es la obra del Espíritu Santo en cada alma -en la tuya-: sé dócil, no opongas obstáculos a Dios, hasta que haga de tu pobre carne un Crucifijo. Si la palabra amor sale muchas veces de la boca, sin estar respaldada con pequeños sacrificios, llega a cansar. Más pensamientos de San Josemaría.