Una primera visión de conjunto

DATOS DE FR. NELSON MEDINA, OP, en Irlanda

Dirección:

St. Saviour’s Priory
Upper Dorset Street
Dublin 1,
Ireland

Teléfono:

353 (1) 889-7626
[Este número va a mi habitación. Para llamar, tener en cuenta, por favor, que Dublín usa la hora oficial de Londres: durante el horario de verano va, por tanto, seis horas adelante de Bogotá; cuando allá son las 4 am aquí son ya las 10 pm].

Fax (del Convento):

353 (1) 873-4003

1. COMUNIDAD LOCAL y SITUACION ECLESIAL

Esta casa es ahora estudiantado de esta Provincia, aunque hay sólo cuatro frailes estudiantes. Es un convento muy clásico, cuyos primeros orígenes se remontan a la llegada de los dominicos a Irlanda, es decir, al año 1224.

El estilo es bastante “conservador” sin ser tradicionalista: rezamos juntos todo el oficio divino (no el rosario). Hay acogida y amabilidad. Se usa poco el hábito y nunca fuera de casa, en parte –me dijeron– por evitar despertar más la animosidad existente contra la Iglesia Católica, por los líos de abusos que se están ventilando en los juzgados por esta época.

Los padres son bastante mayores (el promedio está arriba de los 60) y muchos están aquejados de diversas dolencias. Aunque es casa de estudios (desde el Cap. Provincial del 2000) los temas generales de interés, digamos en las conversaciones diarias, poco tratan de cuestiones intelectuales, sino más bien de la actualidad política, deportiva, eclesiástica, en fin. Son respetuosos de las diferencias culturales y están acostumbrados a recibir frailes de muchas partes del mundo, sobre todo, del mundo anglosajón, por supuesto.

Este convento también es parroquia, pero el trabajo pastoral se está viniendo a menos aceleradamente, según expresión de ellos mismos. Un domingo no se llena una tercera parte de la iglesia, que por otra parte es bien grande y bonita (servía para catedral…). Hay un buen número de misas al día. Hasta ahora yo he concelebrado, pero ya mañana tendré que presidir y predicar en una de las misas.

Con el inglés, a propósito, me ha ido bien, gracias a Dios, aunque encuentro todavía personas a las que les entiendo muy poco. Me falta además MUCHA fluidez, pero me siento tranquilo y espero que no necesite pagar clases adicionales, porque una tarifa normal es de 40 Euros por clase (como $120.000?).

En resumen, me siento bien, he estado bien de salud y de ánimo, gracias a Dios.

Sobre la parte económica espero tener para la próxima semana un informe que incluya los gastos de la Universidad.

2. EL PONTIFICAL MILLTOWN INSTITUTE

Este instituto, que como lo indica su nombre es facultad pontificia de teología, nació de los jesuitas. Es decir, esta era una casa de estudios de ellos. Hacia 1970, cuando empezaron a bajar las vocaciones en todas partes, se unieron con otros religiosos: Carmelitas, Montfortianos, Dominicos, etc., para crear este Instituto que aquí ha servido sobre todo para ofrecer una alternativa de formación, porque hasta el presente la única institución católica que podía dar licencia y doctorados en teología en Irlanda era el Maynooth Institute, que depende del clero diocesano.

Ya tuve entrevista con el P. Paddy Byrne, el director de postgrados. Le ve futuro a mi proyecto y se siente feliz de tener entre sus “ahijados” a un estudiante venido de tan lejos. La secretaria de postgrado, Bernadette Flanagan, es muy bella persona y es una persona-contacto que hay que tener presente si otros frailes quisieran venir aquí.

¿Qué sigue para mí en Milltown?

Debo ahora entrevistarme con el P. Finnegan, y con él preparar la presentación formal de la tesis a la Comisión de Doctorado. Si el tema, enfoque y manejo de recursos son aprobados por esta comisión, cosa que sucedería (¡esperamos!) a fines de octubre, en Noviembre recibiré la cualificación de “candidato al doctorado”.

Como es usual en estos casos, no tendré mayor número de clases. Básicamente hay un seminario de investigación, un “colloquium”, donde se comparte con otros el desarrollo de la misma investigación, y hay que hacer algunas reseñas de libros alusivos la tema de tesis, todo eso bajo la supervisión de un tutor. Luego las fuerzas se concentran desde luego en la elaboración de lo que aquí llaman la “disertación”. Viene la sustentación pública de la disertación, el grado, y el retorno a Colombia 🙂